Nosotros no caímos porque las guerras civiles no debilitaran o nos esquilmaran. Luchas más desgarradoras i tenaces que las nuestras sostuvieron l’Arjentina, Venezuela, Colombia i perticularmente México. Caímos porque Chile, que vela mientras el Perú duerme, nos sorprendió pobres i sin crédito, desprevenidos i mal armados, sin ejército ni marina.