Para crear greguerías

Ficción

El Arte de Ordeñarse los Pelos

En un rincón apartado de la mente, donde los pensamientos vagan como sombras en un atardecer melancólico, se encuentra la esencia de la creatividad, un terreno fértil pero agreste, donde el arte de la greguería espera ser cultivado. Este acto de ordeñarse los pelos uno a uno, como quien ordeña una vaca flaca, se convierte en un ritual casi sagrado, una danza íntima entre la conciencia y la locura, entre la lucidez y el delirio.

Cada mañana, cuando el alba tiñe de oro el horizonte y los primeros rayos de sol se cuelan por las rendijas de la ventana, el protagonista se sienta en su viejo escritorio de madera, el mismo que ha sido testigo de sus cavilaciones y delirios. El aire huele a café recién hecho, a esa mezcla de amargor y calidez que despierta los sentidos e invita a la introspección. Con un cuaderno desgastado en las manos, se prepara para el ejercicio que desafía tanto al intelecto como al espíritu.

Comienza el proceso, como si se tratara de una ceremonia, en la que cada pelo de su cabeza se convierte en un hilo dorado de ideas esperando ser extraído. Se sumerge en un estado casi de trance, donde cada hebra es un canal que conecta con la vastedad del universo. Así, con los ojos cerrados, va recorriendo su propio ser, palpando su mente con delicadeza, casi como si temiera romper la delgada membrana que separa el pensamiento del insensato, el orden del caos.

Las imágenes surgen ante él como flores en un jardín olvidado. Una mariposa dorada que revolotea en un campo de sueños; un viejo reloj de arena cuya arena, en lugar de caer, se transforma en letras y palabras que bailan al son de una melodía inaudible. Con cada extracción, con cada hebra que se deja caer sobre la hoja en blanco, el flujo de ideas va tomando forma, y así brotan las greguerías, pequeñas joyas literarias que destilan ironía, humor y un toque de melancolía. “La nostalgia es un perro que siempre regresa a casa”, anota con rapidez, mientras la risa y la tristeza se entrelazan como amantes perdidos.

La tarde se desliza con una languidez casi sensual, y el sonido del bolígrafo arañando el papel se convierte en un canto de sirenas que lo envuelve en su hechizo. Cada frase es una confesión, un susurro del alma, un eco de sus anhelos y miedos. La creatividad fluye como un río desbordado, y él se convierte en el pescador que captura las ideas que saltan a la superficie, las acomoda, les da forma, las acaricia hasta que cobran vida.

Mientras la luz del sol se desmorona lentamente, su habitación se inunda de sombras, y en el aire persiste un aroma a tinta y papel. La sensación de haber ordeñado cada pelo se convierte en una euforia sublime; el esfuerzo, antes visto como un sacrificio, ahora se revela como una celebración. Las greguerías se apilan en la mesa, pequeñas llamas que iluminan su mundo interior, reflejando sus miedos, sus risas y su inquebrantable deseo de comunicar lo inefable.

Con un suspiro de satisfacción, deja caer el bolígrafo, y en ese instante de quietud, siente que ha logrado no solo una colección de frases ingeniosas, sino también un vistazo a la vastedad de su ser. Ha comprendido que cada idea extraída, cada pensamiento hilvanado, es una parte de él, un fragmento de la humanidad que lucha por ser entendida en medio de la vorágine de la vida.

Y así, mientras el crepúsculo tiñe el cielo de púrpura y añil, se da cuenta de que el verdadero arte de la creación no radica únicamente en la producción de palabras, sino en la intimidad del proceso, en el coraje de desnudarse frente a uno mismo, y en la maravilla de descubrir que en el acto de ordeñarse los pelos, se encuentra la esencia misma de lo que significa ser humano.

Ordeñarse los pelos, uno a uno. Imagina el rito, la ceremonia secreta frente al espejo, donde la cabeza se convierte en un campo de raíces doradas o cenicientas que se tensan como hilos de guitarra. Los dedos, como pequeñas arañas nerviosas, recorren el cuero cabelludo en busca de aquel único pelo que guarda, en su mínima estructura, un destello de idea; una ráfaga breve pero fulgurante que, extraída con esmero, se convertirá en greguería.

Hay que alzar el cabello como si se alzara una pluma de pavo real, cuidando que la raíz no se quiebre demasiado pronto, permitiendo que la savia, el brillo que lleva escondido en su médula, fluya libre. «Cada pelo es un hilo directo al pensamiento», murmuraría uno, mientras el tirón delicado se convierte en un pequeño relámpago en la cabeza. Al extraerlo, se siente el leve pinchazo de una idea que va tomando forma en el aire, un susurro que podría convertirse en risa o en reflexión.

Cada hebra se desliza en la yema del dedo como un secreto antiguo, revelando en su fina curva lo que parece un universo encapsulado. Hay quienes encuentran en el pelo la sabiduría que la cabeza no sabe, porque cada hebra guarda en sí misma la memoria del aire, el roce del viento y las caricias que olvidamos. A veces, el cabello tiene más memoria que la propia piel; y en cada mechón se anidan pequeñas paradojas, como moscas atrapadas en miel, como murmullos que duermen entre las sábanas del cráneo.

De un pelo que se desprende de la raíz, puede nacer la verdad más honda: «El sol es una cereza que cae al mar, cada tarde, haciéndose zumo en el horizonte». Se escucha, como un eco en la habitación solitaria, el suspiro de una verdad recién nacida. Esa greguería ha salido limpia, reluciente, como la luz de una luciérnaga en la noche más cerrada. No hay forma de negar que, al tirar del pelo adecuado, la mente destella en pequeñas epifanías, en verdades que nunca sospechamos.

Y así, uno va arrancando de sí mismo las ideas, quitándose pelos como quien se despoja de viejas máscaras, lanzando cada hebra al viento para que, en el aire, se mezclen y bailen. Las greguerías nacen de esa danza, de ese flujo breve que es un suspiro con alas. Cada hilo que vuela es una semilla; algunos caerán en el olvido, otros encontrarán lugar en oídos atentos, como aves migratorias buscando un sitio donde hacer nido.

Porque el poeta, el humorista, el ser humano que intenta ver más allá de lo visible, es solo un orfebre de cabellos, un coleccionista de esas minúsculas fibras que de lejos parecen iguales, pero que, si uno observa detenidamente, llevan en sí mismas un temblor secreto, una vibración única. Ordeñarse los pelos es sacarse de adentro la risa más absurda y la tristeza más callada, volviendo el cuerpo campo fértil de metáforas, volcán pequeño de delirios encapsulados en filamentos que relucen.

Así, el espejo se convierte en un templo y el peine en un arado. Hay que abrir surcos en la cabeza, recorrer con paciencia el mapa de los sueños que la cabellera encierra y encontrar la idea que duerme enroscada en cada pelo, como un espiral que solo espera la mano sabia que lo libere. Uno termina, quizás, con la cabeza más ligera, un poco despeinada, pero el alma cargada de luces extrañas y fugaces, reluciendo en greguerías que son el verdadero arte del absurdo, la belleza mínima, escondida en las hebras de un pensamiento.

Y mientras tanto, los árboles ordeñan las nubes… ¿No es así?

Mi emoji de David Bowie

Ficción

Mi emoji de David Bowie 👩‍🎤 hace el amor con la flamenca 💃🏿

Había una vez un emoji de David Bowie 👩‍🎤 que se enamoró de una flamenca 💃🏿. A pesar de que eran muy diferentes, se sentían atraídos el uno por el otro. Un día, el emoji de David Bowie 👩‍🎤 decidió invitar a la flamenca 💃🏿 a su concierto. La flamenca 💃🏿 aceptó encantada y se vistió con su mejor traje para la ocasión.

Cuando llegó al concierto, el emoji de David Bowie 👩‍🎤 estaba en el escenario, cantando y tocando su guitarra eléctrica. La flamenca 💃🏿 se quedó impresionada por su talento y su estilo único. Después del concierto, el emoji de David Bowie 👩‍🎤 invitó a la flamenca 💃🏿 a tomar una copa en su camerino.

Mientras charlaban, el emoji de David Bowie 👩‍🎤 y la flamenca 💃🏿 se dieron cuenta de que tenían mucho en común. Los dos amaban la música y la moda, y compartían una pasión por el arte y la cultura. De repente, el emoji de David Bowie 👩‍🎤 tomó la mano de la flamenca 💃🏿 y le dijo que quería hacerle el amor.

La flamenca 💃🏿 se sonrojó al principio, pero luego se sintió emocionada por la idea. Los dos se besaron apasionadamente mientras sonaba música en el fondo. Fue una noche mágica e inolvidable para ambos.

Desde entonces, el emoji de David Bowie 👩‍🎤 y la flamenca 💃🏿 han estado juntos, compartiendo su amor por la música y la vida. Juntos, han creado una hermosa armonía que ha inspirado a muchos otros emojis a seguir sus pasos.

Mayo

Poesía

Sufre mi corazón con sólo rozar tu sombra sin poder abrazarte.
Ola tras ola el mar deja mi ojos como la arena.
Se desmaya la verde primavera todos los días.
A veces, sólo a veces, la espera es tan larga como un día sin baile.
Si hoy eres mi roca, mañana serás mi arena.
Sólo importan las estrellas que te iluminan.
Sígueme. No sé adónde voy. Quizás a todas partes. Quizás a la nada. Pero siempre a ti.
Qué tristes son los caminos que nos separan y qué negras las frías noches en que no estás.
Por las distancias cortas, los besos largos, la flores rojas, …yo te amé.
Hoy somos como los pasajeros de un vuelo perdido. Pasajeros del amor que no saben coger pista de aterrizaje.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Vosotros que admiráis la belleza en el rostro, obviando el dolor de los desahucios interiores ¿Qué sabéis de belleza y de dolor?
Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el rocío de la mañana es su frescura.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces «te quiero».
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
Love is made of little moments.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Caen al vacío pétalos y palabras que se marchitan.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Tan sólo quiero amarte en defensa propia.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el rocío de la mañana es su frescura.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
Llega la luz del alba: soles de himeneo sobre mi almohada.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces «te quiero».
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
HAIKU DE LA ROSA Llora la rosa: el rocío de la mañana es su frescura.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
Las alas del amor están vacías de sus brazos y sólo queda arena en las pestañas.
Qué dirán los que han visto el rumor herido de mi sombra sobre tus ojos.

Abril

Poesía

HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces «te quiero».
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
En este momento estoy a cero grados de separación de ti.
De tus manos zarparon las caricias que suavizan la sórdida aridez de este mundo que parece vagar a la deriva como un barco fantasma.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces «te quiero».
Hombre de arena, ya no queda nada, ni perfume en el viento.
El silencio de tu voz se perdió en la neblina.
Llega la luz del alba: soles de himeneo sobre mi almohada.
Soy la luna del sol de tus ojos.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
Descargué tu alma de la nube y ahora soy tú lloviendo.
No hay hilo rojo pero para cada corazón hay llaves en el universo infinito del amor.
Todas las estrellas cuentan y yo cuento a las estrellas.
DESAYUNO CON AMANTES Dame el café de tus ojos, el zumo de tu mirada y, de tus labios, el pan, bien untado de tu risa.
La rosa es novia de la espina.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Lentos como la nieve Caían los copos de tu amor Sobre mi espalda dorada.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres TU.
La soledad es el ensayo de la muerte.
Mi vida está pintada sobre un muro incendiado de corazones solitarios.
Si quieres cambiarme, no es a mi a quien quieres. Búscate a otra.
Distracciones sin amor; amor sin distracciones… Where’s my Summer Love?
Las estrellas son almas de besos incendiarios que acarician de luz los bellos labios.

Febrero

Poesía

Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
A Paco de Lucía: Corazón flamenco, honda guitarra, embrujo de mujer, soul de Andalucía.
Este desierto sin fin sólo me muestra el espejismo de un amor verdadero.
Para llorar no necesito la cebolla si te tengo a ti.
Ya de tus ojos, oasis Ya de tus labios, desierto O ya de tus manos, cielo.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
Luna, labio del cielo besado por el sol.
Mi alma en llamas, hora dorada, por tu luz crepuscular horadada.
Hacerle el amor a tu sonrisa, acariciar despacio tu silencio.
Cuando aprendes a ser princesa todo el mundo quiere ser súbdito.
A las olas, alas de amor a mar.
Se Dilatan Se Deleitan Se Delatan Tus Pupilas
Amarse para siempre en un instante eterno.
Cada mirada pertenece al que la mira.
Unas veces se ama y otras se aprende.
Dispara tus besos y róbame.
La mejor frase de amor es la que no se dice.
Si encajan nuestros cuerpos quizás te empotre el alma.
Hay miradas que enamoran y palabras que lo desmienten.
Deshazme el amor.
Y ahora os dejo, que tengo que inventar la bomba erotónica.
Necesito un brochazo de amor!
Me conquistó tu mirada y tu sonrisa, ya es hora de que me conquisten tus abrazos y besos.
Me asomo al profundo pozo de sus ojos negros para gritarle pero nadie responde.
¿Fui yo tu princesa? Apenas fui un suspiro, Un cruce de miradas. Tan sólo fue eso.
Amor por despecho tras amor de pecho.
Murió habiendo abrazado sólo sueños.
Recomiendo leerme en la intimidad de los abrazos eléctricos…
Ya no son latidos, son balas explosivas…
No quiero volver, no quiero olvidar…
Oculto tu amor en un poema que nadie leerá.
Si el amor se marchita, endurece sus espinas.
Sí… cada mirada, cada beso, cada caricia, cada palabra, cada sonrisa, cada abrazo… son necesarios. Todo lo demás sobra.
Madurar es aceptar la derrota, la humillación y la ofensa.
¿Cómo puedes tener alma si no tienes sonrisa?
Si vienes a buscarme, te acompaño encantada.
Aún busco los contornos de tu rostro, las suaves orillas de tus dedos, el alado sabor de los besos que nunca nos dimos, tu trémulo rubor…
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
«Querer» nunca fue sinónimo de «que te quieran».
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Besos: droga de la claridad.
No soporto la mediocridad.
Quiero un amor que haga daño.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Tal vez un día me vea reflejada en tus labios, en tu sonrisa, en tus besos.
El amor es tan ilusorio como los fantasmas.
Lee mi piel en la intimidad en tono grave y musical con la rotundidad de las olas espumadas que rompen en tus brazos galantes.
Nunca los besos fueron gratis, siempre los paga el desamor.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
El amor es como las olas del mar, a veces calmachicha, otras tsunami y casi siempre una marejadilla.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces «te quiero».
Cartero: un amor en cada puerta.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Llévate lejos este amor, donde el sol lo abrase y fortalezca…
Eres daltónico para mi amor.
Todo está en contra de un amor a destiempo.
Después del primer amor, todos son prescindibles.
Magia, locura, amor… abre la puerta…
Hay tiempos en que los besos dan sapos y otros en los que dan amores.
Como la luna sin luz y como el viento sin aire.
El tiempo es un canalla, ni sumiso a la brisa de la pasión, anega los sueños de estrellas negras.
El primer sueño ¿realmente importa? No hay golondrinas hoy como la sombra. Besa y sigue remando.
Olas de seda, perfume de la higuera entre tus labios, el ruido de las olas por el aire abortado: tu te desnudas luna de sangre…

He decidido asesinarte Asesinar todo lo que has…

Ficción

He decidido asesinarte. Asesinar todo lo que has sido para mí. Mírame bien. Es en medio de este flamenco que consume mi baile, el rasgueo de la guitarra me guía, me uno a esa melodía mortal que me invade, que me conduce a un estado de éxtasis en donde mis pasos poco a poco acaban con tu recuerdo, no quiero que quede nada, absolutamente nada del amor de ayer. Te odio. Odio que te encuentres en los latidos de mi pecho, en el ritmo acompasado de mis venas, odio sentirte en mi sangre y cada vez que cierro los ojos me colmes por completo. Acabaré con lo nuestro del único modo que conozco: entregándome a la pasión de este fuego que no tiene fin. ¿Por qué me miras así?, ¿no era eso lo que querías?, vernos morir hasta las cenizas, pues te lo concedo, pero vas a tener que contemplar hasta el final esta última dedicatoria. Veo tus ojos negros cargados de tanta ira como amor, no te reconozco de otro modo más que ese, tus dos caras en una sola, y por eso te amé, te amo, observo tu rostro y me miras fijamente como si doliera, como si cada acorde de la guitarra fuera una puñalada certera, y así es, hemos de morir esta misma noche, aunque me duela hasta el alma. Aun te siento en mí, el rastro de tu aliento impregnado en mi piel, eres parte de mi donde quiera que me encuentre, no puedo escapar de ti, por eso debo matarte, o moriré.

He decidido asesinarte Asesinar todo lo que has…

Ficción

He decidido asesinarte. Asesinar todo lo que has sido para mí. Mírame bien. Es en medio de este flamenco que consume mi baile, el rasgueo de la guitarra me guía, me uno a esa melodía mortal que me invade, que me conduce a un estado de éxtasis en donde mis pasos poco a poco acaban con tu recuerdo, no quiero que quede nada, absolutamente nada del amor de ayer. Te odio. Odio que te encuentres en los latidos de mi pecho, en el ritmo acompasado de mis venas, odio sentirte en mi sangre y cada vez que cierro los ojos me colmes por completo. Acabaré con lo nuestro del único modo que conozco: entregándome a la pasión de este fuego que no tiene fin. ¿Por qué me miras así?, ¿no era eso lo que querías?, vernos morir hasta las cenizas, pues te lo concedo, pero vas a tener que contemplar hasta el final esta última dedicatoria. Veo tus ojos negros cargados de tanta ira como amor, no te reconozco de otro modo más que ese, tus dos caras en una sola, y por eso te amé, te amo, observo tu rostro y me miras fijamente como si doliera, como si cada acorde de la guitarra fuera una puñalada certera, y así es, hemos de morir esta misma noche, aunque me duela hasta el alma. Aun te siento en mí, el rastro de tu aliento impregnado en mi piel, eres parte de mi donde quiera que me encuentre, no puedo escapar de ti, por eso debo matarte, o moriré.