AHASVERO

Ficción

Conmigo sólo está el silencio, mecido por el tictac de un reloj, y esa maldita máquina que me mantiene vivo. Wendda y Cora son humo que se disipa en mis callejones cerebrales como la bocanada de un cigarrillo.

0 comentarios en “AHASVERO

Deja una respuesta