El carácter tipográfico 2

Poesía

No me gustan las tachadas y dobles tachadas porque son palabras muertas, asesinadas con uno o dos trallazos por su autor o, peor aún, por otro. Están de cuerpo presente como un cadáver que ha de ser expuesto para que lo lloren pero que, si se dejan demasiado tiempo, huelen a muerto. Mas, en fin, son inevitables como la muerte para renovar la vida con sus cenizas y la poesía con sus hermanas supervivientes.

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