Brothers in arms

Ficción

Ante tanto bendito, mi hermano y yo, nos hemos visto obligados a beatificar y santificar a nuestros hermanos más recalcitrantes:
S. Fermín, por sodomizar a los toros de Pamplona (aunque ahora los que se corren son los toros)
Sta. M. Goretti, por hacer películas porno-gore, snuf movies y demás vísceras, todos los días en las noticias.
S. Marcial, por sus desfiles enculatorios y patrióticos.
S. Justino, por su estrecheces mentales y espirituales, que no materiales.
S. Celestino, por mediar entre los amantes (a uno le daba por detrás y a otro por delante)
S. Pascual Bailón, por beberse todo el riveiro y quemar sus bosques en Galicia, después del delirium tremens.
S. Isidro Labrador, por no ser alcalde, en lugar de otros paracas, y por dedicarse a cultivar el hambre en vez de los pepinos.
S. Florián y S. Floro, por desvirgar adolescentes ya sea física o mentalmente (o sea, como todos los curas)
S. Zenón, por darse esos atracones y grandes cenas, que, sobretodo, llevan a las sepulturas a los que no comen.
Sta. Leocadia, por esparcir el gas de la risa en los campamentos de refugiados.
Sta. Bárbara, no por estar como un tren, sino por hacerlos explotar.
….
Y todos los santos y santas de la jodida Tierra… Pregate per noi !

Noi consacriamo questi nuovi servitori della Chiesa!

SOMEWHERE

Ficción

Desde aquel once de septiembre, Manuel –en que salimos espitados desde las torres gemelas a este cielo, mientras nos concedían la hipoteca– han pasado ya cinco años. Cinco largos años que damos vueltas en el aire intentando que nos dejen entrar en algún paraíso celeste. En los paraísos de Alá no nos dejan por occidentales y en los cielos cristianos por falta de pago. Estamos condenados a vagar por este cielo abismal que nos hemos fabricado nosotros. Pero ¿por qué no podríamos nosotros? ¿Por qué? ¡También nosotros somos pájaros de cuidado!

«Somewhere over the rainbow

skies are blue

bluebirds fly

Why, oh, why can’t I?»