A veces lloro y me arde el estómago,
quiero contarte una historia de dulces cosas
pero mis ventanas oscuras no me dejan ver
y me arde el vientre de nueve a cinco.
A veces grito en el mar y nadie puede oírlo.
Quiero decir lo que quiero decir, desde este cuerpo,
atrapado entre huesos y dolores,
pero mis cuerdas están gastadas y secas.
Di lo que quieras, está lloviendo otra vez.
El bote hace aguas y hay huracán de nuevo.
¿De qué sirve gritar en la distancia del océano?
¿Y quién quiere vivir para siempre,
en este mar terrible, sin salvación, sin fe?
0 comentarios en “INUNDACIÓN”
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me ha gustado mucho, profundo y sincero. A veces la vida se vuelve el purgatorio.
Purgatorios, infiernos, paraísos… todos están aquí, en la vida. Gracias por tu comentario.
Si tú lo crees, así es.
Un poema para preguntarse ¿Cuándo lo escribiste estabas pensando en mi?