Nuestras historias y destinos estaban cruzados, como en aquel famoso castillo de Calvino. Había Animales, provistos o no de Cuernos, como el unicornio; también un Hombre, que compartía el destino con un Pez, y luego estaban todos los Tetramorfos posibles. Era realmente prodigioso dejarse llevar por aquel torrente de vida tan desigual pero tan aleatoriamente uniforme.
6 comentarios en “Unicornio”
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Pero estoy solo,
tan lejos de mi vida,
en las tinieblas.
Se va la primavera
y canta el ruiseñor…
todo en calma…
La noche ha pasado
y el viento le quita cada día
la nieve pegajosa…
Pero estoy solo,
tan lejos de mi vida,
en las tinieblas.
Se va la primavera
y canta el ruiseñor…
todo en calma…
La noche ha pasado
y el viento le quita cada día
la nieve pegajosa…