Entropía y Supercuerdas

Ficción

Lo supe una tarde cualquiera, mientras el sol se despedía con un bostezo anaranjado sobre los tejados del barrio. Aquiles —así se llama el gato— yacía en el alféizar, con la mirada fija en un punto invisible entre las sombras. Sus bigotes vibraban al ritmo de una sinfonía inaudible para el oído humano, y su cola oscilaba con la precisión de un metrónomo cósmico.

No era un simple movimiento. Cada sacudida parecía alterar la textura misma del aire, como si sus vértices felinos tocaran las membranas del universo. En un vaivén perezoso, retorcía el espacio-tiempo como si fuera un ovillo de lana cuántica. Yo, testigo accidental, vi el resplandor de las dimensiones colapsando sobre sí mismas, y comprendí que la física, tal como la conocíamos, no era más que una distracción menor para mentes con pretensiones.

Aquiles, indiferente a su genio, se estiró con pereza, como si nada de eso importara. Su cola se detuvo. El universo, obediente, volvió a su curso ordinario. Las paredes de la habitación respiraron con alivio. Yo también.

Desde entonces, cada vez que lo veo mover la cola, me pregunto cuántos universos se habrán doblado en silencio, cuántas leyes habrán cambiado de lugar, cuántas realidades posibles se habrán deslizado por el pasillo sin que nos demos cuenta.

Y él, como todos los gatos, sigue sin decir nada. Solo observa. Y mueve la cola.

No lo supe de inmediato. Al principio, era solo un gesto más en su repertorio de silencios: ese vaivén leve, casi imperceptible, con que parecía medir la densidad del aire o ajustar el equilibrio de su mundo interior. Lo observaba desde el rincón del sofá, libro en mano, creyendo ingenuamente que yo era el espectador y él, el objeto. Qué torpeza.

Aquiles —así lo llamé porque me pareció que caminaba como un héroe que hubiera vencido a la muerte— había llegado una noche de invierno, empapado y hambriento, con los ojos como faros de otra galaxia. Nunca entendí de dónde vino, ni por qué eligió mi casa. Quizá yo también emitía algún tipo de frecuencia invisible, una cuerda vibrando débilmente en medio de una sinfonía más grande.

Lo cierto es que su presencia fue cambiando cosas. Al principio, detalles mínimos: el reloj de la cocina empezó a marcar la hora con un desfase leve, como si intentara adaptarse a otro ritmo. Las plantas crecían torcidas hacia donde él dormía. Y mis sueños comenzaron a hablarme en lenguajes que no conocía, pero que sentía que alguna vez había entendido.

Todo giraba en torno a su cola. Cuando la movía, algo pasaba. No me refiero al gesto común de irritación o aburrimiento, no. Era un movimiento preciso, calculado, casi ritual. Una ondulación suave que parecía tejer patrones en el espacio. Había noches en que la movía al compás de la lluvia, y otras en que lo hacía en seco, como quien pulsa una cuerda sin sonido pero con eco. Entonces el aire se curvaba. Lo juro. Las paredes temblaban como un holograma mal proyectado, y yo sentía un tirón, como si estuviera a punto de caer dentro de mí mismo.

Empecé a investigar. Abandoné escritos, redes, trabajo. Me sumergí en tratados de física, mecánica cuántica, teoría de cuerdas, geometrías imposibles. Leí a los antiguos y a los que aún no han nacido, buscando una explicación. Descubrí que la teoría de las supercuerdas propone que todo en el universo, cada partícula, no es sino una vibración diminuta en una cuerda subatómica. Como las cuerdas de un violín tocadas por una voluntad oculta. Entonces entendí: Aquiles no era un gato. O no solo. Era un instrumento, o tal vez el músico.

Una noche, mientras él dormía en espiral junto a mis papeles caóticos, me atreví a tocarle la cola. Apenas un roce. Fue como introducir la mano en un río de antimateria. Me vi multiplicado en infinitas versiones de mí mismo: uno lloraba, otro reía, otro caminaba por una ciudad sin cielos, otro era un pez, otro jamás había nacido. Vi a Aquiles en todas ellas, siempre igual, siempre distinto, siempre moviendo la cola. Me desmayé.

Al despertar, todo parecía normal. Pero había un cuaderno en mi mesa con mi letra que comenzaba con una frase:

«Cuando el gato mueve la cola reinventa la teoría de las supercuerdas.»

Desde entonces, vivo en un estado de vigilia intermitente. No duermo más de lo necesario. Observo. Anoto. Escucho el susurro del universo reacomodándose cada vez que Aquiles mueve la cola, cada vez que, sin saberlo —o sabiéndolo del todo—, redibuja la arquitectura misma de la existencia.

No sé cuánto tiempo más podré sostener esta verdad. A veces pienso que no estoy en mi universo original. Que he sido desplazado sin saberlo. Que cada vez que Aquiles se estira y gira la cola en un gesto distraído, me transporta a otra versión del mundo, similar pero jamás idéntica. Solo él lo sabe. Pero no habla. Solo observa. Y mueve la cola.

Desde que toqué la cola de Aquiles, todo había cambiado. Aunque las paredes seguían en su lugar, aunque el café aún sabía a lo mismo y la radio repetía los viejos noticieros de siempre, yo sabía que había algo… desplazado. Una vibración que antes no estaba allí, como si el universo respirara por otra válvula.

Una noche, mientras revisaba mis notas —algunas escritas con mi letra pero firmadas por alguien llamado “E. Kaonis”, nombre que nunca había usado—, el timbre de la puerta sonó. No era común. Nadie venía a verme. No tenía vecinos curiosos ni amigos espontáneos. La campanilla resonó como un eco de otro plano, y por un momento pensé que solo era otra ilusión más. Pero no lo fue.

Era una mujer. O algo con forma de mujer. Vestía un abrigo azul tan oscuro que absorbía la luz como un pozo, y llevaba un paraguas cerrado, seco, aunque afuera llovía. Sus ojos no eran iguales: uno parecía ser de vidrio, pero se movía. El otro era opaco, como una piedra lunar. Sonrió apenas.

—¿Él está aquí? —preguntó, sin presentarse.

—¿Quién?

—El músico. El que afina el tejido.

Mi estómago se cerró en un nudo. No sabía si correr o invitarla a pasar. Ella entró como si conociera la casa.

Cuando Aquiles la vio, no se inmutó. La reconocía. Se estiró, caminó hasta ella y frotó su cabeza contra su pierna. Ella se inclinó y le habló en una lengua sin vocales. Aquiles respondió con un parpadeo.

—¿Quién es usted? —pregunté al fin, con la voz apenas audible.

—No importa el nombre. En esta versión, soy la segunda nota. La disonancia necesaria. Llevo buscándolos en ochocientos diecisiete planos. Siempre se desvían. Esta vez, tú los hiciste desviar.

—¿Desviar qué?

Ella se acercó a mi mesa, hojeó el cuaderno de notas y alzó una ceja.

—Esto no deberías haberlo escrito. Es peligroso saber antes de ser. Todo lo que crees que estás observando te está observando a ti. Y ahora saben que lo sabes.

Miró a Aquiles.

—¿Ha movido la cola hoy?

Yo asentí. Ella suspiró.

—Entonces el eje está roto.

—¿Qué significa eso?

—Significa que ya no hay retorno seguro. Cada movimiento altera no solo los posibles futuros, sino los recuerdos de los pasados descartados. Te convertirás en un acumulador de residuos de realidades. Un archivo viviente. Empezarán los desdoblamientos. ¿Ya sueñas con otras versiones de ti?

—Sí… —dije, aterrado.

—Pronto dejarás de saber cuál eres tú realmente.

Ella se dirigió a Aquiles otra vez. Él la miró largamente y luego, sin apuro, volvió al alféizar. Su cola se movió. Una sola vez. Las lámparas titilaron. El aire cambió de sabor.

Yo caí de rodillas, no por dolor, sino por vértigo. Imágenes me atravesaron como flechas de luz: ciudades que no conocía pero reconocía, yo mismo muerto y yo mismo escribiendo desde una celda hecha de cristales líquidos, y en todas las versiones, Aquiles… observando.

La mujer me ayudó a ponerme de pie.

—Aún hay una forma de estabilizar el tejido —dijo—. Pero necesitaré tu ayuda. Y su permiso.

Me miró con gravedad.

—Tendremos que ir a donde empezó todo. Donde Aquiles fue afinado por primera vez.

—¿Dónde es eso?

Ella me tomó del hombro. La habitación se volvió difusa. Afuera, la lluvia caía hacia arriba.

—No está en este mundo.

Cuando dijo “No está en este mundo”, sentí algo rasgarse en el interior de mi conciencia. Como una página arrancada sin cuidado de un libro muy antiguo. Pero antes de que pudiera hacer otra pregunta, ella ya había extendido el paraguas. Lo abrió dentro de la casa, desafiando todas las supersticiones triviales. Al hacerlo, la habitación cambió.

No desapareció, ni se transformó con un efecto teatral. Fue más sutil. La ventana que daba al callejón ahora daba al vacío. Las paredes comenzaron a desdibujarse, como si fueran bosquejos a lápiz en una hoja que alguien estaba borrando. Sólo el gato y el paraguas parecían completamente definidos.

—No intentes entenderlo —dijo ella—. Los marcos que sostienen la realidad aquí no están hechos para moverse. Pero se mueven igual.

Me tomó de la muñeca. La tela del paraguas se onduló, y al mirar hacia arriba, no vi tela negra, sino un cielo extraño: violeta, lleno de luces flotantes, como medusas cósmicas navegando por un océano sin agua.

Aquiles saltó dentro del paraguas como si fuera su cama favorita. Al tocar el centro con su pata, todo giró. Y caímos.

Desperté en un paisaje imposible. Era un campo extenso, cubierto de un pasto transparente que sonaba al crujir como vidrio molido. El cielo era negro, pero lleno de raíces blancas que se movían lentamente, como neuronas buscando conexiones. En el horizonte había estructuras que no podían haber sido construidas por manos: eran más bien pensamientos solidificados, recuerdos con forma.

Ella estaba de pie junto a mí.

—Bienvenido al nodo origen —dijo—. Aquí fue donde Aquiles aprendió a mover la cola por primera vez.

El gato caminaba delante, guiando, como si supiera el camino. Y quizás lo sabía. Era suyo.

—¿Qué es este lugar?

—Un pliegue entre las dimensiones primarias. Aquí se ensayan los patrones del universo antes de ser desplegados. Los seres que pueden moverse aquí son extremadamente raros. Tú no deberías estar aquí. Pero él… —miró al gato— él te eligió.

—¿Él me trajo?

—Él te creó.

El peso de la frase me dejó sin aire.

—¿Cómo…?

—Aquiles no es un gato. Ni siquiera un ser. Es un algoritmo vivo. Cuando mueve la cola, no lo hace por placer ni por azar. Cada movimiento ajusta las frecuencias fundamentales de la realidad. Pero hubo un error. Una variación en su patrón. Te incluyó.

—¿Me incluyó?

—Sí. Fuiste incorporado a su partitura. No eras parte de este universo, pero ahora estás anclado. Por eso las realidades se alteran. Por eso no sabes cuál de tus versiones es la original. Aquiles te afinó… por accidente. O por curiosidad.

Me costaba hablar.

—¿Entonces no soy real?

—Eres más real que muchos. Porque fuiste elegido.

Mientras caminábamos, el campo de pasto de cristal comenzó a dividirse. Aparecieron espejos flotantes, uno tras otro. En cada uno me vi distinto: con cicatrices, sin ojos, con alas, con edades que nunca tuve. Y en todos los reflejos, Aquiles. Viéndome. Observando. Evaluando.

—Aquí elegiremos una frecuencia estable —dijo ella—. Una donde puedas quedarte. Si lo logras, él dejará de moverse. Y el universo se estabilizará.

—¿Y si no?

Ella me miró.

—Entonces ya no habrá universos. Solo versiones fallidas.

Aquiles se detuvo frente a un portal de luz en forma de espiral. Su cola, quieta. Era hora de entrar. Y elegir quién era yo. O perderlo todo. Cruzamos el portal de espiral. No fue un salto ni un deslizamiento, sino un desvanecerse lento, como si nos desenredáramos de nosotros mismos. El campo de cristales quedó atrás. Entramos a un espacio sin forma, un lugar que no debía ser visto por ojos humanos. Aquí no había tiempo, ni arriba ni abajo. Solo una vibración constante, como el zumbido que queda después del trueno.

Allí estaba ella. La Silenciadora. No tenía cuerpo. O quizás lo tenía, pero cambiaba constantemente, deshaciéndose y rehaciéndose como si no pudiera soportar su propia existencia. No era exactamente un ser. Era una sensación: un frío lento, un olvido activo. El deterioro de todo lo que alguna vez tuvo forma.

La mujer —mi guía— se detuvo. Aquiles también.

—¿Eso es…? —pregunté, sin poder terminar la frase.

—Sí —dijo ella en voz baja—. Es la Entropía. Pero no como la entienden en tu mundo. Aquí tiene conciencia. Sabe que existe. Sabe que la estamos desafiando.

La Entropía habló sin sonido, directamente dentro de mi mente. Su voz era un coro de cosas rotas.

“Todo tiende a mí.
Todo lo que nace, se deshace.
Todo lo que vibra, se cansa.
Y tú… pequeño intervalo entre dos colapsos… ¿crees que puedes evitarme?”

Vi imágenes: un universo que se apaga, galaxias que se deshacen como papel mojado, pensamientos que se marchitan antes de nacer. Y entre todo eso, Aquiles… resistiendo. Su cola, aún quieta.

—Él te desafía —dije, más a mí que a la Entropía.

“Él desafina.”

—¿Por qué le temes? —pregunté, tomando impulso en mi propia duda—. Si todo termina en ti… ¿por qué molestarte en venir?

La Entropía no respondió. Pero sentí que se agitaba. Como si no hubiera esperado esa pregunta.

Entonces, la mujer habló.

—La Entropía no es solo el fin. Es la corrección. Odia a Aquiles porque él es anomalía, singularidad. Porque cada vez que mueve la cola, extiende el juego. Agrega variaciones. Y lo insoportable para la Entropía no es el caos. Es la música.

Aquiles dio un paso al frente. Su cola se alzó. Y comenzó a moverse. No era un movimiento simple. Era una danza. Una sinfonía hecha de gestos mínimos, como una partitura escrita en el aire. Con cada curva, el espacio alrededor se reorganizaba. Nacían estructuras. Se formaban posibilidades.

La Entropía gritó sin boca. El espacio se llenó de oscuridad líquida.

Y entonces vi lo que Aquiles realmente era: no un gato, sino una partitura encarnada. Cada hebra de su cola era una cuerda fundamental del universo. Su andar, la notación de una sinfonía eterna. Y yo, al haberlo tocado, era parte de ella ahora.

—Debes elegir —dijo la mujer—. Puedes fundirte con la Entropía. Convertirte en olvido. En final. O puedes unirte a Aquiles. Ser nota. Ser intervalo. Ser lucha.

Yo vi a la Silenciadora. Sentí su llamada. Era tentadora. No más duda, no más miedo. Solo… terminar.

Pero entonces Aquiles me miró. Solo una vez. Y su cola hizo una curva como una firma en el aire. Elegí. Dije su nombre. No el que le di, sino el verdadero. Aquél que resonaba en la vibración misma del tejido. Y en ese instante, el universo cantó. Un solo acorde. Perfecto. Y terrible.

Desperté en el sofá. La luz entraba a raudales por la ventana, de ese modo oblicuo y cálido que solo ocurre una vez al día, cuando el sol parece dudar si quedarse o irse. La casa estaba en silencio. No había pasto de cristal, ni portales, ni estructuras imposibles. Solo mi mesa de siempre, mi taza fría, y un cuaderno lleno de garabatos incoherentes.

Me llevé una mano a la frente. Sudaba. Sentía la boca seca, como si hubiera gritado durante siglos. Traté de recordar todo, pero los detalles huían de mí como humo entre los dedos. Tenía imágenes, sí: una mujer con un paraguas, un campo imposible, un gato que no era un gato… pero todo eso sonaba ahora como un eco de otro yo. ¿Un sueño? ¿Una alucinación inducida por el insomnio, la lectura obsesiva, la soledad?

Entonces lo vi. Aquiles, dormido en el alféizar. Tan real, tan corriente. Respiraba lento, en paz. Pero había algo en su forma —en la curva leve de su cola— que me hizo dudar. Como si aún estuviera escribiendo una partitura en el aire. Como si aún tejiera sin que yo pudiera escucharlo.

Me levanté, tambaleante, y caminé hacia él. No hizo ningún gesto, salvo entreabrir un ojo perezoso para mirarme. Un ojo inmenso, negro, sereno. Y luego… cerrarlo otra vez. Sobre la mesa, el cuaderno seguía abierto. No recordaba haber escrito esa página.

“La entropía canta en todo lo que termina.
Pero Aquiles… Aquiles compone lo que no debe existir.
Y a veces, solo a veces, el universo escucha.”

Lo cerré. No sabía si era mía la letra, o si alguna versión de mí lo había escrito. Me dirigí a la cocina, puse agua para el café, e intenté no pensar demasiado. Pero, al pasar frente al espejo, me detuve. Algo en mi reflejo estaba… mal. No de forma obvia. Nada monstruoso, nada imposible. Solo… una sutileza. La manera en que mi reflejo respiraba con un leve retardo. Una demora de un segundo. Como si estuviera esperando una instrucción. O una señal. Volví la mirada hacia el alféizar. La cola de Aquiles se movió. Una vez. Y el aire pareció susurrar.

Los fantasmas del aire

Ficción

Andaba sola por la ciudad, como si el aire mismo susurrara oraciones antiguas que sólo los pájaros y los sacerdotes olvidados podían comprender. Era una tarde roja, florida de humo y de plagas, y cada paso que daba resonaba como un eco en una estancia donde alguna vez se celebró una boda de oro, ahora mortalmente vacía.

En el fondo de mi pensamiento, ardo. No sé si por la injusticia, por el cansancio, o porque me he estado acostumbrando al riesgo como quien se acostumbra a los cacharros rotos de una casa vieja, donde hasta el satén se ha vuelto áspero. Bebían los visionarios en las esquinas, hablando de eternidad y de fatalidades lícitas, mientras yo, esclava de apetitos que no eran míos, suspiraba por delicias que había dejado atrás.

«No pienses, vuela», me decía una voz, tal vez la de un filósofo francés, tal vez un fantasma. Pero yo pensaba. Pensaba en lo que querría decirle a esa Angélica de otras partes, la que fui, la que oigo aún cuando todo calla: «Ejercítate en el arte de eludir las hechicerías de lo sensible, porque cuanto más dependas de ellas, más caerás».

Había quienes se apostaban en las puertas como si fueran sacerdotes del abandono. Me enfada pensar en tales avaros del alma, tan necios, tan tranquilos en su sobriedad forzada. Porque yo sé que no es sobrio quien no ha conocido la embriaguez de la pérdida.

En ese lugar, donde se veían pinturas desgastadas por los diluvios y se recogían evidencias de amores enterrados como tumbas, todo parecía prepararse para un nuevo ataque del tiempo. Yo misma, borracha de tanto decir, había dejado partes de mí esparcidas por el suelo como si fueran restos de un rebaño disuelto.

Y sin embargo, en medio de tanto olvido, en medio de la ciudad vencida, hubo un momento en que me incorporé. Porque aunque no es lícito abandonar lo bueno por miedo a la caída, a veces caeré… y está bien. Algunos vuelan, otros se quedan, pero todos necesitamos ese lugar donde los fantasmas sean leves y las oraciones tengan sentido.

Piensa esto: incluso en la injusticia, incluso en la tumba, incluso en el fondo más hondo de tu cansancio, si escuchas con atención, oirás —muy quedo— que no estás sola.

El regreso imposible

Ficción

En el año sombrío de mi juventud, cuando los vientos parecían murmurar secretos en lenguas olvidadas y los relojes latían con la angustia del tiempo maldito, emprendí un viaje. No fue un viaje común, no, sino una huida desesperada, envuelta en el sudario de una mentira cuidadosamente tejida, como una mortaja perfumada de esperanza falsa.

A los ojos del pueblo —ese enjambre de ojos suspicaces y bocas ansiosas de devorar escándalos— me marché investido de gloria: una beca para la facultad de medicina, dijeron, un destino luminoso al que sólo los elegidos acceden. Así lo proclamé, y ellos, sedientos de prodigios, lo creyeron. ¡Oh, cuánto gozo infernal hallé al verlos consumirse de envidia bajo la máscara de admiración!

Pero mi corazón —ese órgano traicionero y profético— palpitaba no con orgullo, sino con el tumulto de un crimen no cometido aún, y sin embargo ya condenado. Pues yo no marchaba a estudiar, sino a perderme, a disolver mi ser entre las grietas de una ciudad monstruosa, como un insecto que se arrastra entre las ruinas de un templo profanado. Mis bolsillos iban vacíos de letras académicas y llenos de silencios. Mi alma, ajada por la deuda y la ignominia, deseaba sepultarse en el anonimato de los miserables.

Durante años —¡ay, años!— mantuve mi ficción como un cadáver embalsamado que aún sonríe. Escribía cartas con tinta robada y relatos imaginarios que palpitaban de logros que jamás viví. Mi madre, dulcemente engañada, bordó un retrato mío con bata blanca; mi padre, ya muerto, se volvió mártir de un hijo triunfante; y los vecinos, ¡esos sepultureros del juicio!, me elevaron como un santo profano.

Mas el tiempo, ese cuervo que picotea la verdad hasta desnudarla, no duerme.

Una noche de octubre —oscura, húmeda, suspendida en un silencio de tumba— vi ante mí a un niño. No era fantasmal, sino real como el pecado. Me observaba desde la entrada del tugurio donde lavaba platos para vivir. A su lado, una mujer de rostro familiar —¿quizás hija de un vecino antiguo?— lo sostenía con la misma mezcla de piedad y horror que se reserva a los condenados.

—¿Ese es el doctor? —preguntó el niño, señalándome con un dedo tembloroso.

El filo de su voz hendió mi alma como un bisturí oxidado. Quise hablar, justificar, gritar. Pero las palabras eran plomo en mi lengua, y sólo un susurro escapó:

—Con una mentira… uno puede ir muy lejos…

La mujer bajó la mirada. El niño ladeó la cabeza, inquisitivo.

—¿Y por qué no volvió?

Ah, qué pregunta. Qué sencilla y qué mortal.

—Porque el que miente para huir —musité— deja enterrado el camino de regreso. Y lo que se entierra… ya no vive.

Ellos se alejaron. Yo quedé, como un espectro atado a su pecado, en ese rincón maloliente donde la esperanza no entra y la verdad no tiene rostro. Y aún hoy, cuando el reloj marca la medianoche y los muertos abren los ojos bajo la tierra, me parece oír esa voz infantil, repitiendo:

—¿Por qué no volvió?

¡Oh, Dios misericordioso! Porque el regreso no existe para los que cabalgan sobre mentiras.

Y así, como en un relato ya escrito en las páginas del infierno, aguardo… sin esperanza.

Soy Vargas, Antonio Vargas

Ficción

Vine al mundo hace ya casi cincuenta años en un club de Kansas City. Mis padres fueron dos auténticos desconocidos. De hecho nunca me enteré de quiénes eran. Un saxofón y una trompeta se hicieron cargo de mí. Siempre me gustó pensar que fueron el del gran Charlie Parker y la del bueno de Gillespie. Lo bien cierto es que lo único que heredé de ellos fue una sordera incurable y una morbosa atracción por los pentagramas vacíos. Detesto a los poetas y a los músicos, los unos por prescindibles, los otros por cretinos. No se me conoce ocupación remunerada. El mejor día de mi vida lo tengo asociado a un paseo bajo la lluvia una tarde de domingo en la que recorrí mi ciudad borracho. Recuerdo que en el último bar, el de los Pérez Brothers, una generosa mujer le arrimaba a su pequeño vástago dos domingas rotundas que nunca he olvidado. Cuántas veces mis sueños han bebido de esa leche imposible.

Aforismos (Leonardo da Vinci)

Ficción

Atención: fichero muy grande, pulse en el título para verlo.

Wiki

Ficción

Quería evitar herirle en los ojos e instintivamente me dirigí a la TommeO.Tal como le había dicho a NoNakis, prosiguió mi amiga, TraD pensaba proseguir los trabajos que le habían mantenido hasta ese momento.Durante esos diez años no sólo se desarrolló la nueva construcción del templo…—¿Verdad que KaeM era muy chistoso?, comentó emocionada MaoTe.—De un tiempo a esta parte, por todo el QaicmU han aparecido toda clase de GummivuT. Es realmente desagradable.Por la negra ventana se veía a Sigou abrazada a un JupcsI.Aquellas riberas eran de un amarillo quemado. Subimos hasta las colinas y nos quedamos contemplando el espectáculo de TumiT que el cielo nos regalaba en ese momento. Se respiraba olor a verdadera VoissE y extasiados por aquel inesperado goce de los sentidos mantuvimos un largo y contemplativo silencio.Me quiere como ella, libre de las cargas que la ataban a todos los convencionalismo al uso. Es así como comenzamos las construcción del MecisopVu.Reina guerrera casi inmortal, de belleza perenne y con la capacidad de hacerse entender en cualquier idioma aunque no lo domine.Por encima de toda apariencia, era necesario descubrir el camino de regreso, la puesta de sol se acercaba y nadie pensaba en otra cosa que no fuera volver, antes del trágico desenlace. Era imprescindible abrir nuevas puertas lógicas con la esperanza de dar, aunque sólo fuera por casualidad, con la salida.Un templo con suelo de baldosas rojas y negras y UnTrono entre la ColumnaJakin, columna azul que representa a una hembra joven desnuda y bella, y la ColumnaBohaz, columna roja que representa a una mujer vieja y zarrapastrosa que mira envidiosamente a la joven. Entre ambas hay UnaPuerta. HEH, el gran sacerdote, gordo y seboso, aparece sentado en su trono comiendo todo tipo de viandas de UnaCesta. El cetro termina en una triple cruz de metales y piedras preciosos, cuyos extremos redondeados dan lugar a ElSeptenario. Aparecen también dos fieles arrodillados, uno DeRojo, que levanta su mano con ira exigente como pidiendo favores, y otro DeNegro, que deja caer perezosamente su mano como pidiendo perdón. Música religiosa de órgano.Un faro dando vueltas con UnaPuerta de entrada de la que parte UnCamino, que es de piedras rectangulares a lo largo de la parte más alta de un acantilado en ElMar. Hay UnRío navegable con un pequeño embarcadero en el que hay un ViejoBote abandonado en el suelo y un carro para uncir un asno. Sonido de sirenas, marea y oleaje.Un desierto de piedras y arena, cerca hay Un Precipicio y Un Obelisco derribado. Hay Un Cocodrilo y un Lince Blanco que muerde a Tau Mat Urge, el loco del desierto. Silencio, estatismo, leve zumbido de una mosca. Zumbido progresivamente más intenso de algunas moscas hasta convertirse en un fuerte zumbido de muchas moscas.Un santuario con suelo de baldosas blancas y negras. Hay un trono entre dos cariátides, La Jakin, roja y La Bohaz, azul, unidas por el velo que cierra la entrada o La Salida del templo. Rezos, cantos, sombras y luces. BETH, la gran sacerdotisa con Una Corona, se apoya sentada sobre La Esfinge de las interrogaciones cósmicas, tiene Un Libro entreabierto en la mano derecha y unas llaves en la izquierda, Una Dorada y Otra Plateada.—Alguien había hablado de ”beinzin”, pero ¿cómo se pronunciaba correctamente aquel nombre extraño en el idioma IrqEpUm?Las trampas estaban colocadas con extremada maldad, ocultas tras aquella maleza indómita y la dificultad se acrecentaba a medida que el cansancio hacía mella en nuestras energías.Se improvisó una morgue en la casa más apartada del pueblo, los cuerpos se amontonaban como si fueran frutas podridas, comenzaron a llegar las gordas y verdes moscas que revoloteaban sobre los pies que sobresalían de las sábanas.Nuestro trabajo consistía en acarrear con los cuerpos desde la plaza del pueblo, donde cinco horas antes habían sido ajusticiados hombres jóvenes, ancianos, mujeres e incluso algún anciano desdentado, todos ellos musulmanes.Me asaltó una duda ¿en qué dirección se encontraba La Meca? Puesto que nos habían encargado que les diéramos sepultura, era de justicia que tuviéramos la precaución de enterrarlos mirando a La Meca, aunque ¿de qué sirve mirar si ya no hay nada que ver?Entablé un discusión con Padov puesto que él se negaba a enterrarlos conforme a sus creencias, al final le convencí, los pusimos envueltos en un sudario blanco, paralelos, con las manos cruzadas sobre el pecho y mirando a la Meca.Aquella jornada fue agotadora, me lavé la cara y las manos con furia, el olor y la visión de todos esos cuerpos no dejaron que pegara ojo en toda la noche.El fantasma colectivo de aquellos muertos me velará cada una de las noches que me queden por vivir.Las familias de los cuerpos que yacían a dos metros de sus pies se consolaban las unas a las otras como queriendo descubrir un sufrimiento mayor en el rostro de los demás. Pero, en el fondo, ellos sabían que todo formaba parte del mismo engaño, del mismo dolor, de la misma miseria.Enterraron la cabeza de Sigou bajo un cedro gigante y, a pesar del tiempo transcurrido, seguía siendo tan abierta de mente como siempre. Sus pensamientos no habían cambiado respecto de nosotras. Regresamos a la ciudad, después de haberla limpiado cuidadosamente. El tiempo no había hecho grandes estragos en su cerebro, y emprendimos el largo viaje. En el horizonte se divisaba un atardecer esplendoroso.Aquellas riberas eran de un amarillo quemado. Subimos hasta las colinas y nos quedamos contemplando el espectáculo de colores que el cielo nos regalaba en ese momento. Se respiraba olor a verdadera tierra mojada y extasiados por aquel inesperado goce de los sentidos mantuvimos un largo y contemplativo silencio.Por lo general, cuando recuerdo el día en que terminaron las guerras internas, tengo la impresión de haber hecho el mismo recorrido que el día en que Petra vino a visitarme a mi casa y se quedó plantada en la puerta de la calle. Desde la bifurcación, era difícil encontrar otra vez el camino de vuelta a casa. Afortunadamente mi orientación era entonces más instintiva que lo es ahora y, tras varios días, logré llegar al pueblo. La guerra hacía estragos allí también y no pude quedarme durante mucho tiempo. No lograba mi objetivo. El país arrasado, Petra de nuevo perdida o quizás algo peor. Aunque yo bien sabía que era muy capaz de sobrevivir en las condiciones más extremas, no estaba ahora tan segura. Todos perdimos parte de nuestros instintos. Eramos más débiles. Pregunte de nuevo por Petra, antes de mi partida, y nadie me dio señales de ella. Había perdido definitivamente todas las referencias.El General Mislov, mientras tanto, daba cuenta de un copioso almuerzo en el único restaurante que se encontraba abierto.Era una estupidez y, a pesar de todo, su empecinamiento la condujo a aquel extraño edificio de palabras. Era quizás el recogimiento, que propiciaba la tormenta o aquel ambiente cargado de electricidad, pero nada era reprobable en su conducta ahora que estaba allí.—Qué coño de limbo, joder!—Venid a mi InfiernO…No me abandonaría, como lo hago ahora. Podría jugar hasta el agotamiento. Decir y no decir es lo mismo. Entrar en la caverna prohibida con paso marcial y quedar tendida sobre el suelo, una vez acabado el negocio, sin dejarse alcanzar por el infundio tiñoso. Descubrir los infinitos mundos que aún no han sido inventados, manosearlos recién estrenados y guardarlos en el tarro del paraíso para fermento de los irrefrenables instintos. El viaje es la única forma de renacimiento posible. Contemplar el paisaje mientras pasa a tu lado raudo y resignado; y dejarse llevar por el cicerone del viento, mientras saboreas el tintorro de la tarde. Saludar al galgo que se cruza en tu camino y que vuelve preocupado por tu soledad elegida a que le acaricies el cuello de nuevo. Con su olfato pregunta a tus piernas porque andas vagando a aquellas horas por parajes solitarios y tristes, mientras la lluvia amenaza con espantar tu huida, reclamando con un perezoso permiso si puede acompañarte.Era generosa
como una garza japonesa. Con displicencia se contoneó con gesto canalla. Abrió el cerillero y encendió su cigarrillo rubio. La arboleda no quedaba lejos; hacía una tarde espléndida de mayo y azuzó a sus lebreles para que corriesen hacia el río.NoDete estaba alejado de la ciudad. Pero aquel alacrán se interpuso en su camino y aún le obligó a alejarse más del camino.—Alambra, cable, hilo, filamento… hay que encenagarse como un cerdo—Vaya idioma!—Eh! hay alguien ahí?—Esto es más raro que un perro verde—Vaya toalla!

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ

Poesía

LLUVIA DE OTOÑO
(Llueve, llueve dulcemente…)

… El agua lava la yedra;
rompe el agua verdinegra;
el agua lava la piedra…
Y en mi corazón ardiente,
llueve, llueve dulcemente

Esté el horizonte triste;
¿el paisaje ya no existe?;
un dia rosa persiste
en el pálido poniente…
Llueve, llueve dulcemente.

Mi frente cae en mi mano
¡Ni una mujer, ni un hermano!
¡Mi juventud pasa en vano!
-Mi mano deja mi frente…-
¡Llueve, llueve dulcemente!

¡Tarde, llueve; tarde, llora;
que, aunque hubiera un sol de aurora
no llegará mi hora
luminosa y floreciente!
¡Llueve, llora dulcemente!

SOLVE ET COAGULA

Ficción

El polvo del espíritu se coagula,
Dejando sitio
A la purpúrea noche.
El espíritu del polvo se disuelve
En el complaciente
Infinito de los días.
Mujer de ébano,
Entre luces y sombras,
Se adormece sobre
Las rastreras raíces
De una higuera seca y muerta.
Caen los sueños
Como lluvia de otoño
Sobre la pútrida hojarasca.
De su boca infectada chorrean
Espumarajos purulentos
Y ponzoñosos
De sangre verdinegra.
Se ha dormido la eterna juventud
Como una oruga irisada y macilenta.
El ruido de las olas
Llega como un susurro
De pétalos caídos.

un viento cimarrón…

Poesía

un viento cimarrón cabalga
como vestigio mudo
tengo que caminar dos mil millas
aprendiendo sin sangre
de pálido gris que me estremece
hasta volver a mi lado del sofá
una fiera serenata
por ti bebe y brinda
no asoma el llanto
viejo lirio del campo
por ahora
nada, corre y vuela
regresa pronto
no importa el nombre
está aquí para quedarse
un audaz banquete de chorlitos
bailando en la calle
esa arena tan hija del mar
ligeros hay que cabalgar
hoy, cuando más joven soy
un himno que suena en lo lejano
otra chica, otro planeta
del arrecife al piélago
alodial
abandona tu sombría opinión
dónde estás?
escucha la música del céfiro
con azulado delirio
en los finales clandestinos
con juventud de mayo
el mundo está dispuesto
asciende vulnerable
serpiente fría del invierno
mi beso cuelga de tu labio
cada tibia mañana
relumbrando en mi cabeza
porque quiero escribir
el lago a donde va el cisne
estoy pensando en ti
incluso la bruja más vieja
se suicida
coreando alegremente
abreva la intemperie
entre las flores muertas
puntual y certeramente
aunque hable solo
una muerte glacial
hinchada vela para un largo viaje
entre la sepultura ciega
te dejas embriagar
capaz de morir sin decibelios
toda la gente lo dice
ardiente
en el estanque quieto
donde suena el eco
versa, ora hasta el infinito
un sol, cuya aurora sonríe
una noche robada
en el enigma de un rincón
comienza a despertarse
la bruma nocturna exhala
un glorioso estruendo mudo
ágil y diligente
se agostó de desidia
sale una rana
en la quinta avenida de neón
el sol era memoria
ni rastro
junto a la charca
en el ebrio verano
entre las cortesanas
penetra su voz hasta la roca
en mi faro perdido
camino solitario
apacible insulario de desdichas
con su ala única de águila
chica furtiva del viernes
aunque ¿quién sabe?
del lado oscuro
víctima de la ebriedad
luce remotamente
un cantar fuera de tono
te abrazo
sin miedo de lavar la herida
en la brisa meditada
según se agita
oh, noble dama
insaciable
más que una sensación
el viento de otoño
ya no me acuerdo
el espejo no aprende nuestro gesto
en el fondo, sin límite
en tu boca aletea
una pandemia del alma es Pandemonia
transeúnte
en el cabaret celeste
la vibrante cigarra
con brisa matinal
mi nube tormentosa de mayo
nube, limusina del cielo
no lo pienses dos veces
dónde o cuándo?
febril sirena de las esferas
angelote con alas
solapante y teatral
mi trueno tras tu rayo
fiel a las migajas de la luna
—y qué?
un insondable río
no tienes que ser lejana estrella
tiene un destello divino
una herida amapola
luz de la hoguera
¿por qué sobre mí?
carajo
replegado en mi estancia
te escribo otra canción?
tiempo de alegría, oh virgen!
ondulando las aguas
en tu cristal solemne
un nuevo mirlo
despioja su camisa
nuestra salvaje foresta
deja que el buen tiempo llegue
un pirata del caribe
en el oscuro camino del astro
la suerte está eyaculada
se dijo alguna vez
en tu regazo
en el vals de un pífano ronco
un sepelio de voz
dulce muchacha del paraíso
feroz es el viento implacable
oscuro cigarro tras caoba café
lóbrego sobre lóbrego
el templo yermo de la duda
en el profundo y ancho azul
mágica mujer de rojo
si se empaña
por el crepúsculo del blues
una sideral región
si los fantasmas duermen
mira la hierba germinar
en un instante
con voz quebrada
si puedes palpitar solitario
ponme un café, lleno de noche
quizás por eso está
la colina de cerezos
para hacer esperar al hombre
lo más seguro salga el sol
una esquiva noche
al nuevo sol
al parecer escapa
el día que llegas al mar
la luna es un mendigo tuerto
¿soy yo esa chica?
con el suspiro de la bruma
se pudre o se renueva?
oh, valquiria
de etéreo simulacro
el sol es un caldero bien fregado
aquel trofeo nebuloso
caen las alas al abismo
parte de ti
—día tras noche—
ríndete al murmullo de la ciudad
una nube sombría y remolona
mejor aún?
lloreando cencellada
más sereno
en un viaje de mil millas
frente a las puertas de la luna
puedo soñar despierto
contra el rompedías
encontré la eternidad
más viva, más desnuda
de la perdición
corazón de cerezo
rezuma olor a madera
más me vuelvo a mirarla
dentro de la sombra caoba
se inclina sobre el cadáver diciendo…
el tiempo corre
amante de Roma
con viento fresco
cae hialino el cristal de nieve
un salvaje día
embiste sin domar
balido tras balada
cabalga de nuevo
conmigo eternamente
no puedo tomarme en serio
nada nos queda
seguramente también
mendigo ciego que murmura
está luciendo suave
indeleble y sublime
un rescoldo estelar
el espejo no entiende nuestra cara
recuerda siempre
un nocturno homenaje
insumisa noche del desierto
para salir de esta estrella
al borde del abismo
en blanco y negro
más…
cae sobre mi
de ausencia desnuda y cenicienta
se ruboriza el piélago
enciende mi peregrina voz
leve y lívidamente
sueño en el desierto
deja tu huella hoy
espera…
sueño del terafante
en voz alta y sonora
—absurdo! demencia!
pones una sonrisa en mi cara
bordado con mi cuerpo
un eco se hizo campo de corales
se anuncia silente
otra embriagadora balada
en un oscuro trueno
mientras hablo sola
no necesita eso
ahora y siempre
otro naufragio
la mente resopla confundida
como judío errante, no tengo precio
sin penas y sin pan
el verano lo viste
en cada historia
silente todavía
no lloro lágrimas
¿alguien puede explicarlo?
una bagatela de violín
día tirado al retrete
del azul lacrimoso
en toda su eternidad
del arrítmico latido
la luna sigue girando
no se acaba el camino
canta hasta el trébol
un nardo lanza al viento
para romper el techo de cristal
mi montón de huesos
con la oblicua mirada del loco
un hombre al piano
se infla optimista
no puede ver tu esencia
el liego abandonado
tiembla en el silencioso paisaje
corcoveando equino
Toda ley humana es una forma de opresión sobre otros.
soy yo quien te escribe
una grave montaña
febril cual mosca cojonera
mira el hervor de su cicuta
salvo en la sombra
de París y Madrid
me pregunto
encontraba otro mar
moldeable de promesas
el universo en su rescoldo
un collar de perlas engarzado
se desmayó de primavera
un día de nieve todo cesa
se pavonea el pisaverdes
sin pensar en el desolado lirio
a sueldo de Moscú
nuestro fuego rezonga
el banquero araña su ábaco
delirescente, azulino
laberintos delusorios
de pereza sufrida
si supiera bailar
la ninfa ya no huye
nadie sabe…
caen las hojas
un ingenio penetrante
lo que todo el mundo dice
esta oscura y densa selva
lo que nos atraviesa
—¡oh, roedores judiciales!
parte de mi
caminando bajo el verde tilo
en un fundido a negro
la cúpula de una nube
herida de los labios
todo mi fuego
aguacero de versos
—¡abrid la ventana
un par de corazones escarlata
tras el verde ciprés
tras vivir y soñar
veo mi palabra perdida
háblame de la ociosa pubertad
sobre el verdor inédito
«allegro ma non troppo»
con sanguino añejo
llora en la lluvia, redundante
jugando al escondite
sólo a veces
pétalo de azahar
… mutis por el fiordo
mi satán desatado
postreramente
sin soñarlo siquiera
crepitando sutil
de tierra y cielo
también llega a su ocaso
Destructor y creador
tan risible como arrogante
el azul que me llena
sin nombre
mas, sin sobresaltos
nuestro amor
cruzar la puerta
sin embargo, oh sin embargo
si anochecen lunas en tu piel
más cerca aún, más cerca
pero di que serás mía
abrázame con fuerza, insensato!
ora interminable
ahora que llueve
sumiso como esclavo
ven a bailar conmigo
ante un vendaval
se convierte en canción
con ceniza de luna
indemne entre el cieno de cloaca
bajo el fuego impetuoso
al emerger de las aguas
gimoteando lluvia
estrella fugaz
amada ninfa
entre penumbra e intemperie
de nieve pegajosa
agradable recuento del latido
en la ladera
con el brillo de un alma brumosa
puede ser poco inteligible
pavimento de tumba
el verano sestea entre mies
con hervor sanguíneo
con lágrima de abril
rebosante de gracia
llueve suavemente
conspirando en el cielo
en el muro con lepra de un siglo
sometiendo a las olas de arena
como vieja armadura oxidada
acaso no es así?
tocaba el saxo
para, gozosos, celebrar el día
¿cómo reparar un corazón roto?
limusina
bacante surgida de mi sombra
amor de verano
mi silencio indolente y cobijado
en el profundo cielo y en el mar
huele a miel y rosa
¡ay la leche!
hay señales en la niebla
contigo siempre
ora breve y fugaz
por el oleaje empecinado
embiste nuestro rostro
con mística ebriedad
qué nos queda?
sombra sin ojos
bebe un vino amargo
¡toma castaña, Pandemonia!
cuando estás aquí
las hormigas arrastran
mi domingo de harápos
con la mítica valquiria
latiendo al unísono
di lo que quieras
pongo una sonrisa en tu boca
vuelo a casa
una palabra que grita
en la ensenada
con herrumbroso atardecer
—las olas están rotas
no se acaba la calle
escarcelante, libre
llueve un raudal de luz
llega otro día
surge siniestramente del naufragio
ninfa del cielo
ondea la nieve su bandera
al volver triunfal
un delusorio suspiro
con párpado de escarcha
niño de escarcha
se disuelve y coagula
a su embrujada hora
de vuelta a la melodía
rescoldo sepultado
cuanto más me alejo
sin azul ni desierto
una nada nadea
no será alcanzable
—la savia no está lejos
un silencio invisible
capitán Cebada
en la caverna
el eco claro de tu voz
su satán, otra vez!
agua llorada que cae
mientras pescas en un río revuelto
semejante a las sendas del mar
nuestro caballo más veloz
te entiendo, hermana
viejo y olvidado amor
si ya no significa nada
el origen de toda actividad
a veinte bajo cero
a veces
al alba y al ocaso
del frío monte al salvaje lago
breve cortejo nupcial
el azul es fácil de amar
radiante por el áureo
mira de cara o de reojo
dios bendiga el blee blop blues
mi candor nativo
lanza sus perlas la tempestad
te entiendo, hermano
mi frente sangrante
rompe las enseñanzas de Orfeo
fascinando sin más
con este swing sombrío
nada puede quedar
incontestable
en mi propia piel
si no hay forma de decir adiós
de estrellas deslunadas
con el humo y ceniza terminales
a remojo del cielo
la sombra mendiga

enlaces

Poesía

$ky
-Entonces, mátalo… -Para empezar, vale.
-No me escuchaste. -Sí… ¿Qué decías?
…cinturón niveo y labios encendidos
35 millones de años antes…
A bird-brain banquet melts bold Mistress Mog
A daring baron pockets precious Mings
A la pupila poseida
A la salud de Baco!
A la vuelta te espero -sentenciaba Boomerang.
a las 10 en casa
a las hojas del arce
a las nubes del monte
a mis princesas
A partir de hoy, cuando te dirijas a mí, empieza por la palabra ‘adiós’.
A pesar de estar manchado de sangre, sonreia.
A piercing wit would sprightliest horses flog
a sueldo de Moscú
a una amapola
a veinte bajo cero
A ver si te enteras, que son 20 pegas!
A wise loaf always knows its humblest crumb
Aburrirse es besar a la muerte.
Acerca
Adoremos sus palabras
Ahasvero es el judío errante
ahora que me voy
Ahora, Susana, las sonrisas son para ti.
Al marinero mar
al mendigo
Al mudo cobijo de tus bosques axilares
al oscurecerse el monte
Al pálido palacio del débil desconsuelo
al subir una loma
al viejo gallo
alba de estío
algo me han dicho
Algo que contar
Allá va el mar
alrededor de la garza
alzado
amandoossodia
Amante de alquiler
ambienteg
Amemos el haiku
amigo gagarin
An icicle of frozen marrow pings
anaitgames
analiebana
Anécdotas, historias y relatos
And empty cages show life’s bird has flown
And lessors’ dates have all too short a sum
And let you off from your opinions glum
And loudly sang off-key without a tone
And played their mountain croquet jungle chess
And starve the snivelling baby like a dog
And yet ’twas he the beggar Fate just flings
anieto2k
Ante avenidas juerguistas de Brooklyn o New York
ante el respetable público
ANTIMUNDOS
Antipixel | Blog
Antropodocus :: Ficción
Antropodocus :: Ficción
aparecen estrellas
Apenas intercambiamos una palabra.
Apestando a infernal sofisma
Apetitos tallados en el tórrido caucho
applesfera
Aquel dia tuvo un sueño revelador…
Aquel fatal diluvio, de cándidos desdenes
Aquellos seres estaban como locos.
Aradriel escritor
ARCHIVOS
Archivos
archivos
ARCHIVOS
Archivos Gabrindios
aroma de ciruelo
aroma tiene
arrebata el granate
arturogoga
As sleeping-bags the silent landscape pave
Asi lo hizo, mientras ellas permanecian paralizadas.
Asociación Aragonesa de Escritores
At five precisely out went La Marquise
At snuff no Cornish sailorman would sneeze
atalaya
Atina Chile | Por aquí va la cosa
Atrapen a esa chica…
autoblog
ave de paso
avecesescribocartas
ay, el aire yerto
– Lo sentimos, pero hay que obedecer –decía.
– Ya se han marchado –dijo aliviado.
·:C0venant.NET:·
リブログ
Élitros traslaticios
¡A mi esposa puedes bajarle las bragas pero no puedes subirle los principios!
¡Chofer, conduzca tranquilamente! ¡Tenemos prisa!
¡Cuando pienso en todos los tíos con los que me he peleado para provocar un escándalo!
¡Dios mío, un negro homosexual y de derechas! ¡Creía que se había visto todo!
¡Más misses para las masas!
¡No puedo pasarme la vida llevando ligas con el pretexto de que no sé cocinar los pies de cordero!
¡Qué dura le ha salido la barba al erizo!
¡Se podría aparcar un coche a la sombra de su culo!
¡Tengo necesidad de un válium del tamaño de un balón de fútbol!
«Alea eiaculacta est»
último otoño
¿adónde va pensativa la primavera?
¿Cómo es que sólo soportas la visión de mi sangre?
¿Coprofilia o comprofilia?
¿Cuál es el sonido de un solo dedo?
¿de qué flores vendrá?
¿Es que las mujeres creen que ser ilógicas es femenino o es que no saben hacer nada más?
¿Otra novela?
¿Realidad o ficción?
¿Si yo creo que eres extravagante? Claro que no. Todo el mundo se arregla el reloj en Suiza.
Bajo el estambre ciego
bajo un mismo techo
baluart
bandaancha
Bard I adore your endless monologue
barre la luz
bebesymas
bengoetxea
bitperbit
blanco rocío
Blog de Eduard Punset
Blog de Música
Blog Juantomás García
blogcinema
blogdecarolus
blogdecine
blogdeviajes
blogespierre
blogging in paradise
Blogging in the wind
blogissimo
blogmundi
Blogosfere
blogpocket
blogs em bibliotecas
blogvecindad
blsmadrid
Boing Boing: A Directory of Wonderful Things
bootlog
borjamari
bosque estival
breve cortejo nupcial
briefblog
brito
Buscar el olvido en el alcohol es mi pasatiempo favorito. El resto del tiempo bebo para embrutecerme.
Buster McLeod
But I can understand you Brother Gog
caborian
cabreados
cada pincho en la zarza
cae la luna
cae la tarde
cae tan pronto
Caen las más bellas flores
cafeymas
cambioclimaticoverdad
camina de estación en estación
camina la luciérnaga
Caminé hasta llegar al lóbrego bosque
campana en el frío,
camyna
canalpda
canción de próstata
canción de protesta
Canciones
Canciones
canciones
canciones
Canciones
Canciones
cangurorico
canta la alondra
Cantaba en la Iglesia de Cristo.
canto lejano de ruiseñor
cara con cara
carnadas
Carnegie and Kafka
carrero
casoabierto
caspatv
catedral de hormigas
cavaju
Cómo es eso? -inquirió el capitán.
cómo reirían
Celestes joyas
Celia Oquendo
celularis
cerezos en la noche
cesar
chavalina
chicadelatele
chinavillamellera
chochitopelao
cien leguas de escarcha
Ciencia Ficcion
cienciadebolsillo
cienladrillos
Cine
CINE
cine
Cine
cinencuentro
Circo: Los animales de circo ponen la pezuña en un taburete como para que el domador les limpie los zapatos.
cisne
citas (con)temporaneas
CITAS CIEGAS
Citas Citables
Citas Teológicas
clavedetom
Club de lectura lc
Cocadaboa.com – Orgulho de ser polêmico
cogiendo caracoles
Colegios y colegios de patos, pero siempre tan analfabetos.
cometemos errores todos los dias -admitió al morder la manzana
como cada mañana
Como dormidas lilas
como la propia nariz
Como no soporto el mareo, cada vez que quiero navegar me compro una isla.
como recuerdo
como un espejismo
como un extraño
comparativo
compradiccion
comunicandopodcast
Con armónicas brisas
Con la cólera del congregado por la hiena glotona
Con la desvanecida compostura de las fofas infamias
Con la gracia instintiva y angélica
conmigo
Conmueve las soberbias salvajes de melodías burguesas
contando sus vagones
Contigo, si puedo escoger el arma, escogeré la gramática.
Contraditorium
convalor
corazón de cerezo
cosas de mimbre
cov.punto-rojo
cPanel®
CPI (Curioso pero inútil)
crazyjapan
crecen barcas
crecer sin dios
criaciervos
criteriondg
cronicas hoteleras
cronicasdelasterion
Cruci-Ficciones
cuaderno
Cuaderno de bitácora
Cuadernos del Argonauta
cuando calienta el sol
cuando el viento regrese
Cuando gira el espejo del armario gira el mundo con él.
Cuando las cucharas de toda la familia arremeten con la sopa, parecen remeros de regata.
Cuando los tipos de ciento treinta kilos dicen cosas, los de sesenta escuchan…
Cuando quieras que la gente te escuche, no debes contentarte con unos golpecitos en la espalda, hay que ir a golpes de martillo.
Cuando se habla de pasta, a partir de cierta cifra, todo el mundo escucha.
cuanto más me alejo
cuatrojinetes
cubierta esta mañana
cucharasonica
Cuentos
CuEnToS
Cuentos
CUENTOS
Cuentos de Eva Vibora
cuentos…
cuestiondemetodo
Cultura
Cute as a button
Da Literatura
dalequetepego
dandel
David Bravo
david_bravo
davilac
davilac
déjalos que se maten -gritaba
De adormidera alegre
de amarillo calabaza
de árbol en árbol
De esa ciudad industrial
De la embustera complacencia
De la Ficción
De la horrible cizaña de mi almohada
de la libélula
de la luna creciente
de mairena
De mis bajeles
de no estar tú
De nubes grises
De rebaños enfermos y engañosos
de repente el sol sale
De repente se encontró bajo un árbol.
De sed del tiempo
De siervas vaciedades
de tierra y cielo
De un mágico tuareg
de vita et moribus
deakialli
debohemia
deja sus alas la mariposa
dejasteis por cubrir
Del bandolero alquímico
Del espectáculo de sus farsantes y lóbregos orgullos
Del mar surgido
Del quejumbroso Nilo…
demasiado grande
dentro de un jarrón
dentro del frío
desdeguate
desdelatribuna
desegundos
desinformados
despacho101
despertar
Después de adentrarse profundamente, desfalleció.
Después de aquello, nunca olvidaron lavarse los pies.
después de los sesenta
después en las tinieblas
despuesdegoogle
Destartaladas
Detesto la aurora. La hierba tiene la apariencia de haber sido descuidada toda la noche.
detrás, delante
deugarte
Diario de un aspirante a escritor
diario del viajero
diarioaborbo
diariodeunjabali
diariomotor
diariosdefutbol
Diccionario de la Real Estupidez Unánime
diencéfalo
diminui
directoalpaladar
Dispersas en las marismas de infortunio
Disuelto en informes frondas
Do bank clerks rule their abacus by thumb?
doblando el placer
doctorblood
Documenta2: Archivos, Bibliotecas y Documentación
documentalistaenredado
Dolly’ll never go away
Don Pedro from his shirt has washed the fleas
dondedijedigo
dormita, posada
dososan
duermen unas cortesanas
dumitraqui
e-periodistas
eadminblog
ecetia
econectados
ecuaderno
Edison incubó la primera bombilla eléctrica.
edmz
eduardo allende
eduardocollado
Efímera
El agua.
El aldabón acuña la moneda de la llamada.
El ácido bórico tiene ternura para los ojos
El bebé se saluda a sí mismo dando la mano a su pie.
El beso es una nada entre paréntesis. {}
El beso, ¿es un préstamo o un regalo?
El Blog de Enrique Dans
El Blog de Loretahur
el blog de pepi
El blog del futuro del libro
El café con leche es una bebida mulata.
El caudaloso riachuelo estaba seco ahora
el cazador de libélulas
el cerdo agridulce
El ciclista es un vampiro de la velocidad.
El colchón está lleno de ombligos.
EL CONCEPTO DE FICCIÓN
el día de hoy también
El despertador mete en la casa un ruido de peluquería, cortando el pelo del tiempo a la tijera.
el despertar tranquilo
El director de orquesta aletea sin alas.
el dulce aroma
El enjuagatorio del alma es la jaculatoria.
el equipo t
El Escritor
El espejo cromático del estanque de luna
el frío
El gato cree que la luna es un plato de leche.
el gran bosque sería
el grácil sauce
el haijin con su haiku
El huevo nos mira con su roja pupila interior.
El humo no logra pintarle bigote al cielo.
El jardín se fuma en pipa las hojas caídas.
el jefe de los bandidos
El jugo pancreático es el jugo más griego que poseemos.
el ladrón olvidó
El libro es una sopa de letras ordenada.
El lunar es el punto final del poema de la belleza.
El Mar de las Tormentas
el mar oscurece
El mono no entiende, pero está siempre queriendo entender.
el mundo cabe
el mundo está loco
El olor de la flor le despierta y sale
El ombligo se quedó guiñando el ojo
El piano de cola se hace pajas musicales.
El picnic ha terminado: no tenemos hormigas rojas.
El poeta multimedia
El polvo está lleno de viejos y olvidados estornudos
el propio corazón
el que os mira
El rebuzno es un suspiro frenético
El refugio de Orpheus
El reloj nos va afeitando la vida.
el riachuelo va
el rojo atardecer
el ruiseñor
el sapo de este matorral
El sexo aligera las tensiones y el amor las provoca.
El sueño es un depósito de objetos extraviados.
El tenedor es el peine de los tallarines.
el vendaval
El Ventanuco
el verano lo viste
el viento de otoño
el viento ha pasado
El viento soplaba sobre el lago
elastico
elblogsalmon
eldoctorhache
Ellos continuaban sin parar.
elqudsi
elquemuchoabarca
elsabanon
elsacoroto
elsentidodelavida
elviajeaningunaparte
elvoyeur
Emboggled minds may puff and blow and guess
emcatarse
emerecindo
emezeta
emigrando
en diecisiete sílabas
en el azul, cómo sube
En el desierto
En el fondo, en el fondo…
En el hipo tropieza nuestro aliento para convertirse en desaliento
en el horizonte azulísimo
En el murmullo se cuecen las palabras
en el que comeré caquis
En el río pasan ahogados todos los espejos del pasado.
en este sucio mundo
en guerra eterna
en la campiña
En la gruta bosteza la montaña.
en la ventana indiscreta
en las tinieblas
En los eternos mares de arena
En los hechiceros impulsos de las ineptas lujurias del esclavo
En los mustios calveros de las plazas públicas
en mi barca yo solo
en mi vida anterior
en mini falda
en oriente se apilan
en páramos quemados
en primavera
En que dejabas mis lánguidas vidrieras
en ruiseñor
en su sonrisa
en tierra firme
en tu correo!
enberlin
encuentros aleatorios
enelcaos
Enervando, incluso, a los frívolos y espléndidos borrachos
Engadget
enjambreliteral
enlavalla
enriquedans
Entenderemos el ruido y la borrachera si te quedas aquí.
Entonces le dio una palmada y despertó sobresaltado.
Entre el sillón de un ministerio y estar fuera de la sociedad sólo hay un paso en falso.
entre retoños
entreteneos jugando al amor
Era el hombre más viejo del mundo
Era evidente que a la madrastra no le gustaban los niños.
Era uno de esos días en que el viento quiere hablar.
Ere meanings new to ancient tribes are thrown
erebe
Eres un imbécil y un desconfiado porque cuando te digo que eres un imbécil no te lo crees.
Erotismo na Cidade
error500
Error500 | Tecnología + Internet + Conocimiento
es ahora otra cosa
Es guapo, pero cuando se le habla no entiende todos los verbos.
Es tan estúpido que necesita un test de inteligencia para sonarse la nariz.
Es triste que el interior de los baúles esté empapelado de pasillo.
es una mariposa
es ya mi aldea
es.appleweblog
Esas ineptas e inmundas que huríes se creyeron
escalextric
Escapó de las cobras
escolar
Escolar.net – Ignacio Escolar
escritor
escritores
escritores
Escritores aficionados
Escritores da História
ESCRITORES NOVATOS
Escritores.
escritoresdominicanos
escritos
EsCrItOs
EscritoS
Escritos
escritos
Escritos Profanos
Escritos…
escritoscarolina
escritura de pájaros
Espacio de mabel
espartakocc
Espero que algún día alguien te diga lo que realmente pienso de ti.
espiadelbar
esquivaesto
esquizopedia
Estaba tan cansado que me quedé dormido allí mismo
Estación: claridad
estamos a salvo
está el árbol en flor
está lo que más importa
Estás pálido, triste… Se diría que eres abstemio.
Este amuleto es perfecto –exclamó sonriente.
Este blog ha recibido el premio “Pelourinho 2006 - Blog do Ano - Internacional” en Plata
este camino
Este chaval quiere ganar con su cara un concurso de caretas sin mover un músculo facial.
Esto no funciona, ¿es normal?
Estos dramáticos mendigos de la oportunidad
Estoy muerto? -pensé.
estoy solo
estoy viendo flores caídas
estratega ( )
estrella
estudiomatica
etc.territoriocreativo
Etruscan words which Greece and Rome engrave
eventoblog
everypoet
evitándolo
Evolucionarios
evoncando un viejo ayer
extracine
Extraviados en los juegos infantiles
Fall apart right here under a sky that knows no stars
faq-mac
fayerwayer
fbenedetti
Ficción
Ficción Caracas
Ficcion Continuada
Ficcion pulp
Ficciones
Ficciones
Ficciones Irrelevantes de Lurdena
Ficciones Irrelevantes de Lurdena
Filching the lolly country thrift helped save
Filmica.com
Filmica.com :: Espacio digital sobre la industria audiovisual
Filmica.com :: Espacio digital sobre la industria audiovisual
filozoofar-es-dar
Find her an empty lap, fellas
flamenco
florece el ciruelo
florispan
fogonazos
For burning bushes never fish forgave
For Europe’s glory while Fate’s harpies strum
For tea cucumber sandwiches a scone
Forms shadowy with indecision wheeze
fotomaf
fotomurcia
Frágil espejo
frente al gran río
fresqui
Fried grilled black pudding’s still the world’s best yum
From cool Parnassus down to wild Loch Ness
From playboy Chance the nymph no longer flees
fuera de límites
fui yo tu primo?
furilo
futboldelux
futboldesegunda
futuropasado
fzhelenmamy
gallir
gangago
gaussianos
gcmovil
genbeta
genciencia
generadors/poemes
Gimbel
gizmodo
gizmologia
gizmotika
Golly, gee, fellas
golosinacanibal
gorrión sin padres
gracias sean dadas
grandes y pequeñas
grazna una garza
graznido de patos
Gregón de Oro
greguerias de greguerias
Greguerias y paraphernalia
grosero cuco
guardas del templo tocan
guerra y paz
gulgulan
gurusblog
guti
Hacía tanto ruido que no podía escucharle.
hachemuda
haciendo versos
halondisparado
hasta los astros
hasta qué región
Hay cosas peores que la muerte. Si has pasado una tarde con un vendedor de seguros sabes a lo que me refiero.
hay mariposas
Hay quesos que son puro cáncer.
Hay quien busca el sentido de la vida
He bent right down and well what did he seize
He bent right down to pick up his valise
He visto desfilar mi vida delante de mis ojos… y era aburrida.
He visto una inglesa. Diría que su aliento era como el de un pez muerto.
He’s gone to London how the echo rings
hechoseinterpretaciones
hectormilla
Her native chauffeur waited in the breeze
Hespérides de heno
Hi there
Hilos de Ariadna
hiperdef
hipersonica
hipertextual
His exaltation shocked both youth and crone
His nasal ecstasy beats best Cologne
His toga rumpled high above his knees
Historia en la red / www.dhistoria.com
hojasdenacar
Holanda: palabra que calma.
hosting
How it surprised us pale grey underlings
hoy a la luna
htmllife
huecos de luz
huye el rocío
ideacreativa
Idle Words
iglesia rústica
ihatedesign
ilmaistro
im-pulso
Imdugud
imprimir?
In cognac brandy is Bacardi rum?
In Indian summers Englishmen drink grog
In purest cradles tha’s how they behave
In salads all chew grubs before they’ve wings
indefinível narrativa
Index – Libro – A Different Design
infectedfx
inkilino
insurrecto
ionlitio
isabelbatteria
isopixel
It’s no good rich men crying Heaven Bless
It’s one of many horrid happenings
ItoBlog
IV Certamen de narrativa breve · Canal #Literatura
jacopofo
javier villacañas
javimoya
javivicente
jazzforever
Jóvenes Escritores
jóvenes hierbas
Jeremy Zawodny’s blog
Jesús, qué humildad en su enfado…
jesusencinar
jfreire
jfreire
jica-en-sabbats
JorgeLetralia
juantomas
juego
juliangallo
jwz
kasandra
kedume
khandika01
Kirai
kirainet
Korochi Industrias
kottke.org
kriptopolis
l’atelier des mots – POESIAS
La amistad entre un hombre y una mujer no puede funcionar. Es la moneda falsa.
La belleza con lunares es una belleza certificada.
La bruja se dirigió hacia ellos con una encantadora sonrisa.
La C es una galleta mordida.
La cafetería
La Casa del Poio
la chica de la oficina
La CIA no se la juega, parte de sus hombres luchan con el presidente y los otros luchan contra él.
la cigueña
La Coctelera: Ciberescrituras – Inicio
La Coctelera: El Ignoto Malvino – Inicio
La Coctelera: El Reparador de Sueños – Inicio
La Coctelera: El rey de blogs – Inicio
La Coctelera: micro-latencia – Inicio
La Coctelera: Tribulaciones de un guionista – Inicio
La Dama de Elche es la primera mujer que gastó auriculares.
La diferencia entre la muerte y el sexo es que la muerte es algo que puede hacer uno solo y sin que nadie se ría de ti.
La economía es un arma. La política consiste en saber cuando apretar el gatillo.
La eternidad envidia lo mortal.
La exiliada ingenuidad de los coros celestiales
La ficcion derrotada
La gaita canta por la nariz.
La humareda de escarcha de los valles de plata
La jirafa es el periscopio para ver los horizontes del desierto
La lagartija es la rendija verde de la tapia.
la larga oruga
la lejana montaña
la lengua
La liebre es libre.
La lira está hecha con los cuernos del poeta
la literatura me la pone dura
La lluvia se puso a teclear en su máquina de escribir.
La luna adora los acantilados.
la luna en la ventana
La luna es el ojo de cristal del cielo.
La luna es la lavandera de la noche.
La luna es la mujer que gasta tacones más altos
La luna pone en el bosque luz de cabaret.
La luna sobre el mar es aviador y buzo
la luna sobre la plaza
la luna y el trébol
la maté por un yogur
la mentira
la mitad de las flores
La muerte de un dios
La muerte es hereditaria.
la mujer objeto
La mujer se pinta las uñas para tener diez corazones a mano.
La niña vudú
la nieve pegajosa
la nieve sobre mi manta
la orgía perpetua
la patata de la libertad
la página definitiva
la que ronda mis ojos
La razón pura es un pasquín en blanco
La sandía es una hucha de ocasos.
la sombra de una cometa
La sorpresa más grande que puede dar un tonto es detenerse.
la tarde y la montaña
la tempestad
la tormenta en un vaso
La tortuga está perdida porque lleva el mapa a la espalda.
la vasta noche
La vida es como una caja de bombones. Nunca sabes qué sabor te va ha salir.
La vida es estar cayendo hasta el fragor de la muerte
la virginal zarza de látex de tu sexo
la voz de la cigarra
la voz del viento
labitacora.net
labitacoradelmonosabio
labrujulaverde
lacarceldepapel
lafotografia
lafragua
laiababel
Lanzad a inocentes y lánguidos poetas alli -susurraba.
lapalabra
lapastillaroja
lapenultimapalabra
lapetiteclaudine
Las Desdémonas
las dos manzanas
Las flores que no huelen son flores mudas.
las hojas secas
las hormigas arrastran
Las lilas son la blusa de percal de la primavera.
las partes de un todo
Las porcelanas nos acompañan en la vida, pero fríamente.
Las serpientes son las corbatas de los árboles.
las sotanas de Satán
Lágrimas rezagadas
Lóbrego lago de lágrima empedrado
le sobrevive
le sobrevive a todo
Lectura Obligatòria
Lecturas
lejana tarde de primavera
lekesan
Ler e bibliotecas
les grazna un cuervo
leve es la primavera
libreriamichelena
libro
Libro: hojaldre de ideas.
libros
libros
Libros
LIBROS .BE – Noticias
librosdeluz
Librosfera
Licks round carved marble chops on snails full-blown
linuxjuegos
lirios, pensad
listao
literatura
Literatura – Francisco Juan Prieto
Literatura Eskola
Literatura Fantástica
llamamelola
llave de hielo
llega a su ocaso
llegó el deshielo
llenando el firmamento
Llenaos la barriga! -les grité.
lluvia de anoche
lluvia de primavera
lluvias de mayo
Lo llevó al pozo para lavarlo.
Lo molesto de los barcos es que la salsa de espárragos no está nunca donde debe.
Lo que dijo Nicolás Pertusato
lo que ronda mis ojos
Lo que sepas o no me importa un bledo. De todas formas he decidido torturarte.
lo tiene todo
Lobsters for sale must be our apologue
Loic Le Meur Blog
loogic
lordgk
loretahur
Los archivos de Justo Serna
Los arcos de triunfo son elefantes petrificados.
los crisantemos
los días lentos
los gorriones
Los griegos se morían soltando palabras griegas por la boca.
Los insectos no hacen política. Son brutales. No tienen compasión ni compromiso. No se puede confiar en un insecto.
Los pasodobles debían tener dos autores.
Los párpados son persianas que nos protegen de la luz de la vida.
Los pendientes son las pesas de las orejas.
Los pendientes son las pesas de las orejas.
los puntos cardinales
Los remos son las pestañas de los barcos.
Los sábados escucho Sugar Dumpling
Los senos de la bella están llenos de mariposas de besos.
Los tramoyistas son los marineros del teatro.
Los tubos fluorescentes padecen de epilepsia.
losblogueros
lost dogs
Luce la mercancía de infancia evocadora
luciérnaga en vuelo
luna de agosto
luna de parto
lyzzi
maestrosdelweb
magastyle
magnolia caída
magonia
maikelnai
makarras
malaciencia
malaprensa
maldicion-sisifo
malditas mentiras
malditas mentiras
mangasverdes
manifestometro
manuls.inopia
maquinaelemental
Marathon de Lectura
marcapropia
marce.nerdy
marcharse la primavera
marcodeluna : Archivos
marialasciva
Mariano Planells
marianoplanells
markarina
martin fernandez
Martin Varsavsky | Español
martinvarsavsky
martis2
más me vuelvo a mirarlos
Música
Música
mdug
Me acerqué a ella y me despedí con ternura.
Me gustaba la canción de aquella niña.
Me gustan las mujeres en bikini. No pueden esconder armas.
Me gustaría ser detective. Eso exige cerebro, coraje y pistola. Y yo ya tengo la pistola.
Me he convertido en el hombre que siempre tiene miedo de llegar a ser algo. Pero me siento muy feliz así.
Me he instalado definitivamente en la libertad provisional.
Me preguntó que si encontrar el amor físico era sucio y yo le respondí: “Lo es, si se practica correctamente”.
Me siento como si todo el ejército ruso en calcetines hubiese desfilado sobre mi lengua.
medtempus
memoria-de-una-desmemoriada
memorias del viento
merodeando
merodeando
messenger
Metafilter | Community Weblog
Mi boca está tan seca que podría proyectar Lawrence de Arabia.
Mi casa es mi castillo.
mi choza en primavera
miblackberry
Microcuentos en 30
Microsiervos
Microsiervos
Microsiervos
Microsiervos
Mientras canta su nana
miguemora
minid
Minid.net
mira bien, mira bien
mira, iba a decir, pero
miradas y voces
mmadrigal
moebius
moonfleet
moonshadow
moscas de mi ermita
moto22
motorfull
motorpasion
motrildigital
Muerto: boda con el ciprés.
Mujer Adentro
Mujer preocupada: doble sal en la comida.
mujeres que pasáis por la Quinta Avenida
mujeres reales o fantásticas?
mundogeek
murmullosdescuidados
musicstarx
Mutabilidades Inconsecuentes
nachinhogonzalez
nachovigalondo
nada ke decir
nadie sabe
narrador.es
Narrativa Audiovisual
NARRATIVA DIGITAL
Narrativa Libre
navegadores
Navegan las promesas salvajes
navegando en mares de reflejos amarillos
NEGRALUZ
Neuronas Digitales
nevertobenext
ni ninguna mirada
Ni tu magia podrá secuestrarme
niebla del monte
Ninecuentos
No confiéis demasiado en la raya blanca que divide la calle.
no encontrará ningún árbol
No es educado leer delante de la tele.
No es mala persona… si nos olvidamos de su apariencia, su inteligencia y su personalidad.
no es nada vivir
no hago nada
No hay abrazo más fatal que el de la tierra -tarareaba.
No hay nadie que soboree el agua como el pájaro.
No hay pulso. El corazón no late. Si la cosa no cambia, este hombre está muerto.
no hay telegramas hoy
No juzgarán al pérfido viático
No le cabe la polla entre sus dientes de conejo! -exclamó con ironia.
no lloréis, bichos
No mandes a un pato a hacer la labor de un conejo.
No me gusta ver llorar a las mujeres. Nunca lloran por mí.
No me pises el cielo que acabo de encerarlo!
No need to cart such treasures from the fog
No soportaba el ruido de furias gobernantas
No tiene enemigos en el mundo. Sólo los amigos le odian.
no tiene nada
No, no, no… un miasmático señor tuvo la culpa! -exclamaba histérico mientras se alejaba corriendo.
nopuedocreer
Normal one aims to be and share the throne
Nos quedaremos sordos! -lamentaba.
notasdefutbol
notasmoleskine
Noticias ciencia-ficción
notitia-criminis
Nought can the mouse’s timid nibbling save
novaciencia
novela
Novela do terravista
Novela Negra y Cine Negro
NuNa
Nunca hay que confiar en alguien que lleve una pajarita. La corbata cuelga para acentuar las partes genitales. ¿Por qué habría de confiar en alguien que quiere acentuar sus orejas?
Nunca he sido tan feliz como el día en que besé a mi madrastra olvidando que tenía un cigarrillo en la boca.
Nunca mezcles el hielo con el whisky, ocupa mucho espacio.
nuncajamas
O corren a mutilar sus repugnantes sombras de castrados
O en el regazo pérfido del cuello
O es el primer error que cometemos hoy o es que este tipo nos ha vendido el puente de Brooklyn.
O Parthenon you hold the charger’s strings
O se asfixian en acostumbrados manjares
oberon
obm
ociocritico
ociotakus
oclcyc
octaviorojas
Odio las duchas frías. Me estimulan y después no sé qué hacer.
Oh desesperación vivaz
Oh how oh how he hates such pilferings
Oh muñeca de goma y amante de alquiler
Oh reina violeta que ahuyenta la alegria
Oh, eso será tan fácil como pelar una tortuga.
oink
ojo al texto
ojobuscador
ojos en la escarcha!
Ojos Rojos
Old corned-beef’s rusty armour spreads disease
Old Galileo’s Pisan offerings
olganza
olor a crisantemos
Olvido las tibias gradas de oro de los campos de mies
On fish-slab whale nor seal has never swum
On wheels the tourist follows his hostess
One gathers rosebuds or grows old alone
One misses cricket hearth and croaking frog
One of your old favourite songs from way back when
One tongue will do to keep the verse agog
online
ooohmyblog
openbet
opiniones
Or grinning like a pale-faced golliwog
ora va al este, ora al oeste
orfa
orsai
orteuiperelloisalvado
Os Trechos
otexto
otromundoesposible
otros viene dos veces
ounae
p.n.e™
p03m4s
paco al día
pacocostas
palavrasesentimentos
palomas despistadas
pandeblog
la endiablada cueva del deseo
papelcontinuo
para conocer la flor del ciruelo
Para el ejército me declararon inutilísimo. Si hubiera una guerra yo sólo serviría de rehén.
Para una cantidad grande, ¡cuidado que es chico el cheque!
Parafrenia
pasó el ayer
pasó también el hoy
Patricia pondría nervioso al café.
paubel
paullop
pájaro cuco
pétalos de azahar
pétalos de cerezo
pc-actual
Pedromoreno.net
pekinhouse
peluche
penetra en las rocas
“Aqui se puede descansar”.
periodismoincendiario
periodistas21
pero estoy solo
Pero las frutas maduras cayeron al suelo.
perpectivas desde el centro del caos
perroqueladraymuerde
perturbatronics
Pez: alfiletero de espinas.
phil ringnalda
picapiedra
Pintarán resplandores
pisitoenmadrid
pitodoble
pituteando
Pixel y Dixel
pixelydixel
pjorge
pjorge.com: Pedro Jorge Romero
planetamac
plastico
Platonic Greece was not so talentless
pobre de aquel que nada escribe
podcastellano
Poemas
POEMAS
POEMAS
PoEmas
Poemas De Noche
Poesías y Poemas
Poesia Jazz
Poesias
poesias
Poesias
Poesias
poesias
Poesias
Poesias…
Poetic licence needs no strain or stress
Poor reader smile before your lips go numb
Poor Yorick comes to bury not address
PopMadrid.com
Por amores locos
por donde van las niñas
Por fin los encontró, dibujando en la pared con maestria.
por haber asustado
Por La Boca Muere El Pez
Por la calidad de sus pensamientos, Bob se sitúa cerca del nivel de Custer y de Nixon.
por la hojarasca
Por las perfectas bondades del pecado carnal
Por tus muertos! -dice- ¡Eres un brasas!
porcar
porfinesviernes
Portal de Ciencia Ficción
PortalCab.com
posado un cuervo
poseo la luna
Post Concurso Sky4YouOrg
Post-its sacados de la papelera
Posts Urbanos
prazsky
Preciosos y olvidados sueños de la dulce niñez…
Prefugas
PREMIÀ DEL MAL
presentimiento
Primeiros escritos – Rafael’s
primer amor
proletarium
Prose took the minstrel’s verse without a squeeze
Proud death quite il-le-gi-ti-mate-ly stings
proweblogs
proyecto estercolero / narrativa
psicobyte
publicatuslibros
Pues peor -exclamaron los niños.
punto-tecnologyco
puntogeek
Qué blog blogsearch!
Qué dices!
Qué estabas haciendo hace cinco minutos?
Qué harapientas mujeres
Qué leprosas familias
Qué miserables joyas
qué pasa, follador
Qué pena, bodhisattva!
que caen
Que es la vida la que mata
Que Fluya WacK
Que Fluya WacK
que retornan a la rama
que se halla de viaje
que una fragancia
Que, acariciando a los lobos
queweb
Quinto milenio
Quo vadis?
r21zq : Archivos
rápida es la marea
Rápidamente, le explicó lo que estaba pasando.
Realidad o ficcion
Reblog:: Moleskine Ventaniano.
recodo del rio en sepia
red social
Red social sky
redessociales
redprogresista
Reflexiones desde mi faro
Reflexiones e irreflexiones
regioblogs
Rejecting ermine to become a knave
relampagea
relatame
Relatos
Relatos
Relatos
RELATOS
Relatos
Relatos de Sexo muy Calientes
relatos-minimos
relatos.perufornication
Replies like this the dumbstruck brain may tease
retiario
retratodelinfierno
revolucionneurotica
Ricardo Galli, de software libre
Rincón de Escritores
Rindo estaciones
rinzewind
rocko
Rodábamos por dramas engañosos
rokerojas
rosa caída
Rua da Judiaria
rubendomfer
rufadas
RufinoBlanco.Org
ruido de agua
Rumor de velas
rvr
salta una rana
salvo el crepúsculo
sandrapelletier
santa maradona
Satén erótico y de musgo perfumado
saudade
Sólo aprecias que funciona una vejiga cuando fluye.
sólo el monte Fuji
Sólo el sol puede dar vacaciones a las nubes.
Sólo eran rosas?
Sólo la girafa intentó besar a la luna.
sólo más hojas
sólo un viento que va
Scotland Yard estaba tras las pista.
scuaret
se adhiere a las cosas
se agarran a las hierbas
se apilan
se arriman al farol
se desata la bufanda
se incorporan etéreos
Se le antojaba frecuentemente…
se le olvidó
se me habrá ido hoy
se ondula el agua
se presenta
se refleja en los ojos
se siente orgulloso, el gatito
se va el estío
se va el otoño
se va la primavera
Se zambullen en el vaudeville vertiginoso
según tu antojo
sehizotarde
Semilla de otros tantos
senda del monte
sentidoweb
septemediciones
Ser rico no es tener dinero: es gastarlo.
Sergio Hernando » Archivos
sergiodelatorre
sferazero
Shallots and shark’s fins face the smould’ring log
Si el odio fuera un país, !yo sería la China!
si fueran cinco
Si se lanzaba desde el infinito no temia al mamporrazo…
Si te conoces demasiado a tí mismo, dejarás de saludarte.
Si todas las hormigas se ponen a cantar, nos oirá.
Si tuviéramos que decir siempre la verdad a la clientela, no haría negocio.
Si tuviera una voz así, me colgaría de mis cuerdas vocales.
Signalling gauchos very rarely shave
sigt
silose
sin cerebro
Sin duda aquello le recordó el brillo de las estrellas…
sin teñirse
sin tocar cosa alguna
Since Elgin left his nostrils in the stone
sindefinir-riz
sinembargo
sinmiedo
sistemasdecisionales
skarcha
Slashdot: News for nerds, stuff that matters
Smoke Rising From the Sun
Sobre corregüelas
Sobre el seto oxidado del afanoso otoño
sobre la arena
sobre la campana del templo
sobre la nieve
Sobre las tardes de otoño
sobre los campos azules de lavanda
Sobre praderas olvidadas del desierto
sobre una rama seca
sociedaddelainformacion
Socrates watched his hemlock effervesce
sofanaranja
solenoide
Soliloquies predict great things old chum
solitarioyfinal
solo.infames
solodelibros
sombras especulares
Son falsos e ingenuos hijos de madres olvidadas
son vagamente blancos
sopla el poniente
sotano71
Southern baroque’s seductive dialogue
soycoco
spacebom
spamblog
spanish.engadget
stardustcf
Staunch pilgrims longest journeys can’t depress
stra wiki
studio
Study notE~LOGOS
Su Oriente derrotado de emociones falaces
su ropa sin doblar
Subió al bote y remó durante horas.
Such merchandise a melancholy brings
suchen
sueña que se convierte
sueños sin rumbo
sufriendo desengaños
sufriendo estaba
sufro distinto al ver
Suits lisping Spanish tongues for whom say some
Super 45
Supergospel :: Música gospel
Surge la vana audacia del bastardo que alardea
sus caracolas
Susurrando luz
T
t-s-i
tabernil
tan cerca de mis ojos
tan lejos de mi vida
Tan Nada es la muerte
Tan segura y protegida del combate
Tantas armas en esta ciudad y tan poco cerebro…
Tantos hombres y tan poco tiempo – Peluche
tarde de otoño
Tarjeta del suicida: una hoja de afeitar.
tú en esta choza
tú, caracol
Te amo. Pero no me hagas mucho caso. También amo a las moscas y a los incendios.
tecnochica
tecnogadgets
tecnogeek
tecnomaps
tecnorantes
telendro
Tenia frio y odiaba la humedad.
Tenía una boca tan perferta, que se dudaba si la podría abrir.
Tengo la carne de gallina. De una gallina que ya tenía la piel de gallina.
Tengo necesidad de ti como de un grano en el culo.
Tepasmas.com – Curiosidades de Cine
terechacon
teuve
Th’outrageous Thames a troubled arrow slings
That every verbal shock aims to deprave
That horde of crooks felt they’d more right to own
That metred rhyme alone can souls enslave
That suede ferments is not at all well known
Thérèse no es fea porque tenga un físico difícil; es distinta.
the
The acid tongue with gourmet’s expertise
The answer is they could be twins full-grown
The bell tolls fee-less fi-less fo-less fum
The best of all things to an end must come
The bull’s horns ought to dry it like a bone
The colonel’s still escutcheoned in undress
The country lane just thrives on farmyard mess
The fasting fakir doesn’t smell the less
The fertile mother changelings drop like kings
The Frisian Isles my friends are cherished things
The geneologist with field and fess
The J-Walk Blog
The leaning linguist cameramaniac sings
The marble tomb gapes wide with jangling keys
The nicest kids for stickiest toffees crave
The North Wind bites into his architrave
The peasant’s skirts on rainy days she’d tress
The roundabout eats profits made on swings
The showman gargles fire and sword with ease
The Taj Mahal has trinkets spice and gum
The thumb- and finger-prints of Al Capone
The Turks said just take anything you please
The understanding critic firstly sees
The wild horse champs the Parthenon’s top frieze
The wolf devours both sheep and shepherdess
theinquirer
Their sculptors did our best our hulks they clog
therainbowgarden
thewildrose
They both are right not unformed smatterings
They both are right not untamed mutterings
They’re kings we’re mammal-cousins hi ho hum
Though bretzels take the dols from board-room drum
Through homestead hillside woodland rock and cave
Through snobbish growing round her hemline zone
Through the red eye – By NOlo
tiene una gota
Tierragramas ( cuentos )
tierrasdetormenta
Till firemen come with hose-piped tidal wave
tintachinaceluloide
tiscar
titokokin
To break a rule Brittania’s might might waive
To one sweet hour of bliss my memory clings
To prove mamma an adult with a tress
Tocar la trompeta es como beber música empinando el codo.
tochismochis
tocomocho
toda la noche
todas
Todo acabó mal. Sin lo cual, nada acabaría.
Todo contrato tarda un rato.
todo en calma
Todo Música
todorss
todos los años
Todos sabían que era amable pero anciana
tomasmartin
torreholderlin
torresburriel
totumrevolutum
Trabaja deprisa y no ensucies mucho el suelo. ¿Qué más se le puede pedir a un pintor?
trabajarsinconexion
tradicionclasica
traduccionydoblaje
Tranquilo solloza en el equívoco camino
Translate
trapo
tras el chubasco
Tras el sonámbulo telón de las farándulas
tras el vivir y el soñar
Trazosdepiel
Tránsito traslaticio…
trendencias
tropiezosdelavida
tu destino
Tu entrada al abismo
tu propia sombra
tufuncion
Two due to Fall…
u2fanlife
uberbin
un aguacero
un arroyuelo
Un dia, el más largo del verano, despertó.
un mendigo me mira
un par de casas
un principe mestizo
un sueño en un viaje
un viaje a mi cabeza
un viejo estanque
un viento fresco
Una cosa que no sé si ha sucedido nunca: que una golondrina se haya metido por el agujero de una guitarra colgada.
Una cuestión personal
Una de zarandajas
una mariposa
Una mujer que se va con su amante no abandona a su marido, lo libra de una esposa infiel.
una sencilla flor de papel
unhombresoloenlared
uniondebloggershispanos
unjubilado
unos días no viene
Upon his old oak chest he cuts his cheese
va corriendo
va persiguiendo
Vagando en carreteras melancólicas, sombrías…
vagué junto al estanque
valechumbar
vas provocando ecos
Vaya estética poliglósica de constructos heteroglósicos -exclamé.
vayatele
veaseademas
ven a jugar
Ventriloquists be blowed you strike me dumb
versus-susy
vicisitud y sordidez
victoriashome
Victorious worms grind all into the grave
vida de un consultor
vidablog
vidadeunconsultor
vidadigital
vidaextra
viejas imágenes de Buda
viene de Tierra Pura
viento de otoño
viento del atardecer
visualmente
Vitrales: mariposas de catedral.
voces de pinos
voces en el eco
voi ch’intrate
Watching manure and compost coalesce
We feel the room swayin’
We’ll suffocate before the epilogue
web novela
webandaya
webintenta
weblog.topopardo
weblogssl
webmaniacos
webmaniacos
webmasterlibre
Weeeenos chistes!!!
Well, hello, Dolly
Were pots graffiti’d over by a slave
What things we did we went the whold darned hog
When dried the terrapin can naught express
When flame a form to wrath ancestral gave
When masons clutch the breath we held on loan
When one with t’other straightaway agrees
Where no one bothered how one warmed one’s bum
Which neither time nor tide can long postpone
While homeward thirsts to each quenched glass say yes
While sharks to let’s say potted shrimps are prone
While the band’s playin’
Whiskey will always wake an Irish hog
Whiskypedia de ficción
Whispers of Escapades
Whose ocean still-born herrings madly brave
whowantsabetterworld
whydoyoucomehere
With breaking voice across the Alps they slog
With cherry pips his cottage floor is sown
With gravity at gravity’s great cog
With marble souvenirs then fill a slum
With quill white-collared through his life will jog
With sombre thoughts they grimly line the nave
WordPress › Error
wwwhatsnew
x-flash
xataka
xatakamovil
xavier duarte artigas
xolotl
Y ahora febril y disipado
Y bien, querido abuelito, si tu ponías esa cara todas las mañanas después de la boda, ¿cuál sería la de los entierros?
y canta el ruiseñor
Y chacales del desierto
Y de los sagrados linces
Y el vago impulso de brasas decorado
y en Nara
y escondido en la hierba
y la noche le quita cada día
Y padres infantiles, que acallan sus instintos
Y su ilustrada hosquedad de muchedumbres acuáticas…
Y tan de egoísmo deletéreo desprovistas
ya lo he perdido
ya nadie lo recorre
Ya sin derrumbe del sonido que deja el bergantín
yaxelay
Yet from the City’s pie pulled out not one plum
yo contra el mundo
Yo fui expulsado del colegio por copiar en el examen de metafísica; miré en el alma del muchacho que se sentaba a mi lado.
Yo por norma nunca hago el amor antes de la primera cita.
Yo sufría de incontinencia cuando era pequeño y, como solía dormir con una manta eléctrica, estaba continuamente electrocutándome.
Yogur Griego
You’re lookin’ swell, Dolly
You’re still goin’ strong, Pert
yukei
zifra
zona literaria aysen
zonageek