Abril

Poesía

HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
Los amores se van como los días y la muerte no llega tan deprisa para olvidarlos a todos de repente.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces «te quiero».
Cuando el pétalo de mi rostro se marchite, quiero morir escribiendo como la espina de quien muere matando.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
En este momento estoy a cero grados de separación de ti.
De tus manos zarparon las caricias que suavizan la sórdida aridez de este mundo que parece vagar a la deriva como un barco fantasma.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
Soy sonoro silencio que incendió tu mirada. Mis cenizas volaron cabalgando los vientos para buscar el aire que respiraste hoy.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces «te quiero».
Hombre de arena, ya no queda nada, ni perfume en el viento.
El silencio de tu voz se perdió en la neblina.
Llega la luz del alba: soles de himeneo sobre mi almohada.
Soy la luna del sol de tus ojos.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Cerca del silencio están tus labios, tus lágrimas, tus huesos, en el callado lugar de las estrellas.
Y el final del día es la ruina solitaria, la que queda tirada por el suelo, entre olvidados páramos y lágrimas de rocío en la hierba.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
HAIKU DE LA ROSA ENAMORADA De mi amor por ti, en sábanas perfumadas caerán los pétalos.
Descargué tu alma de la nube y ahora soy tú lloviendo.
No hay hilo rojo pero para cada corazón hay llaves en el universo infinito del amor.
Todas las estrellas cuentan y yo cuento a las estrellas.
DESAYUNO CON AMANTES Dame el café de tus ojos, el zumo de tu mirada y, de tus labios, el pan, bien untado de tu risa.
La rosa es novia de la espina.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres tu que me lees ahora.
Lentos como la nieve Caían los copos de tu amor Sobre mi espalda dorada.
Ese oscuro objeto de tuiteo eres TU.
La soledad es el ensayo de la muerte.
Mi vida está pintada sobre un muro incendiado de corazones solitarios.
Si quieres cambiarme, no es a mi a quien quieres. Búscate a otra.
Distracciones sin amor; amor sin distracciones… Where’s my Summer Love?
Las estrellas son almas de besos incendiarios que acarician de luz los bellos labios.

Febrero

Poesía

Lloran las tímidas guitarras bajo las nubes de un sol de lágrimas vibrantes.
A Paco de Lucía: Corazón flamenco, honda guitarra, embrujo de mujer, soul de Andalucía.
Este desierto sin fin sólo me muestra el espejismo de un amor verdadero.
Para llorar no necesito la cebolla si te tengo a ti.
Ya de tus ojos, oasis Ya de tus labios, desierto O ya de tus manos, cielo.
Llave de mi puerta Luz de mi ventana Venda de mi herida
Luna, labio del cielo besado por el sol.
Mi alma en llamas, hora dorada, por tu luz crepuscular horadada.
Hacerle el amor a tu sonrisa, acariciar despacio tu silencio.
Cuando aprendes a ser princesa todo el mundo quiere ser súbdito.
A las olas, alas de amor a mar.
Se Dilatan Se Deleitan Se Delatan Tus Pupilas
Amarse para siempre en un instante eterno.
Cada mirada pertenece al que la mira.
Unas veces se ama y otras se aprende.
Dispara tus besos y róbame.
La mejor frase de amor es la que no se dice.
Si encajan nuestros cuerpos quizás te empotre el alma.
Hay miradas que enamoran y palabras que lo desmienten.
Deshazme el amor.
Y ahora os dejo, que tengo que inventar la bomba erotónica.
Necesito un brochazo de amor!
Me conquistó tu mirada y tu sonrisa, ya es hora de que me conquisten tus abrazos y besos.
Me asomo al profundo pozo de sus ojos negros para gritarle pero nadie responde.
¿Fui yo tu princesa? Apenas fui un suspiro, Un cruce de miradas. Tan sólo fue eso.
Amor por despecho tras amor de pecho.
Murió habiendo abrazado sólo sueños.
Recomiendo leerme en la intimidad de los abrazos eléctricos…
Ya no son latidos, son balas explosivas…
No quiero volver, no quiero olvidar…
Oculto tu amor en un poema que nadie leerá.
Si el amor se marchita, endurece sus espinas.
Sí… cada mirada, cada beso, cada caricia, cada palabra, cada sonrisa, cada abrazo… son necesarios. Todo lo demás sobra.
Madurar es aceptar la derrota, la humillación y la ofensa.
¿Cómo puedes tener alma si no tienes sonrisa?
Si vienes a buscarme, te acompaño encantada.
Aún busco los contornos de tu rostro, las suaves orillas de tus dedos, el alado sabor de los besos que nunca nos dimos, tu trémulo rubor…
Es oscura la noche en el mar del olvido. Y mientras busco el faro de tus ojos, me recreo en la niebla de mi dolor dormido.
«Querer» nunca fue sinónimo de «que te quieran».
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Besos: droga de la claridad.
No soporto la mediocridad.
Quiero un amor que haga daño.
A veces veo muertos de ganas en el cementerio de los deseos por cumplir.
Tal vez un día me vea reflejada en tus labios, en tu sonrisa, en tus besos.
El amor es tan ilusorio como los fantasmas.
Lee mi piel en la intimidad en tono grave y musical con la rotundidad de las olas espumadas que rompen en tus brazos galantes.
Nunca los besos fueron gratis, siempre los paga el desamor.
Si te conformas con sus hermosos ojos negros, dejarán de mirarte como te miraron. Si te conformas con su sonrisa, no sonreirá.
El amor es como las olas del mar, a veces calmachicha, otras tsunami y casi siempre una marejadilla.
El amor está lleno de miradas, silencios… De palabras azules Y de rojos besos, De sonrisas y lágrimas Y de dulces «te quiero».
Cartero: un amor en cada puerta.
Eres trigo verde Bajo mi limonero. El quimono de seda Que cubre mi desnudo. El abrupto barranco Donde caer rendida.
Donde Están Los Besos Que El sol Te dió, Allí Estará Mi amor.
Llévate lejos este amor, donde el sol lo abrase y fortalezca…
Eres daltónico para mi amor.
Todo está en contra de un amor a destiempo.
Después del primer amor, todos son prescindibles.
Magia, locura, amor… abre la puerta…
Hay tiempos en que los besos dan sapos y otros en los que dan amores.
Como la luna sin luz y como el viento sin aire.
El tiempo es un canalla, ni sumiso a la brisa de la pasión, anega los sueños de estrellas negras.
El primer sueño ¿realmente importa? No hay golondrinas hoy como la sombra. Besa y sigue remando.
Olas de seda, perfume de la higuera entre tus labios, el ruido de las olas por el aire abortado: tu te desnudas luna de sangre…

Tu espacio para navegar

Ficción

Todas mis inseguridades, todas mis aristas nunca me hicieron parpadear ni una sola vez. Me rendiría para siempre por tocarte, porque sé que me sientes de alguna manera. Eres lo más cercano al cielo que nunca estaré y no quiero irme a casa ahora mismo. Estoy pensando en ti, en mi insomne soledad de esta noche. Si está mal amarte, entonces mi corazón simplemente me ha dejado sin razón. Podría hacerte feliz, hacer tus sueños realidad. Nada hay que yo no haría. Ve a los confines de la tierra sentada en el sol para que te haga sentir mi amor. Y cuando necesites tu espacio para navegar un poco, estaré aquí esperando pacientemente para que me encuentres. No me rendiré.

EXT. TORRE – DÍA

Ficción

LAS NUBES son cisnes, cisnes blancos, grises o negros,
sobre el lago azul y sereno del cielo.
El sol es su jinete, y de las nubes, sube y baja
con la montura celeste en que cabalga
el monte o las montañas.
Las nubes del monte lloran el mar sobre nosotros
y nos devuelven, puras, las lágrimas lloradas
por todos los vivientes.
Mientras el frío viento las va esquilando,
se precipitan como minúsculas banderas blancas de nieve:
las banderas de paz de los abismos de la noche.
La nube, aquella larga nube de plata,
dorada también por el crepúsculo,
es enhebrada por la torre para coser
los abismos del cielo de la noche.
La torre enhebra nubes, jugando entre campanas,
esos camellos verdinegros que por la aguja
pasan, juegan, tañen, cantan, bailan… a las almas.
En esas nubes grises, blancas y negras
naufragan las palabras y sus almas.
No son ya nubes de agua o nieve,
son nubes de palabras y de almas,
que reman, como un Caronte de arriba,
con el remo de la torre, y que pasan, pasan, pasan
—pasa otra nube—
un rebaño de nubes, de palabras y de almas.

SOLVE ET COAGULA

Ficción

Sobre su ombligo crecen
Burbujas atroces de pus.
La bruma se extiende
Por una playa infinita
De cristales rotos
Sobre los que institivamente
El mendigo, arrastra
Los jirones del delirio,
Los guiñapos
De estrellas apagadas
Y todos sus rescoldos cenicientos.
El mar eyacula
una espuma verdosa
Y naufragan sus sombras
en los cielos de bruma.
El sol adiestra las sienes
del narrador omnisciente.
Corto pues esta parte del todo
Con aquella palabra afilada
Y esta otra expresión cosecha
Otro fragmento del ser entero.
¿Qué mundo no asciende ni desciende?