GRANVARGAS Ficción Los únicos exámenes que siempre suspendo son los de conciencia. Me gusta esto:Me gusta Cargando...
Siempre fuiste un empollón pero un mal cura. Jajaja. Abrazos sarcásticos, almirante.
🙂 Buena reflexión. Esa conciencia a veces nos enjaula.
Besos!
¡Qué chungo! 😉