¡Cuántos «So-and-so is no longer available» he visto ya! —dijo el judío errante, presumiendo de su inglés.
Judío errante
¡Cuántos So and so is no longer…
Ficción¡Cuántos «So-and-so is no longer available» he visto ya! —dijo el judío errante, presumiendo de su inglés.
Oh blogsiana
FicciónYo quiero, negra, el Gráfico donde se reproducen chicas de estupendos pechos que aplacan el fuego del Judío errante. Fuente de amores crueles y arándanos vocales en que prazsky confía. El álamo, oh blogsiana, que, como Espada rota, apunta en todas direcciones sus 35 gramos.
LOLITA LEVINE
FicciónDON SEBASTIÁN, nombre en clave de otra de las víctimas del rey de los asesinos. La víctima era también conocida como Judío errante. El Serpiente ha destruido todos los sistemas electrónicos que le mantenían vivo.
Sebastián, don
FicciónNombre en clave de otra de las víctimas del rey de los asesinos. La víctima era también conocida como Judío errante. El Serpiente ha destruido todos los sistemas electrónicos que le mantenían vivo.
Sebastián, don
FicciónNombre en clave de otra de las víctimas del rey de los asesinos. La víctima era también conocida como Judío errante. El Serpiente ha destruido todos los sistemas electrónicos que le mantenían vivo.
LOLITA LEVINE
FicciónDON SEBASTIÁN, nombre en clave de otra de las víctimas del rey de los asesinos. La víctima era también conocida como Judío errante. El Serpiente ha destruido todos los sistemas electrónicos que le mantenían vivo.
España
FicciónHe vivido en muchos países -ya fueran reinos, imperios o repúblicas- pero ninguno como España, aparte quizás de Italia -por supuesto-, dejó más profunda impresión en mi ser incorruptible de judío (h)errante y, a veces, melancólico.
He vivido en muchos países ya fueran reinos…
FicciónHe vivido en muchos países -ya fueran reinos, imperios o repúblicas- pero ninguno como España, aparte quizás de Italia -por supuesto-, dejó más profunda impresión en mi ser incorruptible de judío (h)errante y, a veces, melancólico.
Epitafio del Judío Errante
PoesíaHablar siempre por uno mismo,
pedir lo que uno anhela a quien lo puede dar,
dar siempre lo que puedas,
decir sí,
decir no,
sinceramente enmudecerse,
ponerse meta y seguir la línea recta.
27 de abril
The Author
Ficción56 A.C.
Nace -algo maldito ya- en Galilea, donde sus padres -emigrantes egipcios- le abandonan tempranamente.
56-45 A.C.
Es educado en el noble oficio de zapatero por el gremio de zapateros judíos que lo encontró abandonado.
33 D.C.
Insultó a Jesús durante la crucifixión, por lo que este lo condenó a «errar hasta su retorno».
«Un zapatero judío llamado Ashaverus tenía un pequeño comercio cerca del sitio donde pasó Jesús con la cruz a cuestas. Le negó a Jesús que descansara un momento y le golpeó con una herramienta, al tiempo que le decía: «¡Camina!». Jesús entonces le maldijo: «Yo ahora voy a descansar, pero tú vas a caminar hasta que yo vuelva». Desde entonces aquel judio comenzó a recorrer la Tierra y sus pies cansados jamás pudieron detenerse, porque las palabras de Jesús lo impulsan a caminar hasta el día del Juicio Final, en que será enviado al infierno eterno.
Dicen unos.
Un judío llamado Cortafilo era el portero de Pilatos. Durante el juicio, cuando sacaron al Mesías de la presencia del gobernador romano, Cortafilo le clavó un puñal en la espalda, gritándole «¡Camina!». Jesús le respondió: «El Hijo del hombre se va, pero tú esperarás a que Él vuelva».
Después Cortafilo se convirtió al cristianismo y fue bautizado por Ananías, recibiendo el nombre de José; pero debido a la maldición continúa su peregrinación por el mundo.
El judío errante sólo lleva cinco monedas de cobre, hay incluso quien afirma que lo ha visto en cualquier parte del mundo. Un autor de la Edad Media estableció que cada cien años el maldito sufre una terrible enfermedad de la que se recupera pues no puede morir sino hasta que regrese Jesús.
Dicen otros.
Durante muchos años, D.C.
Por ejemplo, fue visto en Hamburgo en 1547; en España en 1575; en Viena en 1599; en Lubeck en 1601 y 1603; en Praga en 1602; Baviera en 1604; en Bruselas en 1640 y 1774; en Leipzig en 1642; en Paris en 1644; en Stamford en 1658; en Astrakán en 1672; en Munich en 1721; en Altbach en 1766 y Newcastle en 1790. La última aparición mencionada parece haber sido en los Estados Unidos en el año 1868, visitando al mormón llamado O’Grady. Posiblemente, este último era un impostor que se hacía pasar por el Judío Errante.
Actualidad.
Vive castigado por su atrevimiento a errar por la tierra hasta la segunda venida de Jesús.


THE AHASVERO SECRET WORDS
Ficción56 A.C.
Nace -algo maldito ya- en Galilea, donde sus padres -emigrantes egipcios- le abandonan tempranamente.
56-45 A.C.
Es educado en el noble oficio de zapatero por el gremio de zapateros judíos que lo encontró abandonado.
33 D.C.
Insultó a Jesús durante la crucifixión, por lo que este lo condenó a «errar hasta su retorno».
«Un zapatero judío llamado Ashaverus tenía un pequeño comercio cerca del sitio donde pasó Jesús con la cruz a cuestas. Le negó a Jesús que descansara un momento y le golpeó con una herramienta, al tiempo que le decía: «¡Camina!». Jesús entonces le maldijo: «Yo ahora voy a descansar, pero tú vas a caminar hasta que yo vuelva». Desde entonces aquel judio comenzó a recorrer la Tierra y sus pies cansados jamás pudieron detenerse, porque las palabras de Jesús lo impulsan a caminar hasta el día del Juicio Final, en que será enviado al infierno eterno.
Dicen unos.
Un judío llamado Cortafilo era el portero de Pilatos. Durante el juicio, cuando sacaron al Mesías de la presencia del gobernador romano, Cortafilo le clavó un puñal en la espalda, gritándole «¡Camina!». Jesús le respondió: «El Hijo del hombre se va, pero tú esperarás a que Él vuelva».
Después Cortafilo se convirtió al cristianismo y fue bautizado por Ananías, recibiendo el nombre de José; pero debido a la maldición continúa su peregrinación por el mundo.
El judío errante sólo lleva cinco monedas de cobre, hay incluso quien afirma que lo ha visto en cualquier parte del mundo. Un autor de la Edad Media estableció que cada cien años el maldito sufre una terrible enfermedad de la que se recupera pues no puede morir sino hasta que regrese Jesús.
Dicen otros.
Durante muchos años, D.C.
Por ejemplo, fue visto en Hamburgo en 1547; en España en 1575; en Viena en 1599; en Lubeck en 1601 y 1603; en Praga en 1602; Baviera en 1604; en Bruselas en 1640 y 1774; en Leipzig en 1642; en Paris en 1644; en Stamford en 1658; en Astrakán en 1672; en Munich en 1721; en Altbach en 1766 y Newcastle en 1790. La última aparición mencionada parece haber sido en los Estados Unidos en el año 1868, visitando al mormón llamado O’Grady. Posiblemente, este último era un impostor que se hacía pasar por el Judío Errante.
Actualidad.
Vive castigado por su atrevimiento a errar por la tierra hasta la segunda venida de Jesús.
Debe estar conectado para enviar un comentario.