La tarde transcurre así
Entre tonta y gris
Que sencillo sería pintarla de colores si yo supiera
Pero el ineludible devenir de la vida empuja y empuja
Empuja y empuja
Hacia no se sabe dónde
La cabellera de un hombre se asoma por la ventana de un coche
Sonríe
De repente ilumina esa tarde que se estaba volviendo verde oliva
(21 de marzo)
¡Feliz día de la poesía!