Las amapolas sangran al campo
Mes: diciembre 2006
Aspira a más
FicciónEl aspirador es un elefante enano porque sólo se alimenta de lo más despreciable que hay en la casa.
Primero
PoesíaNunca quise ser el primero, yo no soy de esa clase, no. Al menos no en la mafia.
El Quijote en Spanglish
Ficción
In un placete de La Mancha of which nombre no quiero remembrearme, vivía, not so long ago, uno de esos gentlemen who always tienen una lanza in the rack, una buckler antigua, a skinny caballo y un grayhound para el chase.
A cazuela with más beef than mutón, carne choppeada para la dinner, un omelet pa’ los Sábados, lentil pa’ los viernes, y algún pigeon como delicacy especial pa’ los Domingos, consumían tres cuarers de su income.
El resto lo employaba en una coat de broadcloth y en soketes de velvetín pa’ los holidays, with sus slippers pa’ combinar, while los otros días de la semana él cut a figura de los más finos cloths.
Livin with él eran una housekeeper en sus forties, una sobrina not yet twenty y un ladino del field y la marketa que le saddleaba el caballo al gentleman y wieldeaba un hookete pa’ podear.
El gentleman andaba por allí por los fifty. Era de complexión robusta pero un poco fresco en los bones y una cara leaneada y gaunteada. La gente sabía that él era un early riser y que gustaba mucho huntear.
La gente say que su apellido was Quijada or Quesada -hay diferencia de opinión entre aquellos que han escrito sobre el sujeto- but acordando with las muchas conjecturas se entiende que era really Quejada.
But all this no tiene mucha importancia pa’ nuestro cuento, providiendo que al cuentarlo no nos separemos pa’ nada de las verdá.
Fuente: BBCMUNDO.com
Willend…
FicciónEra como una enorme venus de Willendorf y todos sus clientes eran pequeños. Flotaban sobre sus ciclópeos senos y su coloso vientre de ballena como pinochos traviesos y perdidos. Por supuesto, la nariz les crecía con cada entrega hasta encajar en su enorme culo de estatua de Botero. Le llamaban la Willendgorda o Willendgorfa (los andaluces) y Willendgolfa (los castellanos), dependiendo de si la querían herir o halagar, respectivamente. Y, sólo con oír su nombre, Casca-Vito –llamado así por ser pequeño, además de un masturbador compulsivo– se ponía rijoso y atropellado. Su nariz era entonces digna del más genuino rey de los pinochos y hasta las “chicas de la esquina” se corrían de vergüenza… y de gusto al verla crecer.
Willendgo[rd/lf]a, La polaca grande
FicciónEra como una enorme venus de Willendorf y todos sus clientes eran pequeños. Flotaban sobre sus ciclópeos senos y su coloso vientre de ballena como pinochos traviesos y perdidos. Por supuesto, la nariz les crecía con cada entrega hasta encajar en su enorme culo de estatua de Botero. Le llamaban la Willendgorda o Willendgorfa (los andaluces) y Willendgolfa (los castellanos), dependiendo de si la querían herir o halagar, respectivamente. Y, sólo con oír su nombre, Casca-Vito –llamado así por ser pequeño, además de un masturbador compulsivo– se ponía rijoso y atropellado. Su nariz era entonces digna del más genuino rey de los pinochos y hasta las “chicas de la esquina” se corrían de vergüenza… y de gusto al verla crecer.
Escoba
FicciónLa escoba es el miriápodo maniático de la limpieza doméstica.
A la carta
Ficción—Este restaurante no me gusta. ¿Has visto como te miraba la bragueta el camarero?
—A mí también empieza a preocuparme, la especialidad de la casa son los «penne & scrotinni tallatos»…
Hormiguero oriental
FicciónLos orientales del barrio vivían todos juntos en un mismo edificio. Poco a poco fueron conquistando más y más espacio. Se reproducían, se extendían, se duplicaban, se engendraban, se propagaban, se multiplicaban, se desdoblaban inexplicablemente.
A “Quebrantahuesos”, que tenía una chacinería justo enfrente y se creía muy gracioso, le gustaba hacer chiste del tema:
– Adivina, adivinanza: ¿Cuántos chinos caben en un edificio?
– …
– ¿Nadie lo sabe, nadie lo sabe…?
– …
– ¡Cada vez más! –continuaba– ¿Y cuantos en un seiscientos…?
– …
– ¡Los mismos que en el edificio, joder!

Meme del libro y la frase
Ficción
1. Coge el libro de literatura más cercano que tengas. ¡No busques el mejor libro que puedas encontrar, coge el más cercano! 2. Abre el libro por la página 66. 3. Busca la sexta frase o párrafo. 4. Sorpréndete! 5. Postea, junto con estas instrucciones, el texto en tu blog: «por ejemplo, aquí puedes sustituir la frase«. 6. Detectamos tu post dejando este enlace: http://sky4you.org. 7. Publicamos un enlace a tu post aquí:
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