
Mi querida Venus, no sólo le obligaré a aprehender todos los símbolos, también le obligaré a revisitarlos continuamente.

Mi querida Venus, no sólo le obligaré a aprehender todos los símbolos, también le obligaré a revisitarlos continuamente.
Relampaguea en Bangkok. La furia del cielo se abate sobre los rascacielos con eléctricos nervios y mientras espero en la calma de la oscuridad.
Hoy vuelve Marius. Sabremos al fin su teoría.
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