Rojo

Ficción

Galardonada con seis premios Tony (incluido el de Mejor Obra) y representada en medio mundo desde Chile hasta Japón, Rojo constituye el mayor éxito teatral del dramaturgo y guionista John Logan (Gladiator, El aviador, Skyfall). Es la primera vez que se representa en escenarios españoles en una coproducción del Teatro Español y Traspasos Kultur / La Llave Maestra.

Bajo la incisiva mirada de su joven ayudante, y disparando palabras como dardos, Rothko pinta un certero retrato de su visión del arte, de la vida y de la muerte a la que no quiso esperar. Mark Rothko, uno de los grandes representantes del llamado Expresionismo Abstracto, se enfrenta al que quizá es su mayor reto profesional y su peor dilema ético: pintar una serie de murales, extraordinariamente bien pagados, que deberán decorar el elitista restaurante Four Seasons de Nueva York. Es el principio de la decadencia, pero el tormentoso creador se niega a aceptar que un nuevo movimiento, el Pop Art, acecha dispuesto a pisotear su legado tal y como su generación hizo con los cubistas que la precedieron.

Muy recomendable propuesta teatral, especialmente si alguna vez te has preguntado por el arte y su sentido.

Federico García Lorca. Yerma

Poesía

Hay almas que uno tiene ganas de asomarse a ellas como a una ventana llena de sol.

Federico García Lorca (1898-1936) fue un poeta, dramaturgo y director de teatro español que es ampliamente considerado como uno de los escritores españoles más importantes del siglo XX. Lorca nació en la ciudad del sur de España, Granada, donde creció en una familia acomodada que alentó sus intereses artísticos.

La poesía de Lorca se caracteriza por su lirismo y su exploración de temas como el amor, la muerte y el mundo natural. Algunas de sus colecciones de poesía más famosas incluyen «Romancero Gitano» (1928) y «Llanto por Ignacio Sánchez Mejías» (1935), que tuvieron una gran influencia en el mundo literario español.

Además de su poesía, Lorca también fue un aclamado dramaturgo. Sus obras más famosas incluyen «Bodas de sangre» (1933), «Yerma» (1934) y «La casa de Bernarda Alba» (1936), todas las cuales exploran temas de amor, deseo y represión en la sociedad rural española.

Trágicamente, la vida de Lorca fue truncada por la Guerra Civil española, que estalló en 1936. Lorca, que era abiertamente homosexual y estaba asociado con la política de izquierdas, fue arrestado por las fuerzas nacionalistas y ejecutado sin juicio en agosto de 1936. Su muerte sigue siendo objeto de controversia y especulación hasta el día de hoy, y su legado como uno de los grandes escritores de España sigue siendo celebrado en todo el mundo.

Yerma

Escrita entre 1933 y 1934 y estrenada en Madrid en diciembre de este último año, Yerma sintetiza la riqueza del universo lorquiano. Poesía, música, escenografía y plástica se conjugan en una obra que, a caballo entre la tradición y la innovación, representa una de las cimas del teatro español contemporáneo. El autor definió su obra como «la imagen de la fecundidad castigada a la esterilidad», dentro de ese dramático juego universal en el que se mueven sus criaturas: la oposición entre las fuerzas de la vida, destinadas a la libertad, y la opresión, hasta la muerte, que sobre esas fuerzas se vuelca.

Ahora todo es noche. El gran teatro de La Zaranda

No ficción

Hay muchos tipos de teatro. Hay también, expresado de forma simplista, teatro bueno y teatro malo. Y más allá de las definiciones o categorizaciones fáciles, nos encontramos en contadas ocasiones con la esencia del teatro, con el espíritu de lo teatral como acto de liturgia, aquello que algún creador denominó el teatro sagrado, y al que solo unos pocos pueden acceder, pues es un territorio en el que no entran en juego los recursos efectistas, las vanidades de directores de escena o dramaturgos que necesitan colocarse por encima del propio acto creador, ni las piruetas exhibicionistas de aquellos que, incapaces de entender el texto teatral, tanto el literario como el espectacular, se dedican a encubrir su falta de preparación intelectual y artística y su impericia de artesanos con posicionamientos escénicos vacíos de contenido. El gran teatro solo está al alcance de unos pocos sabios, que, paradójicamente, en este país, y en otros de nuestro entorno mediterráneo, suelen ser recluidos al olvido, obligados a vivir en la oscuridad, a enfrentarse al exilio de los creadores en su propia tierra, porque son molestos para los mediocres burócratas que ostentan un mínimo poder, porque resultan incómodos por su capacidad crítica y su clarividencia para destapar la inmundicia de una sociedad cada vez más ignorante, más entregada al gesto superfluo y al postureo de las redes asociales, que se fotografía ante la imagen vanidosa de su yo vacío de ideas y contenidos y que ni siquiera se plantea, porque no puede o no sabe, en ningún caso porque no se atreve, quién es ese yo que pone morritos en Instagram mientras se fotografía en un teatro fingiendo que ve, porque tampoco saben que el teatro es el arte de ver, de verse viendo.
Pocas veces ya me estremezco en un teatro, y mucho menos se me pone la piel de gallina como me sucedió ayer viendo Ahora todo es noche, el espectáculo de La Zaranda, que no es una obra más, es un jalón en su carrera y en el teatro español, por su intensidad, su autenticidad, su hermosura artística, teatral, pictórica, por su profundidad simple, y por ser un auténtico canto a la esencia del teatro. En Ahora todo es noche late como nunca el espíritu del gran Juan Sánchez, desde el recuerdo, pero no desde la nostalgia, y brilla como en sus mejores momentos, que no han sido pocos, el texto de Calonge, el trazo sabio, pictórico, teatral, rítmico, de Paco el de La Zaranda, y la inigualable interpretación del propio Francisco Sánchez, de Enrique Bustos y de Gaspar Campuzano. Auténtico teatro que sale de las tripas, del alma misma de gente que no solo ama el teatro sino que son la reencarnación del teatro mismo. Y ya no son, desde su inestable atalaya, de la Andalucía baja, ni de la España mediana, ni siquiera como se califican ahora de ninguna parte, como terminan siendo los cómicos auténticos, ahora son ya de todas partes, ahora son patrimonio teatral de la humanidad.
Quien quiera acercarse a la comprensión del auténtico teatro, no se pierda este espectáculo de La Zaranda, Ahora todo es noche, del 19 al 29 de abril en el Teatro Español de Madrid.

Javier Bravo

Últimos golpes

Ficción

Tres razones, principalmente, os pueden sacar de casa y acercaros al teatro a ver la obra que os sugiero. Si os interesan las propuestas sobre temas sociales candentes y que os ayuden a la reflexión más allá de las meras y crudas noticias. Si os gusta compartir experiencias que no os dejen impasibles y, tercera pero esencial, si disfrutáis con puestas en escena sencillas y con garra, de las que no te dejan indiferente.
La obra es Últimos golpes, dirigida por Fernando Calatrava, en la que la actriz Beatriz Grimaldos interpreta a una mujer, víctima de la violencia de género, que decide armarse de valor para poner fin a un largo camino de violencia y humillación.
Se representará en el Teatro Galileo durante todo el mes de abril dentro del proyecto dramatúrgico Los martes fronterizos que dirige Sanchís Sinisterra y que también es el autor del texto de esta obra.