Desde el centro de lo lejos

Ficción

En este lugar sin nombre, donde sólo corre el viento, en este solar sin adjetivos, olvido de las lluvias estación a estación, la tierra más amante de lo pleno, contemplada desde su inmenso centro, es cabal desdicha de la distancia.
Aliento tras aliento veo perecer sus huesos a la sombra, sin pronunciar palabra, resecada la boca, como un cadáver ya verdadero.
Y aún quiere amar la vida. Tal vez mañana soñará himeneos de estrellas, pero él está en el centro, en el mismísimo centro de lo lejos.

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