Anclada al corazón de las ciudades
la bruma de los nombres olvidados.
Dos ríos, uno blanco, el otro rojo
vuelven a sus orillas allá abajo,
aquí arriba, la intimidad del monstruo,
la del ángel cosido a su quirófano.
Me gusta esto:
Me gustaCargando...
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.