El laberinto

Poesía

Esa era la clave, había que recorrer todo el laberinto para poder escapar de él. Era necesario ser sistemático, cualquier olvido nos mantendría indefinidamente allí. Además, no todos los pasillos estaban abiertos, había que crear las puertas entre ellos, lo que aparte de una gran intuición e inteligencia requería una gran dosis de suerte.

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