He sembrado como un tubérculo su carne y la he regado de rocío. Conviene tener ese detalle. Sólo porque hoy celebro esa clase de éxito moderno de enterrar al enemigo. Levanto mi sombrero. Le dejé en calzoncillos, pienso con gran satisfacción. En este laberinto, de todas formas, no lo van a encontrar. Qué muerte tan poética, comenta Mira. Ha sido rápido, respondo. El cascabel de la muerte sonando de nuevo en nuestra familia, otro cadáver más, dice. El cementerio huele a orín y ese maldito símbolo está por todas partes. Saco un pañuelo del bolsillo y cubro mi nariz. La literatura, muchacha, es el barco en que este viejo acaricia tus senos, digo para animarla. Sonríe.
condenados
Sócrates
FicciónEl buen ciudadano debe seguir aun las leyes malas para no estimular al mal ciudadano a violar las buenas. –Sócrates
Sócrates (469 a.C.- 399 a.C.) fue un filósofo griego considerado como uno de los fundadores de la filosofía occidental. A pesar de que no dejó ninguna obra escrita, su influencia en la filosofía y en la educación ha sido enorme. La mayoría de lo que sabemos acerca de su vida y pensamiento proviene de los escritos de sus discípulos Platón y Jenofonte, así como de las crónicas de su contemporáneo Aristófanes.
Sócrates nació en Atenas y, de acuerdo con las crónicas, su padre era un escultor y su madre una comadrona. Desde joven, mostró un gran interés por la filosofía, el conocimiento y la moralidad, y fue conocido por su capacidad para hacer preguntas provocativas y desafiantes que llevaban a sus interlocutores a cuestionar sus creencias.
Sócrates creía que el conocimiento era la clave para una vida buena y virtuosa, y que la mejor manera de obtenerlo era a través del diálogo y la discusión. Su método de enseñanza, conocido como «ironía socrática», consistía en hacer preguntas a sus interlocutores con el fin de revelar las contradicciones en su pensamiento y llevarlos a cuestionar sus propias creencias.
Además, Sócrates creía que la virtud era el bien supremo y que la ignorancia era la raíz del mal. Por lo tanto, su objetivo era ayudar a las personas a darse cuenta de su propia ignorancia y, a través del diálogo y la reflexión, llevarlas a una mayor comprensión y conocimiento.
El pensamiento de Sócrates ha sido muy influyente en la filosofía occidental. Su método de enseñanza, la «mayéutica», ha sido utilizado por muchos filósofos posteriores como una herramienta para la investigación y el descubrimiento del conocimiento. Además, su énfasis en la virtud y la moralidad ha sido una influencia en la ética y la teoría política.
Sócrates fue condenado a muerte en Atenas por corromper a la juventud y no creer en los dioses de la ciudad. Su ejecución fue realizada mediante la ingesta de una copa de cicuta. Sin embargo, su legado ha vivido a través de los escritos de sus discípulos y su influencia en la filosofía occidental.
Extraño encuentro
FicciónLa tarde era gris y melancólica mientras caminaba sin rumbo por las calles desiertas de mi ciudad. Un sutil viento soplaba entre los edificios abandonados, trayendo consigo un escalofrío que recorría mi espina dorsal. El ambiente parecía envuelto en un halo de tristeza y nostalgia, como si el propio paisaje estuviera llorando.
Fue entonces cuando, al doblar una esquina, vislumbré una figura conocida en la distancia. Mi corazón dio un vuelco al reconocer a mi viejo amigo, David, quien había decidido poner fin a su vida hace ya varios años. La sorpresa se mezcló con la incredulidad mientras mis pies se arrastraban, impulsados por una extraña fuerza, hacia él.
Cuando estuve lo suficientemente cerca, nuestras miradas se encontraron. Sus ojos eran oscuros y profundos, con un brillo que parecía trascender el tiempo y el espacio. Sin mediar palabra, supe que algo había cambiado en mí. Una certeza indescriptible se apoderó de mi ser, como si los hilos que me mantenían anclado a este mundo se hubieran desvanecido.
David me miró con una sonrisa triste en los labios y pronunció las palabras que marcarían mi destino: «Amigo, ya no estás vivo, pero tampoco estás muerto. Eres un viajero entre mundos, atrapado en una dimensión desconocida». Las palabras resonaron en mi mente como ecos lejanos, mientras luchaba por comprender su significado.
Desde aquel encuentro, mi existencia se volvió una extraña amalgama de realidades. Percibía el mundo a mi alrededor, pero también era consciente de que mi presencia era efímera, etérea. Me convertí en un espectador silencioso de la vida de aquellos que aún habitaban el plano terrenal. Observaba las sonrisas, las lágrimas, los amores y las despedidas, todo desde la penumbra de mi nueva condición.
A medida que el tiempo pasaba, descubrí que tenía la capacidad de comunicarme con otros seres en circunstancias similares. Nos encontrábamos en los rincones más oscuros de la realidad, compartiendo nuestras historias y reflexionando sobre el significado de nuestra existencia en este limbo entre la vida y la muerte.
Sin embargo, cada vez que me acercaba a alguien del mundo de los vivos, sentía una extraña incomodidad. Mi presencia parecía perturbar su paz y traer consigo una sensación de angustia inexplicable. Me convertí en un paria, condenado a vagar por los intersticios de la existencia sin poder encontrar mi lugar en ninguna parte.
Con el tiempo, comprendí que mi encuentro con David había sido una señal, una advertencia de que mi tiempo en este estado de transición llegaba a su fin. Me había aferrado demasiado tiempo a la vida que ya no me pertenecía y era hora de despedirme.
En una noche de luna llena, me desvanecí lentamente en la bruma de lo desconocido. Mis pensamientos se desvanecieron y mis recuerdos se desdibujaron hasta convertirse en nada. Me entregué al abrazo del olvido, con la esperanza de encontrar una nueva existencia en algún rincón del vasto universo.
Y así, mi historia se desvanece en las páginas del tiempo, dejando una huella fugaz en la memoria de aquellos que aún habitan los confines de la realidad. Pero si alguna vez te encuentras con un amigo que hace tiempo se suicidó, sé consciente de que la muerte no siempre es el final. Puede que también descubras que, de alguna manera, estás muerto y vivo a la vez, un viajero en el umbral de los mundos desconocidos.
LOS HUESOS DE LAS ESTRELLAS
FicciónLos huesos de las estrellas están más que saciados del deleznable destino de sus calcios.
Bajaremos de las nubes para recobrar decididamente el puesto del sonido en las entrañas, que será la inspiración para disolvernos en los andares fatigados. Arrojaremos al mercader del evangelio y a sus siervas y siervos, sin aguantar la compasión con trágico destino. Convertiremos la asunción en criminales himnos, además de juguete que asciende amarillento y sucio. Desembarcaremos los dientes sobre mares de frutas. Trabajaremos manchados sin desazones sutiles. Amortajaremos mercaderes mientras cierran su horquilla de bárbaras injurias. Habremos sido cosmografía, todos, de calcios estelares, como quiere, añorando la luz, nuestro niño interior hacer astrales viajes a las calciferantes estrellas del pasado.
El calcio que hicieron las estrellas para nuestros huesos no será condenado otra vez por los fusiles.
INT. CÁRCEL
Aventura, FicciónUnas mazmorras en una cárcel. Hay un trono estable y macizo. Hay también una balanza, un carnero, una saeta, un pez, un arpa, un cangrejo, un jarro y una madre que está amamantando un niño. KAPH, una mujer en actitud frontal y simétrica con una túnica roja y un manto azul que sostiene en una mano la balanza y en la otra una espada, lleva una corona con florones en forma de hierro de lanza. Goteras. Balidos de carnero, música de arpa, llantos de niño.
El joven TAU, mientras busca a los Detritor para hacer justicia y acabar con ellos, es encarcelado pero consigue escapar.
Peligros. Amigos y enemigos.
En la cárcel, piden justicia a KAPH RE, mujer severa, justiciera y vengativa, la justicia, equilibrio, serenidad, que diplomáticamente se la niega y les acompaña a la ciudad.
¿Vienes al juicio terrenal para acusar o como acusado?
Si has robado o violado, serás encarcelado.
Tienes que intentar escapar.
En otro caso puedes tu acusarles a ellos.
Tienes que pasar la prueba de fuego de la justicia.
Una elección que delatará tus instintos capitales.
La justicia es administrada por KAPH, la madre de CHETH.
Estancia en la cárcel.
KAPH
En nombre de la justicia, quedas detenido, juzgado y absuelto o condenado según tus obras.
Jugar al zodiaco octonario de los protoindios supone aceptar la prueba de fuego.
Los elementos del mismo son los testigos, jueces y verdugos de KAPH.
El FMI busca nuevos rateros
FicciónEs esencial para el cargo de Presidente del FMI ser un reputado ratero, ha declarado el director de fichajes. Hasta ahora ninguno nos ha fallado, y son imputados, denunciados, condenados, etc. Somos expertos en selección de Presidentes rateros del FMI y lo vamos a seguir haciendo tan bien como hasta ahora.
Directores FMI:
-Strauss-Kahn: acuerdo para librarse de denuncia por acoso
-Rodrigo Rato: 4 años y varios juicios pendientes
-Christine Lagarde: culpable de negligencia en caso de desvío de fondos públicosY el FMI es quien da lecciones para dirigir la economía de este país… pic.twitter.com/FPF1XNtsTL
— Economista Cabreado (@EconoCabreado) October 3, 2018
susansutherlandcruz
Ficción¿Y si no vuelve? ¿Acaso con tu olvido
no la habrás condenado a la ignorancia?
¿Vas a borrar su beso, su fragancia
y ese segundo glorioso que has vivido?
susansutherlandcruz
Ficción¿Y si no vuelve? ¿Acaso con tu olvido
no la habrás condenado a la ignorancia?
¿Vas a borrar su beso, su fragancia
y ese segundo glorioso que has vivido?
Las guerras envilecen por igual a vencedores y…
FicciónLas guerras envilecen por igual a vencedores y vencidos. Los unos, condenados a recordar, los otros, a no olvidar.
Las guerras envilecen por igual a vencedores y…
FicciónLas guerras envilecen por igual a vencedores y vencidos. Los unos, condenados a recordar, los otros, a no olvidar.
PLATO A LA CARTA
FicciónNo. Ahora toca el no. Abajo el murmullo no cesa. Están esos pijos con sus pulseras, sus relojes, sus bolsos de diseño, y su conversación banal. Risas. En la tele esos superhéroes que tanto parece necesitar esta puta sociedad en crisis. El humo sube hasta la ventana disipado en el murmullo incomprensible y se mezcla con el mío. Mujeres rubias, flacas, liberadas, sin oficio ni armadura ríen como caracoles asmáticos mientras las otras putas de la calle las miran como vacas que ven pasar el tren. Ese maldito olor a puro sube hasta mi escritorio. Me duele la espalda, el culo, las témporas, la rodilla que me golpeé esta tarde en el trabajo. Todo el mundo tiene algo malo, dice, tras una carcajada, ese tipo imbécil de abajo. La vecina de enfrente tiene su enorme Mac encendido. ¿Dónde está? ¿Qué piensa? ¿Qué hace? El gato se asoma al balconcito. Mira la gente del bareto-teatro. ¿Cuándo se van?, parece decir. Me siento anestesiada por el murmullo y enciendo otro cigarrillo. ¿Realmente he vuelto a fumar? Jodida mierda. Bendito humo. Humo. Humo. Humo. Mojitos. Cócteles. Sangría. Tinto verano. Vinos y copas. Plato a la carta. Al parecer, ahora el tiempo se mide de viernes a viernes. El resto del tiempo no somos humanos, no vivimos, estamos condenados en un trabajo que no nos gusta, haciendo cosas que nos desagradan para corporaciones anónimas y limitadas. ¿Cómo esperamos crear un mundo mejor así? Tampoco parece importarnos. La vecina de enfrente no tiene cara, yo creo que es una persiana. Sus ojos horizontales miran por las rendijas que dejan las lamas de madera. También respira por ellas, y escucha y huele el pescado. Cada una de esas lamas funciona como un sentido diferente. Sentidos que ni nos imaginamos y que captan las imperceptibles sensaciones ultramundanas que le llegan por todas partes. Sensor de terremotos. Detector de gases etéreos, ondas gamma y temblor de mariposas remotas. Visualizador de ectoplasmas evacuatorios. Localizador de angustias referenciales. Señalador de estanqueoladas irresolubles. Descubridor de parasimpatías. Sonda sinuosenoidal obstruida y catalítica. Visor de cuerdas y partículas elementales. Telecopiador de místicas insufribles. Medidor de superlatividad asidua discontinua y forética… Eso, hasta donde yo sé.
A MI HERMANO AHASVERO
FicciónAquel que vivió su adolescencia como Dios manda, está condenado a repetirla durante toda su vida.
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