Salvaje

Ficción

Encelado como un potro salvaje
te acercas con la lanza
del caballo enamorado y travieso
y en la pradera de la cama
hacemos de jinetes desbocados.
Me cubres de pétalos de rosa.
Me cubres y descubres…
Me descubres de ropa
y de pesares…
Y me cubres.

ÁGUILA

Ficción

(por Paco Pepe)

Que remonte su vuelo, que te lleve
tu latido de águila a la altura;
yo que intento volar en esta oscura
noche, te siento cerca, eterno, leve.

Firme es tu voz de estrella, y es de nieve
tu respirar del alma !Qué segura
tu soledad! ¡Qué fiel cabalgadura
para mi azul jinete, lento y breve!

Vuela, conquista el aire y lleva el pecho
de la ansiedad celeste en la mirada
siembra de luz la tierra a cada trecho.

Vuela, Imdugud amigo, y sé la espada
para la oscura sed; rómpete el lecho,
se corazón, se estrella, se morada.

(con cariño, feliz cumpleaños)

Gregueriótica fundamental. Cuestión 3:

Ficción

¿El orgulloso derretir de perros frescos que montan, como machos de fálico levantamiento, los cementerios que van cazando, pulsan severos, entrando en erupción, mientras el reino excreta, la seca suciedad del flust respirado, rápido y blanco en la masquerade manchada, rubicunda o nerviosa… o bien ya no respiran, sobre los ataúdes mojados, los gritos de palma clara y sin nombre, pero presumen de mariquita maternal, profunda, débil, frívola… cuando la palma amablemente de rubor destella, sobre los jinetes enojados y orgullosos de los árboles espinosos del abedul que silba y se rompe los labios de las hojas muertas?

ERRANTE MAR

Ficción

No brama ya la bruma,
mas se oye el clamor
de horizontes de espuma nacarada,
de cascos y jinetes enturbiados
en sombrías y atroces soledades,
extravagante cabalgar sobre tinieblas,
suave rumor del aire, escalofrío…
Se desprenden las voces
de la triste neblina fantasmal
y queda el mar -tan solo el mar-
errante cementerio del marino.