ATAÚDES ANDANTES

Ficción

Hay quien lleva ataúdes
en lugar de zapatos
y el hedor de la muerte
le acompaña a su paso.

Hay quien lleva ataúdes
y extendiendo el hedor
de la muerte sin nombre
camina sobre un camposanto.

Mientras la estrella asciende que algún mañana perderé…

Ficción

Mientras la estrella asciende,
que algún mañana perderé de vista,
y el pálido santón es devorado
y manchado por náufragos y muertos
en suave y continua ejecución marina,
bendeciré sin salud nuestra gran carga,
aunque consuele los delirios
de aquellos semejantes que,
para atar y desatar los movimientos,
hallé suaves.

Haya una parte alzada, empero,
en mi hora mala,
que estando espléndidas,
serán mañana bendecidas.

Mientras la estrella asciende…

Ficción

Mientras la estrella asciende,
que algún mañana perderé de vista,
y el pálido santón es devorado
y manchado por náufragos y muertos
en suave y continua ejecución marina,
bendeciré sin salud nuestra gran carga,
aunque consuele los delirios
de aquellos semejantes que,
para atar y desatar los movimientos,
hallé suaves.

Haya una parte alzada, empero,
en mi hora mala,
que estando espléndidas,
serán mañana bendecidas.

Mientras la estrella asciende que algún mañana perderé…

Ficción

Mientras la estrella asciende,
que algún mañana perderé de vista,
y el pálido santón es devorado
y manchado por náufragos y muertos
en suave y continua ejecución marina,
bendeciré sin salud nuestra gran carga,
aunque consuele los delirios
de aquellos semejantes que,
para atar y desatar los movimientos,
hallé suaves.

Haya una parte alzada, empero,
en mi hora mala,
que estando espléndidas,
serán mañana bendecidas.

Mientras la estrella asciende…

Ficción

Mientras la estrella asciende,
que algún mañana perderé de vista,
y el pálido santón es devorado
y manchado por náufragos y muertos
en suave y continua ejecución marina,
bendeciré sin salud nuestra gran carga,
aunque consuele los delirios
de aquellos semejantes que,
para atar y desatar los movimientos,
hallé suaves.

Haya una parte alzada, empero,
en mi hora mala,
que estando espléndidas,
serán mañana bendecidas.

Mientras la estrella asciende…

Ficción

Mientras la estrella asciende,
que algún mañana perderé de vista,
y el pálido santón es devorado
y manchado por náufragos y muertos
en suave y continua ejecución marina,
bendeciré sin salud nuestra gran carga,
aunque consuele los delirios
de aquellos semejantes que,
para atar y desatar los movimientos,
hallé suaves.

Haya una parte alzada, empero,
en mi hora mala,
que estando espléndidas,
serán mañana bendecidas.