Intentar distraer de su sufrimiento a un neurótico es como obligarle a chocarse contra una puerta cerrada una vez tras otra, como estirarle la piel más allá del formato humano, es una falta de respeto por soberbia, echar leña al fuego y un abandono.
Intentar distraer de su sufrimiento a un neurótico es como obligarle a chocarse contra una puerta cerrada una vez tras otra, como estirarle la piel más allá del formato humano, es una falta de respeto por soberbia, echar leña al fuego y un abandono.