Paro Un árbol a mi izquierda El árbol…

Ficción

Paro. Un árbol a mi izquierda. El árbol es muy bonito, pero está rodeado de papeles, latas, cacas y una zapatilla negra roía por el tiempo y el abandono del mismo árbol.
Claro es donde aparcan coches y como no cuesta dinero, esta abandonao tó, como el árbol, como los papeles, como las latas, como las cacas, como la zapatilla negra y como mi coche ahora. Y lo digo en serio.

LOLITA LEVINE

Ficción

Bajo la Estación de S. Lázaro ha transcurrido la historia de esta mañana. Tras hacer una obligada visita a los servicios, he podido observar el trasiego de gente. Eclipsada tras mi taza de té, esperé paciente. Un chivatazo, que parecía bastante fiable, me alertó de una posible nueva actuación estelar de nuestro hombre. He contemplado fugas, carreras, abandonos de sombreros de paja, cruces precipitados… pero nada de acción por su parte, ningún intento de homicidio, y ni siquiera los habituales robos y tirones. De pronto, una nota ha aparecido en mi mesa: «PAUL SARRASIN».

Sarrasin, Paul

Ficción


Bajo la Estación de S. Lázaro ha transcurrido la historia de esta mañana. Tras hacer una obligada visita a los servicios, he podido observar el trasiego de gente. Eclipsada tras mi taza de té, esperé paciente. Un chivatazo, que parecía bastante fiable, me alertó de una posible nueva actuación estelar de nuestro hombre. He contemplado fugas, carreras, abandonos de sombreros de paja, cruces precipitados… pero nada de acción por su parte, ningún intento de homicidio, ni siquiera los habituales robos y tirones.

CAPITÁN

Ficción

Hagamos inventario de los días
en que tras los cristales recalamos,
después de mil periplos:

Hubo también naufragios e islas solitarias
en nortes desolados y finitos.

Hubo también metáforas prestadas
e incendios imparables

Hubo también, y siempre habrá,
helénicos triunfos y abandonos cautivos.

Inventario

Ficción

Hagamos inventario de los días en que tras los cristales recalamos, después de mil periplos:…

…Hubo también naufragios e islas solitarias en nortes desolados y finitos.

Hubo también metáforas prestadas e incendios imparables.

Hubo también, y siempre habrá, helénicos triunfos y abandonos cautivos.