CONDENADO

Ficción

Paso la noche, muerto de miedo y condenado, entre los monstruos de mis sueños: el entrañable, el autor, el follacabras… Dormido entre fantasmas, no entre mis sábanas, pido la tregua y fumo mi camello. Hasta el humo se vuelve espantoso horizonte de agujeritos negros. Por las rendijas de puertas y ventanas, gotas de viento cruzan sin saludar a nadie. Mariposas se creen mis orejas que, de mosquitos llenas, zumban, zumban, zumban… Y acosado por la devoración triforme de estos fénix sin nombre, cuyo prepucio grana busca la media naranja del moflete, mi cabeza cubro con el yelmo o celada de mi almohada.

Microcarta a popi

Ficción

En eso estamos muchos, popi, sin el teclado siento angustia, desazón, algo me falta… estoy empezando a pensar… ¿qué le habrán puesto? Pero no consigo saberlo…
Sin embargo, el otro día, encontré entre las teclas polvo blanco ¿Será una droga? ¡Qué listo Bill Gates! ¡Es el mayor camello del mundo!