Cinco grandes desafíos de la Robótica en un futuro próximo

No ficción

La robótica es una disciplina que combina la ingeniería, la informática, la inteligencia artificial y otras ciencias para diseñar, construir y operar máquinas capaces de realizar tareas complejas de forma autónoma o semiautónoma. La robótica tiene aplicaciones en diversos sectores, como la industria, la medicina, la agricultura, la educación, el ocio o la defensa. En este artículo, vamos a explorar algunas de las tendencias que marcarán el futuro de la robótica en los próximos años.

Robótica colaborativa

La robótica colaborativa consiste en el uso de robots que pueden trabajar junto a los humanos, de forma segura, flexible y eficiente. Estos robots, llamados cobots, se caracterizan por ser ligeros, adaptables, fáciles de programar y equipados con sensores y cámaras que les permiten detectar y evitar obstáculos. Los cobots pueden realizar tareas repetitivas, peligrosas o de precisión, liberando así a los humanos para que se dediquen a otras actividades de mayor valor añadido. Según un estudio de ReportLinker, el mercado global de los cobots se espera que crezca hasta los 10.800 millones de dólares en 2028, con un crecimiento interanual del 40,1%.

Robótica inteligente

La robótica inteligente se refiere al desarrollo de robots que pueden aprender, razonar y tomar decisiones de forma autónoma, basándose en la información que reciben del entorno y de sus propias experiencias. Estos robots utilizan técnicas de inteligencia artificial, como el aprendizaje automático, el procesamiento del lenguaje natural o la visión artificial, para mejorar sus capacidades y adaptarse a situaciones cambiantes. La robótica inteligente tiene aplicaciones en campos como la exploración espacial, la asistencia sanitaria, la educación o el entretenimiento. Según un informe de Juniper Research, se estima que habrá 8.400 millones de dispositivos de voz activados en 2024.

Robótica social

La robótica social es una rama de la robótica que se ocupa del diseño, la construcción y el estudio de robots que pueden interactuar con los humanos y con otros robots, de forma natural, amigable y empática. Estos robots tienen aspecto humanoide o animal, expresan emociones, gestos y lenguaje corporal, y son capaces de reconocer y responder a las señales sociales de sus interlocutores. La robótica social tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas, ofreciendo servicios de compañía, educación, terapia o entretenimiento. Según un estudio de Grand View Research, el mercado global de la robótica social se espera que alcance los 3.900 millones de dólares en 2027, con un crecimiento interanual del 23,1%.

Robótica móvil

La robótica móvil se refiere al uso de robots que pueden desplazarse por diferentes tipos de terrenos y entornos, de forma autónoma o teleoperada. Estos robots pueden tener ruedas, orugas, patas o alas, y están equipados con sensores, cámaras, GPS y sistemas de navegación que les permiten orientarse y evitar obstáculos. Los robots móviles pueden realizar tareas de transporte, logística, vigilancia, rescate o exploración. Según un estudio de Markets and Markets, el mercado global de la robótica móvil se espera que crezca hasta los 54.100 millones de dólares en 2023, con un crecimiento interanual del 23,2%.

Robótica sostenible

La robótica sostenible es una tendencia que busca generar un impacto positivo en el medio ambiente, mediante el uso de robots que pueden contribuir a la preservación de los recursos naturales, la reducción de la contaminación y el reciclaje de los residuos. Estos robots pueden ser de diferentes tipos, como drones, submarinos, brazos robóticos o nanorobots, y pueden realizar tareas de monitorización, limpieza, restauración o gestión ambiental. La robótica sostenible también implica el diseño de robots que sean eficientes, ecológicos y reciclables. Según un estudio de Research and Markets, el mercado global de la robótica ambiental se espera que crezca hasta los 25.200 millones de dólares en 2026, con un crecimiento interanual del 16,5%.

Estas son algunas de las tendencias que definirán el futuro de la robótica en los próximos años, pero no son las únicas. La robótica es un campo en constante evolución, que ofrece nuevas oportunidades y desafíos para la sociedad, la economía y la ciencia. Por ello, es importante estar al día de los avances y las innovaciones que se producen en este ámbito, así como de las implicaciones éticas, legales y sociales que conllevan.

El Bosco /2

Ficción

INSPECTOR (OFF)

Lo encontré en las afueras del pueblo, en la vieja fábrica de catequesis que todos decían abandonada. Había rastros de arrastre en la hierba húmeda. Y, en las paredes, pintados con hollín y sangre, aparecían símbolos que no reconocí… hasta que los comparé con los grabados del Infierno de El Bosco.

No eran simples garabatos. Eran fragmentos exactos: el hombre-árbol del Jardín de las Delicias, los rostros deformes del infierno musical, las aves con coronas que devoraban cuerpos humanos. Todo estaba allí, como si alguien hubiera arrancado esas criaturas del lienzo y las hubiera colocado en las paredes.

Avancé con la linterna temblando. Y entonces lo vi.

TESTIGO (OFF)

Estoy colgado. Atado con sogas que huelen a humedad. No sé si estoy despierto o soñando. Frente a mí hay tres paneles de madera, como los de un tríptico. Bosco los está pintando, pero no con pinceles. Con sangre. Con pedazos de cosas que no quiero reconocer.

Es el último paso —me dice, con voz suave, casi cariñosa—. Tú eres el centro del panel. Sin ti, no hay cuadro.

En el panel izquierdo ha pintado un paraíso corrupto, lleno de hombres desnudos con rostros de animales. Me recuerda a las visiones que describía Dante al entrar en los círculos del Infierno, pero aquí no hay jerarquía, no hay castigo… solo una fiesta enferma.

En el derecho, un infierno mecánico, con máquinas de tortura hechas de huesos y relojes sin manecillas. Me hace pensar en las visiones de Milton, pero más caóticas, como si la caída no tuviera fin.

Y en el panel central… estoy yo. Bosco me está pintando a mí. Pero no es mi cuerpo lo que aparece, sino mi rostro deshecho, mi carne convertida en polvo verde. Y detrás de mí, ella, la mujer de sombras, me sostiene como si fuera un niño.

Quiero gritar. No puedo. Mi voz está atrapada.

BOSCO (OFF)

Todo está dispuesto.

El tríptico debe ser viviente, no solo pintado. Por eso el testigo está suspendido en el centro, justo delante de su propio retrato. Pronto será él mismo y su reflejo, como en las visiones de El Bosco, donde las criaturas se devoran y se duplican en un eterno regreso.

En el ala izquierda, he colocado a las ranas que croan dentro de relojes rotos. En el ala derecha, el arpa hecha de tendones sigue sonando con cada gota de sangre que cae. Y en el centro, cuando su respiración se detenga, abriré su pecho. Dejaré al descubierto su corazón como si fuera una esfera de cristal, y entonces ella entrará.

Ya la siento cerca. Su nimbo se dibuja en las paredes.

INSPECTOR (OFF)

Entré en la nave principal de la fábrica. Mi linterna iluminó algo que nunca debería haber existido.

Era… un altar, pero no como los de las iglesias. Era un altar de carne y madera, cubierto de restos de cuadros, de páginas arrancadas de libros antiguos. Vi citas de La Divina Comedia, escritas en sangre:

Abandonad toda esperanza, vosotros que entráis.

Y junto a ellas, fragmentos de El Paraíso Perdido:

Es mejor reinar en el infierno que servir en el cielo.

En el centro estaba él. El testigo. Vivo. Atado. Y detrás… un hombre con un rostro tranquilo, casi amable. Bosco.

—Sabía que vendría —me dijo sin mirarme—. Usted también forma parte del cuadro.

Vi los paneles. Vi el infierno que estaba creando. Y por un segundo, creí entenderlo. Creí ver algo detrás de todo eso, algo más grande que nosotros.

Y entonces la vi a ella. La mujer de sombras.

Estaba de pie, justo detrás de Bosco. Me miraba. Sonreía.

TESTIGO (OFF)

La oigo. Está aquí. Ella ha llegado.

Bosco me toca la frente. Y cuando lo hace, todo cambia. Ya no hay paredes. No hay fábrica. Solo un espacio infinito, lleno de figuras flotantes, mitad humanas, mitad bestias, como en los cuadros de El Bosco. Y en el centro, ella, inmensa, hecha de polvo y verde.

Me dice, sin hablar:

—Mira lo que siempre estuvo oculto.

Y entonces lo entiendo todo.

No hay escape.

BOSCO (OFF)

El inspector ya ha visto su rostro. Ahora también está marcado. Pronto lo oirá en sueños. Pronto sabrá que no soy yo quien elige. Ella elige.

El tríptico está completo. Pero no es el final. Es solo la primera tabla de una obra mayor.

Pronto habrá más.

El Bosco

Ficción

ASESINO (OFF)

Ha entrado la policía en mi apartamento. Lo dejaron todo patas arriba, esos imbéciles no tienen ningún sentido del orden. Revuelven los cajones, hurgan en los armarios, tocan mis libros con guantes que huelen a sudor y miedo. Y aún así, jamás descubrirán a un asesino tan ordenado como yo.

No comprenden que todos los detalles son importantes, incluso los que parecen triviales. Cada línea que trazo, cada objeto que muevo, cada mota de polvo que dejo caer tiene un significado. Ninguno de ellos sabrá interpretarlo, porque no han visto lo que yo he visto. Ellos creen que esto es solo un crimen. No entienden que es un rito, un lento despertar.

Les dejaré otra pista. No podrán evitar recogerla y preguntarse qué significa. Arpa. Esfera. Fuente. Nimbo. Rana. Esas cinco palabras sellan la próxima escena. Son como las notas de una melodía antigua, como los pasos de una danza que nadie recuerda. No importa si ahora os suenan inocentes; pronto sabréis que son más que simples símbolos.

Mientras ellos destrozan mi apartamento, yo escribo aquí, en este cuaderno forrado con cuero tan viejo como los olmos de los sotos. Desde mi ventana aún puedo ver la vieja fábrica de catequesis. Nadie se atreve a acercarse de noche, pero yo sí. Porque allí empezó todo. Allí hallé el tratado, el libro sin título que me reveló el verdadero orden de las cosas.

Lo recuerdo como si fuera ayer. Entré buscando refugio de la lluvia, y el suelo estaba cubierto de una hierba meadero que olía a óxido y a orugas aplastadas. Las sombras parecían correrse por las paredes como si estuvieran vivas, y en el centro de la nave principal había un bajel pintado sobre el polvo. Me acerqué, y el polvo se levantó como un velo… dejando ver una inscripción grabada en la piedra. No olvidaré nunca esas palabras:

“Veinte lunas pasarán. El que rebela su voz será juzgado. El que la invoque, volverá deshonrado. Los que huyan serán perseguidos. Los que queden… despertarán.”

Ahí empezó el vértigo. Ahí supe que no podía ser como los demás.

Porque yo ya había sentido su voz. La Primogénita. Ella me habló en sueños, susurrando como un amante que promete piedad pero solo trae espantos. Me dijo que el mundo está podrido, lleno de parásitos disfrazados de hombres, criaturas tullidas de espíritu. Me enseñó que el tiempo no es más que un reloj sin sentido, marcando una existencia vacía.

Desde entonces, no mato por matar. Cada cuerpo que dejo es un mensaje. Cada escena es una estampa que forma parte del gran mosaico. He visto sus rostros al morir: primero confusión, luego vértigo, y finalmente… comprensión. Porque en el instante final, ellos también escuchan su voz.

La policía jamás entenderá. Creen que persiguen a un maniático. No saben que solo estoy preparando el camino. La tierra inmensa que los sostiene será pronto su tumba. Los gusanos –mis pequeños mensajeros– ya aguardan bajo los sotos, listos para ascender.

Esta noche dejaré la primera pista verdadera. No será un cadáver. No esta vez. Será algo más sutil: Un arpa rota en el centro de la vieja plaza. Una esfera de cristal enterrada en la fuente del mercado. Un nimbo pintado en sangre sobre el campanario. Y por último, una rana viva, atrapada dentro de un reloj sin manecillas.

Quien logre verlos todos en el orden correcto… verá el rostro de ella.

Me pregunto si alguno tendrá el valor.

Mañana volveré a la fábrica. Ella me espera allí. Y cuando la vea de nuevo, sabré cuál es el siguiente paso.

Porque todo esto –los asesinatos, las pistas, la música muda del terror– no es mío. Es suyo. Yo solo obedezco.

Dejé el arpa donde debía estar: rota, pero afinada en su silencio. La apoyé contra la pared húmeda de la plaza, justo bajo el campanario. Nadie notará de inmediato que sus cuerdas forman un pentagrama invertido. Nadie verá que las notas muertas son un conjuro para abrir grietas en la realidad.

Luego fui a la fuente. Allí sumergí la esfera de cristal. Ahora descansa en el fondo, esperando que alguien tenga el valor de sacar el agua turbia y mirar dentro. Verán algo, sí… pero no será su reflejo.

Por último, la rana. Me costó encontrar una viva, lo confieso. La coloqué dentro de un reloj sin manecillas, en la sacristía de la iglesia. Alguien la escuchará croar cuando todo esté en silencio. Y entonces sabrá que el tiempo ya no existe.

Mientras tanto, la policía da vueltas como moscas. Hoy revolvieron mi apartamento de nuevo. No entienden nada. Pero pronto alguien lo hará. Ella quiere que alguien más despierte.

TESTIGO (OFF)

No pude dormir anoche. Desde mi ventana, veo el campanario de la plaza, siempre negro contra la luna. Escuché un ruido extraño, como un rasgueo de arpa… pero sé que allí no hay músicos desde hace años. Bajé, temblando.

La plaza estaba vacía, pero había un olor a tierra húmeda y a algo más… algo agrio, como insectos aplastados. Me acerqué a la fuente y vi algo brillar en el fondo. No quise tocarlo. Mi abuela siempre decía que en este pueblo hay cosas que no deben tocarse.

Entonces lo vi. Una rana dentro de un reloj, detrás de la puerta abierta de la sacristía. No sé cuánto tiempo estuve mirándola. Se movía, viva, pero su croar sonaba apagado, como si viniera de muy lejos.

Sentí vértigo. Un mareo, como si la plaza girara a mi alrededor. Me apoyé en el borde de la fuente y vi, por un segundo, algo que no estaba allí. Una mujer. Una mujer hecha de sombra y polvo verde, que me miraba sin ojos.

Corrí a casa. Cerré las puertas. Y aún así, sé que no estoy a salvo. Porque mientras intentaba dormir, escuché una voz. Muy suave. Muy cerca.

ASESINO (OFF)

Todo va según el plan. El testigo ya la ha visto. Siempre hay uno que no puede resistirse a mirar demasiado tiempo. Ahora él escuchará su voz en sueños, y al final vendrá a mí.

No saben que esta historia no es lineal. No avanza hacia adelante; da vueltas, como un reloj roto. Todo ya ocurrió y volverá a ocurrir.

Pronto la policía encontrará el arpa. Pensarán que es un simple símbolo de un loco. No verán el nimbo de sangre en lo alto del campanario. No verán los gusanos que empiezan a salir de la tierra.

Pero él, el testigo, sí los verá. Él está marcado.

TESTIGO (OFF)

Hoy vinieron los policías. Me hicieron preguntas. Me llevaron a la plaza para “reconocer” lo que había visto. Pero todo estaba cambiado. El arpa… ya no estaba rota. Sonaba, débilmente.

Les dije que escucharan, que prestaran atención. Pero ellos solo me miraron con lástima.

Y entonces la vi otra vez. Entre los olmos, cerca del mercado. La mujer hecha de sombras. Caminaba despacio, dejando huellas que se deshacían como polvo. Se volvió hacia mí. Y aunque no tenía rostro, supe que sonreía.

Creo que quiere que la siga.

ASESINO (OFF)

Ella se está acercando al pueblo. Pronto no seré solo yo quien la escuche. Pronto todos sentirán el peso de su presencia.

Lo divertido es que nadie creerá al testigo. Lo tomarán por loco. Lo encerrarán. Y entonces estará solo, como yo lo estuve al principio. Y en esa soledad, su voz será más clara.

Porque ella no viene para matar. Viene para recordarles que siempre le pertenecieron.

INSPECTOR (OFF)

Mi nombre es Inspector León Maraver. Me asignaron este caso después de que la prensa lo convirtiera en un circo. “El Carnicero de la Plaza”, lo llamaban al principio. Ahora, después de las últimas pistas, la prensa decidió bautizarlo con un nombre más… artístico: BOSCO.

Dicen que es por el pintor, Hieronymus Bosch, ese maestro de las visiones apocalípticas. Y la verdad… lo que encontramos tiene algo de esas escenas. En la plaza, justo al amanecer, hallamos el arpa. No estaba rota. No del todo. Pero sus cuerdas eran tendones humanos.

En la fuente, entre el agua lodosa, apareció una esfera de cristal. Dentro había un ojo. Un ojo que aún parecía mirar.

Y en lo alto del campanario, pintado con sangre seca, había un nimbo. Un halo invertido, como si fuera la corona de un santo profano.

No hubo cadáver. No todavía. Solo estos objetos, como fragmentos de una obra incompleta. Y, en la sacristía, un reloj sin manecillas. Dentro… una rana viva.

La prensa estaba encantada con el simbolismo. Yo no. Yo solo veía el inicio de algo más grande.

TESTIGO (OFF)

Me llevaron para “reconocer las pruebas”. Pero lo que vi no era lo que había visto aquella noche. Era peor.

El arpa ya no sonaba con notas. Sonaba con susurros. Si te acercabas demasiado, escuchabas palabras que no entendías, como un murmullo en una lengua muerta.

Cuando miré la esfera, vi mi propio rostro… pero distorsionado, como si me estuviera derritiendo.

Intenté decirle al inspector lo que vi, pero no me escuchó. Me miró con esa cara de “otro loco más”. Y tal vez tenga razón. Porque anoche, mientras intentaba dormir, ella volvió.

Entró en mi cuarto. No abrió la puerta. Simplemente apareció, hecha de sombras y polvo verde. Se inclinó sobre mi cama y susurró:

Sigue al Bosco.

No sé qué significa. Pero creo que ella quiere que lo encuentre.

BOSCO (OFF)

Ya me han dado un nombre. Bosco. Qué irónico que me comparen con un pintor. Aunque en cierto modo tienen razón: yo también trabajo con símbolos, con visiones. Pero mi lienzo es más vasto.

No pinto para los hombres. Pinto para ella.

El inspector cree que está tras un asesino común. No entiende que cada objeto es parte de un tratado antiguo. El arpa, la esfera, la fuente, el nimbo, la rana… son los cinco signos que abren la grieta. Y cuando los cinco signos se completen con el sexto… ella vendrá por completo.

El testigo ya está marcado. Pronto no podrá distinguir entre sus sueños y la vigilia. Él será mi sexto signo. Su muerte será diferente: no un simple cadáver, sino una puerta.

Esta noche lo buscaré.

INSPECTOR (OFF)

El testigo está empezando a desvariar. Lo encontré en su casa, escribiendo compulsivamente sobre “la mujer de sombras” y sobre mí. Sí… sobre mí. Decía que yo también estaba “en su cuadro”, que Bosco ya me había elegido.

Estoy perdiendo la paciencia. Necesito hechos, no delirios. Y sin embargo… cuando salí de su casa, miré hacia el campanario y por un segundo juraría que vi algo. Una figura. Una mujer. Y sentí un escalofrío que no puedo explicar.

Quizá… quizá este Bosco sí esté pintando algo que no vemos todavía.

TESTIGO (OFF)

Ya no sé cuánto tiempo ha pasado. El reloj sin manecillas sigue croando en mi cabeza.

Esta noche, ella vino de nuevo. Se sentó a los pies de mi cama. No habla, pero sé que sonríe. Y cuando me toca, todo se vuelve blando, como si el mundo entero se derritiera en sombras.

Me dijo, sin palabras:

Cuando lo veas, no corras. Déjalo hacer. Solo así verás la verdad.

Y entonces comprendí que Bosco viene por mí. Que yo soy el siguiente signo.

BOSCO (OFF)

Esta será la última vez que escriba antes del despertar.

El inspector está cerca, pero no lo suficiente. Él también forma parte del cuadro. El testigo… ah, el testigo ya está preparado. Su mente es frágil, su espíritu está abierto.

Cuando lo mate, no será un asesinato. Será una revelación. Él no morirá. Simplemente pasará al otro lado, donde ella lo espera.

Y entonces, el cuadro estará completo.

Wiki

Ficción

Quería evitar herirle en los ojos e instintivamente me dirigí a la TommeO.Tal como le había dicho a NoNakis, prosiguió mi amiga, TraD pensaba proseguir los trabajos que le habían mantenido hasta ese momento.Durante esos diez años no sólo se desarrolló la nueva construcción del templo…—¿Verdad que KaeM era muy chistoso?, comentó emocionada MaoTe.—De un tiempo a esta parte, por todo el QaicmU han aparecido toda clase de GummivuT. Es realmente desagradable.Por la negra ventana se veía a Sigou abrazada a un JupcsI.Aquellas riberas eran de un amarillo quemado. Subimos hasta las colinas y nos quedamos contemplando el espectáculo de TumiT que el cielo nos regalaba en ese momento. Se respiraba olor a verdadera VoissE y extasiados por aquel inesperado goce de los sentidos mantuvimos un largo y contemplativo silencio.Me quiere como ella, libre de las cargas que la ataban a todos los convencionalismo al uso. Es así como comenzamos las construcción del MecisopVu.Reina guerrera casi inmortal, de belleza perenne y con la capacidad de hacerse entender en cualquier idioma aunque no lo domine.Por encima de toda apariencia, era necesario descubrir el camino de regreso, la puesta de sol se acercaba y nadie pensaba en otra cosa que no fuera volver, antes del trágico desenlace. Era imprescindible abrir nuevas puertas lógicas con la esperanza de dar, aunque sólo fuera por casualidad, con la salida.Un templo con suelo de baldosas rojas y negras y UnTrono entre la ColumnaJakin, columna azul que representa a una hembra joven desnuda y bella, y la ColumnaBohaz, columna roja que representa a una mujer vieja y zarrapastrosa que mira envidiosamente a la joven. Entre ambas hay UnaPuerta. HEH, el gran sacerdote, gordo y seboso, aparece sentado en su trono comiendo todo tipo de viandas de UnaCesta. El cetro termina en una triple cruz de metales y piedras preciosos, cuyos extremos redondeados dan lugar a ElSeptenario. Aparecen también dos fieles arrodillados, uno DeRojo, que levanta su mano con ira exigente como pidiendo favores, y otro DeNegro, que deja caer perezosamente su mano como pidiendo perdón. Música religiosa de órgano.Un faro dando vueltas con UnaPuerta de entrada de la que parte UnCamino, que es de piedras rectangulares a lo largo de la parte más alta de un acantilado en ElMar. Hay UnRío navegable con un pequeño embarcadero en el que hay un ViejoBote abandonado en el suelo y un carro para uncir un asno. Sonido de sirenas, marea y oleaje.Un desierto de piedras y arena, cerca hay Un Precipicio y Un Obelisco derribado. Hay Un Cocodrilo y un Lince Blanco que muerde a Tau Mat Urge, el loco del desierto. Silencio, estatismo, leve zumbido de una mosca. Zumbido progresivamente más intenso de algunas moscas hasta convertirse en un fuerte zumbido de muchas moscas.Un santuario con suelo de baldosas blancas y negras. Hay un trono entre dos cariátides, La Jakin, roja y La Bohaz, azul, unidas por el velo que cierra la entrada o La Salida del templo. Rezos, cantos, sombras y luces. BETH, la gran sacerdotisa con Una Corona, se apoya sentada sobre La Esfinge de las interrogaciones cósmicas, tiene Un Libro entreabierto en la mano derecha y unas llaves en la izquierda, Una Dorada y Otra Plateada.—Alguien había hablado de ”beinzin”, pero ¿cómo se pronunciaba correctamente aquel nombre extraño en el idioma IrqEpUm?Las trampas estaban colocadas con extremada maldad, ocultas tras aquella maleza indómita y la dificultad se acrecentaba a medida que el cansancio hacía mella en nuestras energías.Se improvisó una morgue en la casa más apartada del pueblo, los cuerpos se amontonaban como si fueran frutas podridas, comenzaron a llegar las gordas y verdes moscas que revoloteaban sobre los pies que sobresalían de las sábanas.Nuestro trabajo consistía en acarrear con los cuerpos desde la plaza del pueblo, donde cinco horas antes habían sido ajusticiados hombres jóvenes, ancianos, mujeres e incluso algún anciano desdentado, todos ellos musulmanes.Me asaltó una duda ¿en qué dirección se encontraba La Meca? Puesto que nos habían encargado que les diéramos sepultura, era de justicia que tuviéramos la precaución de enterrarlos mirando a La Meca, aunque ¿de qué sirve mirar si ya no hay nada que ver?Entablé un discusión con Padov puesto que él se negaba a enterrarlos conforme a sus creencias, al final le convencí, los pusimos envueltos en un sudario blanco, paralelos, con las manos cruzadas sobre el pecho y mirando a la Meca.Aquella jornada fue agotadora, me lavé la cara y las manos con furia, el olor y la visión de todos esos cuerpos no dejaron que pegara ojo en toda la noche.El fantasma colectivo de aquellos muertos me velará cada una de las noches que me queden por vivir.Las familias de los cuerpos que yacían a dos metros de sus pies se consolaban las unas a las otras como queriendo descubrir un sufrimiento mayor en el rostro de los demás. Pero, en el fondo, ellos sabían que todo formaba parte del mismo engaño, del mismo dolor, de la misma miseria.Enterraron la cabeza de Sigou bajo un cedro gigante y, a pesar del tiempo transcurrido, seguía siendo tan abierta de mente como siempre. Sus pensamientos no habían cambiado respecto de nosotras. Regresamos a la ciudad, después de haberla limpiado cuidadosamente. El tiempo no había hecho grandes estragos en su cerebro, y emprendimos el largo viaje. En el horizonte se divisaba un atardecer esplendoroso.Aquellas riberas eran de un amarillo quemado. Subimos hasta las colinas y nos quedamos contemplando el espectáculo de colores que el cielo nos regalaba en ese momento. Se respiraba olor a verdadera tierra mojada y extasiados por aquel inesperado goce de los sentidos mantuvimos un largo y contemplativo silencio.Por lo general, cuando recuerdo el día en que terminaron las guerras internas, tengo la impresión de haber hecho el mismo recorrido que el día en que Petra vino a visitarme a mi casa y se quedó plantada en la puerta de la calle. Desde la bifurcación, era difícil encontrar otra vez el camino de vuelta a casa. Afortunadamente mi orientación era entonces más instintiva que lo es ahora y, tras varios días, logré llegar al pueblo. La guerra hacía estragos allí también y no pude quedarme durante mucho tiempo. No lograba mi objetivo. El país arrasado, Petra de nuevo perdida o quizás algo peor. Aunque yo bien sabía que era muy capaz de sobrevivir en las condiciones más extremas, no estaba ahora tan segura. Todos perdimos parte de nuestros instintos. Eramos más débiles. Pregunte de nuevo por Petra, antes de mi partida, y nadie me dio señales de ella. Había perdido definitivamente todas las referencias.El General Mislov, mientras tanto, daba cuenta de un copioso almuerzo en el único restaurante que se encontraba abierto.Era una estupidez y, a pesar de todo, su empecinamiento la condujo a aquel extraño edificio de palabras. Era quizás el recogimiento, que propiciaba la tormenta o aquel ambiente cargado de electricidad, pero nada era reprobable en su conducta ahora que estaba allí.—Qué coño de limbo, joder!—Venid a mi InfiernO…No me abandonaría, como lo hago ahora. Podría jugar hasta el agotamiento. Decir y no decir es lo mismo. Entrar en la caverna prohibida con paso marcial y quedar tendida sobre el suelo, una vez acabado el negocio, sin dejarse alcanzar por el infundio tiñoso. Descubrir los infinitos mundos que aún no han sido inventados, manosearlos recién estrenados y guardarlos en el tarro del paraíso para fermento de los irrefrenables instintos. El viaje es la única forma de renacimiento posible. Contemplar el paisaje mientras pasa a tu lado raudo y resignado; y dejarse llevar por el cicerone del viento, mientras saboreas el tintorro de la tarde. Saludar al galgo que se cruza en tu camino y que vuelve preocupado por tu soledad elegida a que le acaricies el cuello de nuevo. Con su olfato pregunta a tus piernas porque andas vagando a aquellas horas por parajes solitarios y tristes, mientras la lluvia amenaza con espantar tu huida, reclamando con un perezoso permiso si puede acompañarte.Era generosa
como una garza japonesa. Con displicencia se contoneó con gesto canalla. Abrió el cerillero y encendió su cigarrillo rubio. La arboleda no quedaba lejos; hacía una tarde espléndida de mayo y azuzó a sus lebreles para que corriesen hacia el río.NoDete estaba alejado de la ciudad. Pero aquel alacrán se interpuso en su camino y aún le obligó a alejarse más del camino.—Alambra, cable, hilo, filamento… hay que encenagarse como un cerdo—Vaya idioma!—Eh! hay alguien ahí?—Esto es más raro que un perro verde—Vaya toalla!

¿Qué es una red neuronal y cómo funciona?

Ficción

Una red neuronal es un modelo de aprendizaje automático inspirado en el cerebro humano que se utiliza para reconocer patrones complejos y resolver problemas de clasificación, regresión, procesamiento de lenguaje natural y otras tareas.

En términos generales, una red neuronal consiste en un conjunto de nodos interconectados que se organizan en capas. Cada nodo es una unidad de procesamiento que realiza una operación matemática simple, como una suma ponderada de las entradas seguida de una función de activación no lineal. La salida de cada nodo se transmite a los nodos de la siguiente capa, y así sucesivamente, hasta llegar a la capa de salida.

Durante el entrenamiento, la red neuronal ajusta los pesos de las conexiones entre los nodos para minimizar una función de pérdida que mide la discrepancia entre las salidas de la red y las salidas deseadas para un conjunto de ejemplos de entrenamiento. Esto se logra mediante un algoritmo de optimización, como el descenso de gradiente, que actualiza los pesos en la dirección que reduce la función de pérdida.

Una vez entrenada, la red neuronal puede usarse para hacer predicciones sobre nuevos datos de entrada. La entrada se propaga hacia adelante a través de la red, y la salida final es la respuesta de la red para esa entrada en particular.

En los últimos años, el término «red neuronal» se ha hecho cada vez más popular a medida que se ha ido aplicando a diversos campos, como las finanzas, la sanidad y los juegos. Pero, ¿qué es una red neuronal? En pocas palabras, es un tipo de modelo de aprendizaje automático que imita la estructura y el funcionamiento del cerebro humano. Las redes neuronales están diseñadas para aprender de la experiencia, igual que los humanos, y pueden entrenarse para reconocer patrones, clasificar datos e incluso hacer predicciones. En este artículo, exploraremos los conceptos básicos de las redes neuronales, incluyendo su historia, tipos y aplicaciones.

Historia de las redes neuronales

La idea de las redes neuronales existe desde hace varias décadas, y los primeros modelos se remontan a la década de 1940. Sin embargo, no fue hasta la década de 1980 cuando las redes neuronales ganaron popularidad y se utilizaron más ampliamente. Una de las principales razones fue el desarrollo de la retropropagación, un método de entrenamiento de redes neuronales que les permite ajustar sus pesos y sesgos para mejorar su precisión.

En la década de 1990, el interés por las redes neuronales decayó al popularizarse otros modelos de aprendizaje automático, como las máquinas de vectores soporte. Sin embargo, en los últimos años, las redes neuronales han experimentado un resurgimiento de su popularidad, gracias en parte a los avances en potencia de cálculo y a la disponibilidad de grandes cantidades de datos.

¿Cómo funcionan las redes neuronales?

En esencia, las redes neuronales están formadas por capas de nodos interconectados, o neuronas, diseñadas para procesar y transmitir información. La capa de entrada de una red neuronal recibe datos, que luego son procesados por las capas ocultas antes de ser emitidos por la capa final. Cada neurona de la red está conectada a las neuronas de las capas adyacentes mediante conexiones ponderadas.

Durante el entrenamiento, los pesos y los sesgos de las conexiones se ajustan para mejorar la precisión de la red. Para ello se utiliza la retropropagación, que consiste en propagar el error entre la salida prevista y la salida real a través de la red y ajustar los pesos en consecuencia.

Tipos de redes neuronales

Existen varios tipos de redes neuronales, cada una con su propia arquitectura y aplicación. Los tipos más comunes de redes neuronales son las redes feed-forward, recurrentes y convolucionales.

Redes feed-forward

Las redes feed-forward son el tipo más simple de red neuronal y consisten en una serie de capas que procesan los datos de entrada en una única dirección. Estas redes se utilizan habitualmente para tareas como la clasificación de imágenes y el procesamiento del lenguaje natural.

Redes recurrentes

Las redes recurrentes están diseñadas para procesar secuencias de datos, como series temporales o el habla. A diferencia de las redes feed-forward, que procesan los datos en una sola dirección, las redes recurrentes tienen conexiones que permiten pasar información entre los pasos temporales anteriores y el actual.

Redes convolucionales

Las redes convolucionales están diseñadas para procesar datos con una estructura cuadriculada, como las imágenes. Estas redes utilizan capas convolucionales, que aplican un conjunto de filtros a los datos de entrada para extraer características. Las redes convolucionales se utilizan habitualmente para tareas como el reconocimiento de objetos y la clasificación de imágenes.

Aplicaciones de las redes neuronales

Las redes neuronales tienen una amplia gama de aplicaciones, desde el reconocimiento del habla a la clasificación de imágenes y el procesamiento del lenguaje natural. Una de las aplicaciones más conocidas de las redes neuronales es la de los coches autoconducidos, donde se utilizan para reconocer objetos y ayudar al coche a navegar por su entorno.

Otra aplicación común de las redes neuronales son los sistemas de recomendación, que utilizan los datos de las interacciones previas de un usuario para predecir sus preferencias y hacer recomendaciones personalizadas.

Entrenamiento de una red neuronal

El entrenamiento de una red neuronal consiste en ajustar los pesos y los sesgos de las conexiones entre las neuronas para mejorar la precisión de la red. Para ello se utiliza una técnica llamada retropropagación, que consiste en propagar el error entre la salida prevista y la salida real a través de la red y ajustar los pesos en consecuencia.

Otras técnicas utilizadas en el entrenamiento de redes neuronales son el descenso de gradiente, que consiste en ajustar los pesos en función del gradiente de la función de error, y las funciones de activación, que determinan la salida de una neurona en función de su entrada.

Limitaciones de las redes neuronales

A pesar de sus muchas ventajas, las redes neuronales también tienen algunas limitaciones. Una de las principales limitaciones es el sobreajuste, que se produce cuando la red se vuelve demasiado compleja y empieza a memorizar los datos de entrenamiento en lugar de generalizar a nuevos datos.

Otra limitación de las redes neuronales es la interpretabilidad, es decir, la capacidad de entender cómo ha llegado la red a su decisión. Esto puede ser un problema en campos como la medicina, donde es importante entender el razonamiento que hay detrás de un diagnóstico o de una recomendación de tratamiento.

Por último, las redes neuronales pueden ser intensivas desde el punto de vista computacional, ya que requieren grandes cantidades de datos y capacidad de procesamiento para entrenarlas y ejecutarlas.

El futuro de las redes neuronales

A pesar de estas limitaciones, es probable que las redes neuronales desempeñen un papel cada vez más importante en el futuro. A medida que aumente la potencia de cálculo y se disponga de más datos, las redes neuronales serán más precisas y aplicables a un mayor número de campos.

Un ámbito en el que es probable que las redes neuronales tengan un impacto significativo es el de la asistencia sanitaria, donde pueden utilizarse para analizar datos médicos y realizar diagnósticos y recomendaciones de tratamiento más precisos.

En conclusión, las redes neuronales son un campo apasionante y en rápido desarrollo con una amplia gama de aplicaciones. Al imitar la estructura y el funcionamiento del cerebro humano, las redes neuronales tienen el potencial de revolucionar campos tan diversos como las finanzas, la sanidad y los juegos. Aunque tienen algunas limitaciones, como el sobreajuste y la interpretabilidad, el futuro parece brillante para esta apasionante tecnología.

MARES SOÑADOS

Poesía

En los eternos mares de arena
–oh desesperación vivaz–
extraviados en los juegos infantiles,
navegan las promesas salvajes
de un mágico tuareg
que, acariciando a los lobos
y chacales del desierto
con la gracia instintiva y angélica
del bandolero alquímico
–y ahora febril y disipado–
escapó de las cobras
y de los sagrados linces
del quejumbroso Nilo…

–¡Preciosos y olvidados sueños de la dulce niñez..!