… el que me contó el hermano de Anselmo y que yo ando haciéndo conocer por todas partes, porque así aprovecho para ir leyéndo…lo ves? Lo escribió en el suelo desde Ushuaia hasta Kabul. Si será largo que todavía no ha empezado y ya vengo por acá!
arte
De HelArte
FicciónUnas veces conviene helarte por el arte y otras el arte por helarte.
Referencias
FicciónPor lo general, cuando recuerdo el día en que terminaron las guerras internas, tengo la impresión de haber hecho el mismo recorrido que el día en que Petra vino a visitarme a mi casa y se quedó plantada en la puerta de la calle.
Desde la bifurcación, era difícil encontrar otra vez el camino de vuelta a casa. Afortunadamente mi orientación era entonces más instintiva que lo es ahora y, tras varios días, logré llegar al pueblo. La guerra hacía estragos allí también y no pude quedarme durante mucho tiempo. No lograba mi objetivo. El país arrasado, Petra de nuevo perdida o quizás algo peor. Aunque yo bien sabía que era muy capaz de sobrevivir en las condiciones más extremas, no estaba ahora tan segura. Todos perdimos parte de nuestros instintos. Eramos más débiles ahora. Pregunte de nuevo por Petra, antes de mi partida, y nadie me dio señales de ella. Había perdido definitivamente todas las referencias.
Aprender el arte de la greguería es una…
FicciónAprender el arte de la greguería es una cuestión antiaforismológica.
Aprender el arte de la greguería es una cuestión antiaforismológica
FicciónSi quieres hacerte el Robinson siempre habrá un…
FicciónSi quieres hacerte el Robinson siempre habrá un maldito Viernes para fastidiarte.
Si quieres hacerte el Robinson siempre habrá un maldito Viernes para fastidiarte
FicciónMientras la estrella asciende…
FicciónMientras la estrella asciende,
que algún mañana perderé de vista,
y el pálido santón es devorado
y manchado por náufragos y muertos
en suave y continua ejecución marina,
bendeciré sin salud nuestra gran carga,
aunque consuele los delirios
de aquellos semejantes que,
para atar y desatar los movimientos,
hallé suaves.
Haya una parte alzada, empero,
en mi hora mala,
que estando espléndidas,
serán mañana bendecidas.
¿Quieres cambiar el mundo Deja de salir como…
Ficción¿Quieres cambiar el mundo? Deja de salir como vaca a caminar de una punta a la otra de la ciudad cada vez que te lo piden. Yo sé que esas marchas son buenas para conocer chicas revolucionarias, pero esa no es la idea; la idea es cambiar el mundo. Y para cambiar el mundo, lo que hay que hacer es jugar a la Ley. ¿Has jugado al ajedrez? Pues, el ajedrez, tiene unas reglas; tú no ganas la partida volteando al rey opuesto con el dedo, ¿sabes? Claro que lo sabes. Para cambiar el mundo tienes que poner al Estado a trabajar a tu favor; lo curioso del caso (y es igual en el ajedrez) que para currar a tu favor, el Estado tiene que hacerlo en su propia contra. Paradojas. Entonces, punto 1: te vas a un CAP, haces que te visite un médico, al salir te darán una factura informativa (o te la enviarán a casa). Punto 2: teniendo la prueba en la mano, te juntas con tus amiguetes, que han hecho eso mismo que tú de ir al CAP (porque se notan como los cojones más hinchados que de costumbre; las señoritas, que elijan su propia dolencia) y esos amigos se juntan a su vez con otros amiguetes más (unos que tú ya ni conoces), y así, y así, y así, y más, más y más, como cuando en esas noches de verano, sudorosos, los seres humanos se contentan impactando una pelvis contra la otra, y se le entregan todas las facturas informativas a un abogado que, a su vez, solicita vía judicial al Estado que, ya que esto de las facturillas informativas es «legal», tú, como ciudadano legal que eres, quieres la factura informativa de TODO lo que el estado se gasta en ti. Como el pequeñísimo Estado que hoy tenemos puede mentir (u omitir) de palabra al viento pero no en los papeles oficiales, el estado tendrá que contarte lo que se gasta, cada fucking vez que lo haga, y cada vez te dará más pruebas con las que presentar más demandas. Si te da pereza hacerlo te entiendo, pero luego no me vengas a hablar de que la cosa está mal y hay que cambiar el mundo. Y si de veras tienes las pelotas más hinchadas que de costumbre y no quieres ir al CAP a que te visiten, te paso la receta de mi abuelo: llenas el bidet con agua helada, te sientas, y los pones a remojar. Besos.
Poética purpúrea
FicciónEscondedme en la mezcla
de tétricas o silvestres ambiciones
en que, purpurina, arde la existencia;
por lo demás, dejad millones de harapos
a esos individuos saqueadores.
A vueltas viajaremos
al pillaje o al cobijo penetrante
pero armad en silencio mis pulmones
pues sólo me reanima hacer poesía,
el sexo o el amor, según que día;
sentir que cualquier inocencia es juventud…
no puedo describíroslo mejor,
mas con muecas entonces,
tranquilos, conozcamos
como se hacían los auténticos libritos;
tendré que crearlos
con cólera y oficio de borracho
y dejar muy naturales los bloques del trabajo
pues ya lo dijeron muchos vates antes en latín…
yo sólo aullaré hasta dejarte sorda como estabas
y despedir una vez más nuestra alegría.
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