Oigan

Ficción

Oigan, ¿cómo puede ser que este sitio esté tan quieto durante tantas horas? ¿qué es lo que están haciendo? Pues yo no lo sé pero Él sí lo sabe, así que con cuidado…
Y aquí tienen, para que no me dejen tanto tiempo solo…

Oigan

Poesía

Oigan, ¿cómo puede ser que este sitio esté tan quieto durante tantas horas? ¿qué es lo que están haciendo? Pues yo no lo sé pero Él sí lo sabe, así que con cuidado…
Y aquí tienen, para que no me dejen tanto tiempo solo…

BORGEANO

Ficción

Mi Mojolofrástico está encerrado en una caja forrada en terciopelo rojo. Hace dos días que no lo dejo salir de allí y lo hago por su bien. Cuando lo libero comienza a volar como todo Mojolofrástico que se precie, como una sutil voluta de humo azulado recorre toda la estancia e intenta escapar a través de las ventanas (los Mojolofrásticos, al igual que las moscas, desconocen la existencia y la esencia de los cristales). Me da pena tenerlo allí, encerrado; pero no será por mucho tiempo. Mi amigo Salvador prometió conseguirme para mañana una Mojolofrástica preciosa. Dijo que sus volutas son de un rosa pálido con un leve jaspeado verde esmeralda. También me dijo que, cuando un Mojolofrástico conoce a su correspondiente Mojolofrástica, puedo dejarlos libres -incluso con las ventanas y las puertas abiertas- ya que, en pareja, ellos nunca abandonan el lugar donde se conocieron.

BORGEANO

Poesía

Mi Mojolofrástico está encerrado en una caja forrada en terciopelo rojo. Hace dos días que no lo dejo salir de allí y lo hago por su bien. Cuando lo libero comienza a volar como todo Mojolofrástico que se precie, como una sutil voluta de humo azulado recorre toda la estancia e intenta escapar a través de las ventanas (los Mojolofrásticos, al igual que las moscas, desconocen la existencia y la esencia de los cristales). Me da pena tenerlo allí, encerrado; pero no será por mucho tiempo. Mi amigo Salvador prometió conseguirme para mañana una Mojolofrástica preciosa. Dijo que sus volutas son de un rosa pálido con un leve jaspeado verde esmeralda. También me dijo que, cuando un Mojolofrástico conoce a su correspondiente Mojolofrástica, puedo dejarlos libres -incluso con las ventanas y las puertas abiertas- ya que, en pareja, ellos nunca abandonan el lugar donde se conocieron.