Razón ratzingeriana Ficción Desde el minarete y el púlpito el rebuzno es igual de sagrado… Quizás nombre cónsul a mi rebuznador preferido… Me gusta esto:Me gusta Cargando...
Talmente como en la fábula del asno castrado de los atravesadores de pantanos cuyos rebuznos imprevistos despertaron a los dormidos caimanes.
Talmente como en la fábula del asno castrado de los atravesadores de pantanos cuyos rebuznos imprevistos despertaron a los dormidos caimanes.
Lo peor es que habrá mordidas que pagarán inocentes, Harazem.
ya hubo monja, no?
Pero era inocente, supongo