Lejos queda el cabrillear del mar, el aguado trisar de los vencejos, los soles dormidos en los arrozales, la paz de las aceras, el ritmo adiestrado.
Trueno, fragor, trallazo,
Mi ciudad empieza a arder.
Me gusta esto:
Me gustaCargando...
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.