La luna renueva

Poesía

La luna llena se asoma
entre las hojas del sauce,
y en el aire flota aroma
de tristeza.

Estrellas fulgura el cielo,
como lágrimas de un niño,
y en mi corazón deseo
volar lejos, volar lejos…

La noche es fría y oscura,
el viento sopla con fuerza,
y en mi mente una figura
de tristeza.

Más la luna se despierta…
Mi poesía sigue viva,
y en cada verso que escribo
mi espíritu se renueva.

ANTI BELLUM

Ficción

Mientras crecen enfurecidos los fusiles,
bien disfrazados de sonoros sauces,
resurgen, cantando himnos patrióticos,
esos mártires y poderosos pelotones
que aman la beatitud del condenado
y encantan a las ortigas del pillaje
sobre el incienso impuro y sacro
que reavivan caritativos cerdos
-como alimañas aldeanas y crueles-
y marchan tras violentas quimeras,
desembarcando en tierra de embriaguez,
en la herrumbre que dejan los gusanos
al escapar de sus entrañas bochornosas,
en las decapitadas cabezas del caballo.

Among the willows

Poesía

Among the willows, withered and forlorn,
where the wind whispers its lament,
the bonds of love slowly unravel and mourn,
and in my lips, sorrow finds its ascent.

Love, like a leaf falling into the abyss,
fades away in shadows of sadness,
and in the silence, despair persists,
slowly dying, bereft of its gracefulness.

In each branch that dances with the breeze,
I perceive the echo of a lost love,
a connection wilting, devoid of ease,
hidden in the cold air, undreamed of.

The willows, witnesses to our agony,
envelop us with their weeping arms,
reflecting the melancholy in their spree,
of two souls unearthing love’s charms.

No more whispers or sweetness remain,
only the echo of a love’s demise,
and among the willows, in mournful strain,
the passion once blossomed now lies.

I yearn for those days of radiant sun,
when love surged through our veins,
but now only distant ashes are spun,
and memories deep in my soul remains.

The wind among the willows sighs in vain,
and my eyes shed tears in confusion,
for the love that was, lost in autumn’s reign,
plunging my heart into a sad seclusion.

Oh, sorrowful willows that weep at dawn,
the farewell hides within their boughs,
as my heart dissipates in a final yawn,
and departing love becomes wounds.

Among the willows, dreams fade away,
and in the void, my tears descend,
for when love starts to wane and sway,
the soul tears apart, pain to no end.


Tra i salici, appassiti e tristi,
dove il vento sussurra il suo lamento,
i legami d’amore si dissolvono, amore mio,
e nella mia bocca si annida la sofferenza.

L’amore, come una foglia che cade nell’abisso,
svanisce nell’ombra della tristezza,
e nel silenzio sboccia l’angoscia,
morendo lentamente, senza nobiltà.

In ogni ramo che danza con il vento,
percepisco l’eco di un amore perduto,
un legame che appassisce, senza respiro,
e nell’aria fredda si nasconde.

I salici, testimoni della nostra agonia,
con i loro rami piangenti ci avvolgono,
riflettendo nel loro sguardo la malinconia,
di due anime che sotterrano l’amore.

Non restano che sussurri e dolcezza,
solo l’eco di un amore che svanisce,
e tra i salici, in amarezza triste,
si estingue la passione che un tempo fioriva.

Mi mancano quei giorni di sole radioso,
quando l’amore solcava i nostri corpi,
ma oggi restano solo ceneri lontane,
e nell’anima, i ricordi più profondi.

Il vento tra i salici sospira invano,
e le lacrime dei miei occhi si confondono,
perché quando l’amore si perde,
l’anima si strappa e il dolore si accende.

Oh, tristi salici che piangono all’alba,
nelle loro fronde si nasconde l’addio,
mentre il mio cuore svanisce nel cadere,
e l’amore che se ne va diventa ferita.

Tra i salici, svaniscono i sogni,
e nel vuoto, le mie lacrime scendono,
perché quando l’amore si va perdendo,
l’anima si dilania e il dolore si accende.


Entre los sauces, marchitos y tristes,
donde el viento susurra su lamento,
los lazos del amor se disuelven, amor mío,
y en mi boca acecha el sufrimiento.
El amor, como una hoja que cae en el abismo,
se desvanece en la sombra de la tristeza,
y en el silencio florece la angustia,
muriendo lentamente, sin nobleza.
En cada rama que baila con el viento
percibo el eco de un amor perdido,
un vínculo marchito, sin aliento,
y en el aire frío se esconde.
Los sauces, testigos de nuestra agonía,
con sus ramas llorosas nos envuelven,
reflejando en su mirada la melancolía
de dos almas que entierran el amor.
No quedan más que susurros y dulzura,
sólo el eco de un amor que se desvanece,
y entre los sauces, en triste amargura,
se extingue la pasión que un día floreció.
Echo de menos aquellos días de sol radiante
cuando el amor surcaba nuestros cuerpos
pero hoy sólo quedan cenizas lejanas,
y en el alma, los recuerdos más profundos.
El viento en los sauces suspira en vano
y las lágrimas en mis ojos se empañan,
porque cuando se pierde el amor,
el alma se desgarra y se enciende el dolor.
Oh, tristes sauces que lloran al alba
en sus ramas se esconde el adiós,
mientras mi corazón se desvanece al caer,
y el amor que se va se convierte en herida.
Entre los sauces, los sueños se desvanecen
y en el vacío, caen mis lágrimas,
porque cuando el amor se pierde,
el alma se desgarra y el dolor se enciende.

La luna renueva

Poesía

La luna llena se asoma
entre las hojas del sauce,
y en el aire flota aroma
de tristeza.

Estrellas fulgura el cielo,
como lágrimas de un niño,
y en mi corazón deseo
volar lejos, volar lejos…

La noche es fría y oscura,
el viento sopla con fuerza,
y en mi mente una figura
de tristeza.

Más la luna se despierta…
Mi poesía sigue viva,
y en cada verso que escribo
mi espíritu se renueva.

Oh primavera

Ficción

Oh primavera del beodo, que seguirás erguida
mientras huelo las engañosas centellas de las aguas
que armé de perfección, basta.

Nadie con eróticos devaneos de multitud arrancará
mi cabellera para esa araña
que desea las violetas que me reavivan;
ni romperé los sauces de los que escapamos,
por ello, de las puertas del desierto y sus pesares.

SOLVE ET COAGULA

Ficción

Oh, exclama, como nunca,
mientras este demonio lleve miseria
sin razón, que a otra ciudad o
tiempo marche con deseo ingrato
entre la bruma para
cuajar lágrimas deshechas
pero súbitamente
maraville su riqueza.
Por ti, cada caída en el fango,
la fuerza del camino, tu amante
despojada de vestimenta,
mas pronto todo el aguardiente
de satán, que causa esa visión,
querrá este tiempo
de pillaje, no santo.
Adorar la miseria de occidente
La novela que enciende
Su última hoguera y
cultiva la domesticidad
al solicitar mi abominio,
que alguien tiene ya dorado,
por enternecidos estados.
Mi desenfreno llora, pero
Sigue adelante su alegría,
asumiendo que está condenada,
y continúa haciendo oler al pueblo
con el sauce de las multitudes.