Luis Carros, o Lewis Carros, es el seudónimo de un escritor que ha dedicado su vida entera al cuento y a volvernos locos con sumas y lógicas, ambas ilógicas. Sus escritos rezuman una sensibilidad infantil a flor de piel difícil de imitar que son la delicia de grandes y mayores. Ha sido un autor ilustrado no sólo por Tenniel, sino también por todos los modernos dibujantes de animación. En torno a su vida y su personalidad circulan infinidad de equívocos y controversias: su travestismo, su condición de reverendo protestante, sus clases de inglés para ganarse la vida, e incluso el problema de sus nombres y seudónimos. Todos ellos, como su mejor y único editor, me veo obligado a desmentir y aclarar en la medida de mis humildes posibilidades: sin duda es protestante, aunque no profesa religión alguna; asiste a clases de un colegio bilingüe inglés-español, sin tampoco profesar; se traviste -al menos en carnaval y san Isidro- y, en este aspecto de la definición sexual, no le gusta que le llamen Luis sino Gonzalo -aunque eso depende de los días; por último, lo que podemos afirmar sin equívoco, por partida de nacimiento y asistencia a parto, es que se llama Laura y tiene cinco años, por lo que ha tenido que pedir a su padre que escriba esta heterobiografía, mientras ella se inspira viendo dibujos animados. A sus cinco años es toda una poeta.
Mes: enero 2024
Lewis Carros
FicciónLuis Carros, o Lewis Carros, es el seudónimo de un escritor que ha dedicado su vida entera al cuento y a volvernos locos con sumas y lógicas, ambas ilógicas. Sus escritos rezuman una sensibilidad infantil a flor de piel difícil de imitar que son la delicia de grandes y mayores. Ha sido un autor ilustrado no sólo por Tenniel, sino también por todos los modernos dibujantes de animación. En torno a su vida y su personalidad circulan infinidad de equívocos y controversias: su travestismo, su condición de reverendo protestante, sus clases de inglés para ganarse la vida, e incluso el problema de sus nombres y seudónimos. Todos ellos, como su mejor y único editor, me veo obligado a desmentir y aclarar en la medida de mis humildes posibilidades: sin duda es protestante, aunque no profesa religión alguna; asiste a clases de un colegio bilingüe inglés-español, sin tampoco profesar; se traviste -al menos en carnaval y san Isidro- y, en este aspecto de la definición sexual, no le gusta que le llamen Luis sino Gonzalo -aunque eso depende de los días; por último, lo que podemos afirmar sin equívoco, por partida de nacimiento y asistencia a parto, es que se llama Laura y tiene cinco años, por lo que ha tenido que pedir a su padre que escriba esta heterobiografía, mientras ella se inspira viendo dibujos animados. A sus cinco años es toda una poeta.
Obuses
Ficción—Queda usted detenida por posesión de armas!
—Perdone, ¿se refiere a estos obuses? Son mis pechos.
Obuses
Ficción—Queda usted detenida por posesión de armas!
—Perdone, ¿se refiere a estos obuses? Son mis pechos.
La noticia
FicciónDetectado piojo literario en cuaderno moleskine del Ahasvero.
La noticia
FicciónDetectado piojo literario en cuaderno moleskine del Ahasvero.
Planta
FicciónEs preciso aprovechar el tiempo de la vida; el tiempo pasa con pie rápido y, por muy feliz que sea el venidero, es menos dichoso que el que ya ha pasado. Ovidio
Perro escuchando
FicciónRecordad que la naturaleza nos ha dado dos oídos y una sola boca para enseñarnos que vale más oír que hablar. Zenón
Teléfono
FicciónLa amargura procede casi siempre de no recibir un poco más de lo que se da. El sentimiento de no efectuar un buen negocio. Paul Valéry
Cerdo
FicciónEl hombre: un milímetro por encima del mono cuando no un centímetro por debajo del cerdo. Pío Baroja
Debe estar conectado para enviar un comentario.