Águila
Nocturno
FicciónOigo música para llamar al silencio;
esta noche lo invoca el canto de los grillos
que se ocultan detrás del escombro del parque.
Que se hospedan aquí pese al brutal rugido
de la ciudad que sin razón amamos
y que ya es imbatible en su fracaso.
Julio exhala su ardor rojo y noctívago
y es como si en su combustión anunciase
que hemos de estar para algo más en esta vida.
Para algo más que una ilusión invicta
entre el arbusto cuajado de espliego y la palabra.
Para no siempre ceder ante las cosas del mundo
que a menudo significa renunciar a ser libres.
¿Cómo entender si no el prodigio del martín pescador,
del águila o la libélula sobrevolando el pantano?
¿Cómo explicar el milagro de la música
prendido en los zapatos de baile de un mendigo?
Esa misma música me dice:
Oscura incertidumbre que resuelta
por la noche nos acosas
sin dejar rastro en el tiempo.
No es posible buscar desde el abismo.
Una pletórica indulgencia encuentro a cambio,
densa y estéril como frutos de arizónica
que liban las polillas embaucadas por su olor.
-un olor que se masca como goma arábiga-
Ni el disco solar ni la noche me alumbran,
ni me habla tu voz por ningún recodo
pero tampoco, has de saber,
se ensombrece la hora del relevo.
Federico Leal (De Toma de tierra)
Esas cobardes gallinas que gritan prudentes ¡centro…
FicciónEsas cobardes gallinas que gritan prudentes:
«¡centro!, extremos huelen» y pican en el patio
que a la derecha se impone desde Europa,
falsos demócratas que vinieron del establo,
más bien caverna, de la España del águila y
cuyos polluelos arrastran el culo por las instituciones
de la nueva farsa España.
O los republicanos reconvertidos
en sanguijuelas que se pegan a la corona,
zorra dorada que vigila desde el trono
su dominio ignorante y apestoso,
olor a podrido de transición,
la mano de Franco todavía campante
¿y ellos? socialistas sin socialismo, parasitismo.
Y tantos otros que husmean
con sus hocicos por fuera del espectáculo,
esperando la oportunidad del salto,
unos no pueden en su descarrile al centro,
otros, viejas caras con aspecto nuevo
que repican sus gemidos en la CEOE.
Así el nuevo domingo irás a votar
con oportunidad de algo,
entonces irá a pasar la institución
a otras pocas manos ¿y el dueño del corral?
riendo en su dorado manto.
El que quiera volar como un águila que…
FicciónEl que quiera volar como un águila que no viva rodeado de pavos.
El que quiera volar como un águila que…
FicciónEl que quiera volar como un águila que no viva rodeado de pavos.
Tuve ganas de…
FicciónTuve ganas de sentir el águila de mis antepasados
para reconciliarme con el mundo…
cita necesaria
Serpiente y águila
Ficciónsigna
Poesía
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