Bautismo del topo

Poesía

Éramos seres inmóviles,
como topos que la libertad
cercó con una salvación demasiado estrecha.
Nadie abría la mañana.
La mañana se abría sola,
fingiendo otra vez su oficio.

Permanecí intacto
dentro de mis alucinaciones,
donde el pan no alimenta
y el almuerzo huye
antes de aprender mi nombre.

Tened imaginación,
hermanos de las ausentes trenzas,
para holgazanear entre los ruidos,
donde el frío pronuncia
un latín insignificante
que nadie recuerda
y, sin embargo,
traduce nuestros deseos.

Si me muero,
revolcaré el bochorno
hasta que las fuerzas malolientes
aprendan a quererme.
Daré principio de bautismo
a la rabia,
al vino arrancado del muro,
a la cuadratura imposible
del círculo que insiste
en llamarse verdad.

Ignoro la imagen del mundo.
Apenas conservo
una madre,
unos pocos buenos días,
el tabaco cansado,
la caída que todavía escribe
sobre la arquitectura del pecho.

Vendrá un pelotón
con uniformes de purpurina
a divulgar diversiones respetables.
Yo no abriré la puerta.
Bastará mi sombra,
ese topo último,
excavando hacia arriba,
para demostrar
que incluso la equivocación
puede respirar
cuando nadie la tortura.

TAROT

Ficción

La fuerza del Tarot reside no tanto en su capacidad de explicar y predecir, cuanto en su capacidad para crear combinaciones de historias y universos. En ese sentido es más parecido a un complejo mecano infantil, un juguete para construir mundos, objetos e interpretaciones que un sistema de explicación universal -como muchos de sus estudiosos han pretendido. Que, a veces, la realidad se parezca al Tarot no es una refutación de lo dicho sino, muy al contrario, la confirmación de que la realidad también es una combinación aleatoria de elementos como lo es el propio Tarot. Personalmente prefiero, al igual que Italo Calvino, utilizarlo como juego para la creación literaria que como instrumento profético o interpretativo. Véase, como ejemplo de su potencia creativa, su mapa de conceptos, que permitió a Temístocles de Alejandría llenar cientos de papiros enrollados, por desgracia hoy perdidos, y que yo, el judío errante, leí con avidez de adolescente mientras permanecí como discípulo suyo.

Tarot

Ficción

Como era de temer la psicosis colectiva ha cundido entre la población, no sólo el pánico. El Serpiente, como ahora le llaman los medios de comunicación, ha inoculado su virus destructivo a todos los asesinos de la ciudad. Los asesinatos se suceden en masa y, aunque se ha descartado la autoría de Serpiente en muchos casos, incluso los ajustes de cuentas se firman con símbolos utilizados por el supuesto masacrador.

yoruba

Ficción

Los Odu son un sistema binario cuya base está constituida por los dos símbolos I y O, que dan lugar a los elementos IO, OI, II, y OO, fundamento de la escritura sagrada, y símbolos que se pueden expresar a través de la ecuación: 2 (n) = total. Constituyen los Oju Odú meyis, cuya combinación da lugar a los 256 Omo Odú o Amûlú Odú del Yoruba.