INT. MAZMORRA

Aventura, Ficción

Picado de las cloacas y mazmorras del infierno. Una torre invertida muy profunda de estilo gótico con argollas, rejas, ventanas, paredes, puertas, túneles, cloacas.
Fuera en un monte cae una torrencial lluvia de agua y granizo.
TAU, que está en la mazmorra calcinante, oye a unos personajes llamando.
AYIN, QOPH y RESH
!Abrid, que llueve!
TAU les pide ayuda.
RESH, que odia al demoniaco SAMECH, le libera, pero este le persigue, escapando de él en el último momento.
Liberación de TAU y la emperatriz.
Una vez han salido al prado, vuelven a la torre gótica y preparan el ataque a las torres de defensa que los Detritor han tomado en otra parte del reino.

EXT. TORRE – NOCHE

Aventura, Ficción

Una torre de defensa medieval caída a causa del túnel que hay debajo. Hay una fuerte tormenta eléctrica. Tormenta, truenos, relámpagos. Un rayo cae sobre la torre, destruyéndola o fulminándola en parte y dejando al descubierto la entrada a un túnel.
El joven TAU persigue a los Detritor.
Cae sobre ellos el rayo de su ira y destruye sus torres de defensa en una nueva batalla.
En uno de los túneles se encuentran nuestros protagonistas, que salen corriendo asustados.
BODOS y TAU, al unísono
¡Sálvese quien pueda!
AYIN KO, un arquitecto desastrado y gafe, el arquitecto de la torre al que se le derrumban todas las construcciones, sale corriendo de la torre con reglas, cartabones, lápices, un compás, etc.
se queda parado mirando y tira los instrumentos de dibujo.
AYIN
¡Oh, no, otra vez no!
TAU
Cuidado, la torre también se cae.
BODOS, corriendo ridículamente más lejos
¡Sálvese quien pueda!
AYIN, sin inmutarse
No importa.
Ya me da igual.
Que me aplaste a mí también.
BODOS, señalando con sorna al arquitecto
Arquitecto gafe a punto de morir aplastado.
TAU, quitando al arquitecto del peligro
Vamos, vamos.. Que le cae encima.
AYIN, llorando con rabia
No importa, no importa.
AYIN, que está sentado con resignación sobre las piedras en ruinas de la torre fulminada.
Alteraciones, subversiones, debilidades, luz de amanecer, luz de mediodía, luz de atardecer, lo que importa es que sea luz.
TAU
Vámonos, este ya no tiene arreglo.
Prueba suprema.
Caída de la torre que se convierte en un gigante liberado.
TAU contra el gigante.
Una de las señales de derrumbamiento del reino, la liberación de los gigantes, torres que se caen y se convierten en peligrosos gigantes.

Torre

Aventura, Ficción

TAU
¿Estás loco? ¿No pretenderás entrar ahora a la torre?
TAU
Alguien puede estar malherido dentro.
AYIN, saliendo de su atontamiento
¡Ostras! ¡El Emperador!
TAU
¡Hay que ayudarle!
BODOS, con sorna
Si no está muerto ya.
TAU
Tú siempre tan optimista, BODOS.
La torre se convierte en gigante.
GIGANTE
Malditos gusanos, os voy a triturar.

AYIN
Para vencerle hay que lanzarle el compás al ojo.
BODOS
No estaría mal como triturador de basura…

EXT. PUERTO – DÍA

Aventura, Ficción

Puerto marítimo del reino. Frente al dique principal una taberna, un lupanar, los tinglados de los barcos, etc. Sirenas de barco, ajetreo de aparejos y marineros pescando cangrejos con caña, vuelo y graznidos de gaviotas.
TXT (SUBTÍTULOS): «NetzachPrincip» (Príncipe de la victoria)
Lucha contra el gigante, el cual acaba caído y petrificado en el mar como el coloso de Rodas. Descubren que El Alicor estará bajo un objeto que brilla a lo lejos (estrella).
El ermitaño acude al lupanar del puerto a desahogarse con las locas y complacientes mujeres PEH y TZADDI y encuentra al arquitecto de la torre bebiendo en una taberna.
TETH
¿Cómo tú por aquí?
AYIN
Ya ves, dándome a la bebida.
TETH
Te veo muy blanco, pareces salido de una caverna.
AYIN
Mira quien fue a hablar.
TETH
Alguna calabaza, ¿Verdad?
AYIN
Sí, mis construcciones. Todas me abandonan.
TETH
Va, no te preocupes. No hay nada que no pueda solucionar un buen …

EXT. DOS TORRES – NOCHE

Aventura, Ficción

Una estepa con dos castillos, izquierdo y derecho, en forma de torre cuadrada color carne y ribeteados de oro con ventanas góticas, detrás hay un campo, un bosque de fantasmas, una montaña doble, un precipicio que acaba en un curso de agua vivificadora. Aparece un cangrejo rojizo en el barrizal; dos perros guardianes o arpistas que ladran o cantan a una luna llena, un disco plateado de perfil femenino con largos rayos amarillos y rojos más cortos. Gotas invertidas flotan en el aire. Sonido del viento entre los árboles. Ruido lejano de una cascada al caer. Música de arpa y de cítara. Fantasmas, vampiros, murciélagos. Arrastrar de cadenas.
Acabada la batalla, el imperio descansa en paz. Sólo aparentemente ya que algo acecha en la noche. Los Detritor están reaccionando.
Una señal más del Mal, el encantamiento de los habitantes del campo de Selene.
Encuentran un objeto brillante pero que es falso porque no brilla por sí mismo, la luna.
BODOS, desperezándose y bostezando.
¡Ah! Tengo sueño.
TAU
Está bien..
BODOS
Hagamos un alto para dormir.
TAU
Yo también estoy cansado..
DOS ARPISTAS cantan al claro de luna a una joven que desata sus cabellos al borde de la ventana, la princesa TZADDI KA, princesa lunática o encantada.
ARPISTA UNO
En noche lóbrega galán intrépido oscuras calles atravesó y bajo típica ventana gótica templó su cítara y así cantó…
TAU
¡Vaya, un cantamañanas! ¿Y aquí es donde quieres dormir?
ARPISTA DOS
Niña bellísima, de faz angélical, que en blancas sábanas durmiendo estás Despierta y óyeme, mis dulces cánticos, suspiros «prófundos» voy a exhalar.
TAU
¿¡Otro más!?
ARPISTA UNO
Pero la sílfide que oyó sus cánticos entre las sábanas se arrebujó y dijo…
TZADDI
¡Cáscaras,este es el «vámpiro», ventana gótica no le abro yo.
TAU
¿Quieres dejar de decir chorradas, encanto?
BODOS
Dulce es el tañer, dulce el cantar, dulce el escuchar.
TAU
¡Oh, no, lo que faltaba!
BODOS
Sea tu caridad granero inagotable.
TAU
Y tu paciencia no menos inagotable que tu caridad.
BODOS
¡Llueve hacia arriba!
TAU
¿Cómo que llueve hacia arriba? ¿Qué estás diciendo?
BODOS, medio ido
Los elementos, el mundo visible, la luz reflejada, las formas materiales, el simbolismo…
TAU
¡Ostras, gotas invertidas flotan en el aire!

INT. LABERINTO

Aventura, Ficción

Una torre laberíntica hexagonal que representa al reino en miniatura. Un molino de agua gira interminablemente, la Puerta de Hagiar Kim, gran agujero neolítico, Malta. Gaviotas, oleaje, nubes. Canto de sirenas, música clásica de coros celestiales. TAU lleva una brújula sin agujas y debe decidir la dirección que ha de tomar, El Norte o Arriba, El Sur o Abajo, El Este o Derecha o El Oeste o Izquierda, en cada estancia.
Los Detritor lanzan su última ofensiva antes de sucumbir definitivamente.
La persecución de los Detritor les alcanza pero logran escapar.
El joven TAU se enfrenta de nuevo a las fuerzas del mal y vence a los mismos definitivamente.
El protagonista vuelve a enfrentarse a los Detritor para renacer en la última prueba, antes de regresar a su hogar con la misión cumplida.
Es el clímax del guión.
La conversión del protagonista en héroe llega a su plenitud.
Posible final dramático, condenación con los personajes que se han portado mal y restauración mítica del Mal y sus siete señales.
El regreso para restituir El Alicor y salir del laberinto.
El cielo, el aire.
Final feliz escapada salvación con los personajes que se han portado bien.
Definitiva instauración mítica del reino del centro del universo.
Perfección del círculo del sol; protección de la mujer; salvación de los oprimidos; liberación de los encantados; encadenamiento de los gigantes; destrucción de los malhechores y de los animales dañinos.
La Jerusalén celeste.
TAU encuentra la nave flotando sobre el mar, pero no está averiada ya, fue un error de BODOS o se comenzó a averiar como efecto del comienzo de la instauración del Mal y ahora ya está bien.
Escapan con ella por el mar.
La emperatriz consigue escapar con los niños y se reúnen felizmente con TAU.
Gritos de alegría.
Fiesta de celebración con fuegos artificiales y traca.
En la fiesta de celebración, BODOS se emborracha, le salen chispas y dice tonterías.
Sorpresa final, TAU es desencantado volviendo a ser el rey bueno de SIL, un unicornio.
TAU consigue los 32 sedem o grados de la sabiduría secreta.
Regreso triunfal de TAU y restitución del orden, TAU y BODOS recogen toda la basura de la batalla, incluidos los Detritor muertos.
Mapa mágico y laberíntico de la aplicación, transportador aleatorio o voluntario. Cada una de las estancias son un paisaje del reino representando los 12 estados del mismo.
Los 12 apóstoles están encerrados en ellas.
APÓSTOLES
Hay que saber morir para revivir en la inmortalidad.
Muela mi molino honra para mí y harina para mi vecino.
BODOS
Esto no acabará bien.
TAU
¿Esto no acabará mal?
BODOS
¿Y ahora que dirección tomamos? ¿Dónde hay que dejar El Alicor? ¿Cuál es su sitio?
TAU
¿El sitio? ¿El sitio? Estoooo… Sss… No.
BODOS
El reino del centro del universo ha sido restaurado por TAU, nuestro héroe y señor.
El Alicor, que simboliza el reino en miniatura, y por tanto del reino en sí, es clavado en su lugar por TAU después de la última ofensiva.

A MI HERMANO ANICETO

Ficción

La luz terca y cansina de las siestas de La Mancha. Todo está sumergido en el formol del pasado, viejas que debieron morir hace mucho tiempo, cosen y rumian sus rezos a las puertas de las casas. La luz familiar de estas calles es la que se prende a los ojos y a la sangre, al polvo dinástico de las cosas. La luz amniótica que pasa como un río silencioso, hermanando orillas, lamiendo la piedra de las tapias, las ventanas enclavadas. La luz detenida de las cinco de la tarde, detenida en los relojes, en los olivos, en esos cerros comidos de intemperie, en el luto totémico y lustral de los arcángeles, en el bronce tullido de las torres pregoneras. Y cómo no pensar en la muerte bajo este sol tan familiar, tan aburrido, tan obstinadamente infancia. Esta luz ni tan siquiera encuentra una puerta abierta, una sombra en la que refugiarse, una casa en la que arder reconocida. Bajo este sol, vienes a enterrar al padre del amigo.

EXT. TORRE – DÍA

Ficción

LAS NUBES son cisnes, cisnes blancos, grises o negros,
sobre el lago azul y sereno del cielo.
El sol es su jinete, y de las nubes, sube y baja
con la montura celeste en que cabalga
el monte o las montañas.
Las nubes del monte lloran el mar sobre nosotros
y nos devuelven, puras, las lágrimas lloradas
por todos los vivientes.
Mientras el frío viento las va esquilando,
se precipitan como minúsculas banderas blancas de nieve:
las banderas de paz de los abismos de la noche.
La nube, aquella larga nube de plata,
dorada también por el crepúsculo,
es enhebrada por la torre para coser
los abismos del cielo de la noche.
La torre enhebra nubes, jugando entre campanas,
esos camellos verdinegros que por la aguja
pasan, juegan, tañen, cantan, bailan… a las almas.
En esas nubes grises, blancas y negras
naufragan las palabras y sus almas.
No son ya nubes de agua o nieve,
son nubes de palabras y de almas,
que reman, como un Caronte de arriba,
con el remo de la torre, y que pasan, pasan, pasan
—pasa otra nube—
un rebaño de nubes, de palabras y de almas.